¿Microsoft se estaría replanteando su política de segunda mano para Xbox One?

Una de las cuestiones más polémicas con la nueva Xbox One ha sido todo lo relativo al asunto de la segunda mano, donde las primeras informaciones han apuntado a que se requeriría de algún pago fijo para hacerse con un juego usado. Esta política no ha sido explicada por Microsoft de una forma clara ni coherente hasta la fecha, algo que insinúa que los de Redmond no lo tienen nada claro. Sin embargo, unas últimas declaraciones de la compañía parece que intentan suavizar la polémica admitiendo que todas estas informaciones iniciales aparecidas no son del todo ciertas. ¿Hasta qué punto?

Segunda-mano

Fuentes familiares con esta materia, han informado al portal norteamericano Polygon, que la nueva Xbox One no va a requerir de ninguna cantidad económica estipulada para jugar a títulos de segunda mano. En su lugar, la consola haría alguna comprobación regular para verificar la autenticidad del disco y la propiedad del juego. Por lo tanto, la venta de juegos de segunda mano continuaría de la misma forma que lo conocemos sin la intervención de las tiendas, pero la propiedad del juego quedaría sujeta a un código de encriptación en el propio disco. Una vez que el juego haya sido vendido a otra persona e instalado en el nuevo sistema, el propietario antiguo perdería la licencia y pasaría a formar parte del nuevo jugador.

Justo antes de estas nuevas informaciones, Major Nelson de Microsoft, ha salido al paso de las recientes filtraciones sobre el pago de una cantidad fija para disfrutar de juegos de segunda mano:

Xbox One está diseñada para apoyar el comercio y la venta de juegos usados. Las informaciones iniciales de nuestras políticas para ventas y reventas no son precisas, y están incompletas. Ofreceremos más información a corto plazo.

Es probable que Microsoft no tenga aún clara esta política y esté adaptándose a la par que las reacciones de la comunidad de jugadores que no han recibido con agrado las primeras informaciones que se vienen sucediendo. Es de esperar que en sucesivas semanas los de Redmond aclaren un poco más esta política. Lo que está claro es que no han comenzado nada bien.