Los comandos de voz de Xbox One sólo funcionarán en 5 países en su lanzamiento

Intrusiva pero voluntaria: la privacidad con Kinect para Xbox One

Tras la presentación oficial de la Xbox One y sus iniciales políticas de recolección de datos y filtros de DRM, uno de los principales puntos de análisis y controversia fue el grado de privacidad y el compromiso de la misma al tener instalada una Xbox One en nuestros hogares. Las redes no se hicieron esperar y pronto surgieron los primeros comentarios sobre el supuesto "Kinect espía", capaz de registrar todos los movimientos de nuestra vida cotidiana para que Microsoft hiciera lo que quisiera con esos datos recolectados. Obviamente la compañía no tardó en manifestar que en realidad no era para tanto y que los términos de operación de su consola serían oportunamente aclarados. Hoy ha llegado ese momento, con la publicación de sus nuevos lineamientos de privacidad, de cara al arribo de la nueva consola, en donde encontramos, que, en un sentido estricto, sí, el Kinect para Xbox One es un aparato relativamente intrusivo, pero el grado de esta intervención depende, hasta cierto punto, de la voluntad de cada usuario.

Los comandos de voz de Xbox One sólo funcionarán en 5 países en su lanzamiento

La cuestión es que vivimos en momento muy sensibles en materia de privacidad, después de casos como Wikileaks o la propia NSA, la población se encuentra susceptible ante el tema, de manera que Microsoft ha aclarado oportunamente que la base de su recolección de datos es relativamente anónima y no hay una forma concreta de espiar a un usuario determinado (pero sí de juntar todos sus datos) ya que la Xbox One, para asignarnos identidad en el sistema, genera una serie de números como identificador, con los que nadie puede reconocernos ya que son creados a partir de puntos claves de nuestro rostro y cuerpo, reconocidos por Kinect. De igual forma habrá juegos con comandos activados por expresiones faciales registradas por el aparato, pero serán destruidos los datos una vez finalizada la sesión.

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Los chats de voz y videos podrían ser monitoreados por terceros o la propia Microsoft, dentro de los límites legales . Suena casi de ciencia ficción, pero la intención de los datos que guarden mientras la Kinect esté encendida en partidas online, se supone que se enfocará información para mejorar la experiencia de juego, y que esta será destruida tras ser analizada. Mientras que otro material como fotos, vídeos o secuencias de voz, permanecerán bajo nuestro control, y nosotros decidiremos si guardarlos o borrarlos, asegurando que no compartirán nuestros datos con terceros a menos que nosotros demos nuestro consentimiento (o la ley lo permita). Aún así, el que seguramente resultará el punto más controvertido de esta actualización en los términos de privacidad de uso de sus servicios, es lo referente a chats de voz, videos y streaming, donde el documento, señala textualmente, algunos puntos donde afirman abiertamente que terceras instancias, más allá de nuestros contactos, bajo un previo permiso legal, podrían intervenir en cualquier punto con la información ahí transmitida:

...no se debe esperar ningún nivel de privacidad en lo concerniente al uso de comunicaciones en vivo, como es el caso de chat de voz, video y comunicaciones en vivo de sesiones de juego, ofertadas a través de los servicios. Microsoft podrá monitorear las comunicaciones en la medida que lo permita la ley.

Obviamente durante una sesión de streaming cualquier usuario que la vea podrá grabar las partidas, ese es un riesgo obvio asumido, y el documento enfatiza que las sesiones de Skype no serán guardadas por la compañía. Cerrando con la alternativa de que, si así lo desea el usuario, siempre tendrá la posibilidad de apagar el Kinect para Xbox One mediante un comando de voz, o desconectándolo de la consola. Tal vez podría sonar muy invasivo, pero en realidad no es nada fuera de lo común que no se haya visto en los términos de privacidad pasados con Kinect y la cámara de PlayStation 4 seguramente incluirá algunos puntos similares. Resulta muy prudente y oportuna la aclaración del identificador generado a partir de los datos de Kinect, como un medio de recolección de datos sólo para partidas online, pero que no puede vincular al rostro de un usuario concreto con esa secuencia numérica.