Desarrolladores independientes boicotean Ouya

Ouya se encuentra en la cuerda floja, luego de una serie de desafortunados incidentes que han dañado seriamente la imagen de esta plataforma que ahora pareciera tener un futuro incierto, al menos entre los desarrolladores indie, uno de los núcleos esenciales de su modelo.

Este dispositivo al principio se perfilaba para ser una consola que rompería todos los esquemas del mercado, luego de gran expectativa su salida comercial resultó ser un poco tibia, donde la mayoría de las reseñas apuntaban a que sí, el aparato tenía gran potencial pero aún era muy temprano, ya que su catálogo de juegos no era tan robusto. Sin embargo, y por fortuna comenzó a perfilarse como un refugio ideal para desarrolladores independientes, que podrían encontrar aquí el apoyo para difundir sus juegos en exclusiva, por desgracia ha habido un par de reveses en la compañía y su reputación, que han detonado el boicot y retiro masivo de un grupo importante de desarrolladores independientes.

Free the Games Fund, manipulación y poca claridad

ventas de ouya

El problema de todo se originó cuando Ouya anunció su iniciativa Free the Games Fund, en donde, siguiendo su discurso que los ha distinguido, desde que lanzaron su campaña en Kickstarter, presentaron este programa que buscaba generar juegos independientes exclusivos para su plataforma (no tan libres como pregonaba el título), que con el apoyo y respaldo de la compañía, pudieran encontrar una vía de financiamiento colectivo a través del propio Kickstarter. Al principio sonaba bien, había una lista de títulos seleccionados para participar en el programa y los usuarios de Ouya podían entrar y dar su aportación.

Hasta ahí todo bien, pero el conflicto absoluto se desató cuando el propio portal de Kickstarter decidió suspender la campaña del título Elementary, My Dear Holmes, señalando que algunas de las aportaciones de financiamiento estaban manipuladas y eran falsas, con la intención de inflar el éxito de recolección de fondos del título, dejando al propio estudio como indirecto responsable de este engaño, y de paso a Ouya. La atención se centró inmediatamente sobre la compañía y su credibilidad, de manera que la espera por una respuesta oficial, que dejara clara la postura de Ouya, era algo apremiante, y cuando por fin llegó empeoró más las cosas.

Julie Uhrman, CEO de la compañía, utilizó el blog oficial de su portal web para hablar sobre el tema y dejar en claro que la iniciativa de Free the Games Fund no se suspendería, cancelaría, ni modificaría, lavándose las manos del incidente y mostrando una imagen igual de idealista, pero sin confrontar directamente el punto de la controversia o la posible responsabilidad de su empresa por crear un modelo que permite este tipo de manipulaciones:

Ouya logra contrato con OnLive

Recientemente, la intención detrás de nuestra iniciativa de Free the Games Fun, que es la de generar financiamiento adicional a juegos desarrollados para Ouya, que permita a los estudios involucrados producir más, parece haberse perdido. Al lanzar esta campaña nos han dicho de todo, desde ingenuos y tontos hasta locos e idealistas (...) Creemos que grandes juegos de grandes desarrolladores pueden ser encontrados por este medio.

La iniciativa de Free the Games Fund, lanzada en julio de este año, permitiría a los proyectos que lograsen su meta en Kickstarter, tener acceso a un fondo de un millón de dólares para desarrollar juegos que se mantendrían como exclusivos para su plataforma por al menos los primeros seis meses vida del título, sin embargo las bases y reglamentos son demasiado abiertos y pareciera que intencionalmente dejan espacio para la manipulación de los títulos que pueden participar, de acuerdo con miembros de la comunidad de desarrolladores independientes, quienes han reaccionado negativamente ante la ajena respuesta de Uhrman, decidiendo retirar su apoyo a la consola Ouya.

El boicot

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Sophie Houlden, desarrolladora que lanzó el título Rose and Time el pasado mes de julio para Ouya, anunció hoy que retiraría el juego de la plataforma, señalando que luego de leer la respuesta Uhrman, le queda claro que la compañía no apoya en realidad a los desarrolladores que de verdad lo necesitan, y que encima de todo son incapaces de admitir su responsabilidad y corregir sus errores.

Gridiron Thunder, otro de los juegos bajo sospecha de haber manipulado su financiamiento, y que no fue suspendido en Kickstarter, sigue con su desarrollo como si no hubiera habido incidentes y forma parte del programa de apoyo de Ouya, lo que ha traído más inconformidades. Lo que ha detonado que Richard Perrin, desarrollador de Kairo, otro popular juego indie, se niegue a terminar de programar el port para su obra para Ouya, hasta que la "compañía recupere credibilidad".

Sin embargo el principal detractor de la postura de Ouya ha sido el propio Mike Bithell, creador de Thomas Was Alone, quien ha criticado duramente la publicación de Uhrman:

Este texto no es una aceptación de la crítica, o una explicación de cómo Ouya está respaldando públicamente un sistema que cuenta con esquemas muy manipulables. Luce como un comunicado de prensa que usa lenguaje aspiracional para evadir su responsabilidad y atribuirla a sus críticos.

La compañía tiene una papa caliente entre las manos y a menos que muestren algún cambio radical no parece haber un modo fácil en que las relaciones entre el sector independiente y la compañía salgan bien librados y sin asperezas.