Los videojuegos te pueden hacer alucinar, literalmente, según estudio

Lo que vimos en la campaña de lanzamiento de Xbox One, titulada Invitation, con un mecha de Titanfall rompiendo el techo de la oficina para invitarnos a jugar, puede que no sea una exageración después de todo, ya que una nueva investigación científica sugiere en sus conclusiones que los videojuegos serían capaces de inducir a estados de realidad alterada, que podrían incluso llegar a producir alucinaciones. El peculiar estudio, publicado en el International Journal of Human-Computer Interaction, ha sido desarrollado por un grupo de supuestos expertos en el tema, conformado por miembros de la Unidad de investigación internacional de videojuegos de la Nottingham Trent University.

La investigación, que al parecer no ha sido desarrollada con todo el rigor que ameritaba, concretamente señala que, luego de que un videojugador ha experimentado sesiones prolongadas de juego, este se encontrará propenso a experimentar "percepciones visuales alteradas", catalogadas como una variación de alucinación. Todo de acuerdo a los datos recogidos y analizados tras el estudio de comportamiento de 483 videojugadores en 656 experimentos controlados. Sin embargo, según reporta Gamespot, el estudio no aborda a profundidad el perfil psicológico de los sujetos de estudio, lo que puede ser un factor determinante para el surgimiento de estas "alucinaciones".

Titanfall arrasa en los Game Critics Awards 2013

Este estudio es el primero de una serie desarrollado por la Nottingham Trent University con el objetivo de analizar un fenómeno conocido como Game Transfer Phenomena (GTP), el cual trata sobre cómo los videojuegos pueden alterar la percepción de sus usuarios, para delimitar el impacto psicosocial del asunto. De acuerdo a lo señalado en la publicación del International Journal of Human-Computer Interaction, algunos usuarios mostraron "versiones distorsionadas de la realidad que los rodeaba", mientras que algunos otros vieron imágenes como menús, ventanas de notificaciones y cuadros de diálogo mientras sostenían conversaciones en el mundo real.

Incluso algunos sujetos afirmaron que más tarde al conducir su auto lo hacían como si estuvieran en la interfaz de un videojuego del género, situación que algunos han vivido al tomar el volante luego de una sesión de 7 horas de Grand Theft Auto V. Aparentemente no hubo drogas de por medio en la elaboración de esta investigación, aparentemente.