los errores de EA

Los errores de EA y cómo está perdiendo a su público

EA por segundo año consecutivo ha sido distinguida con el dudoso reconocimiento de ser elegida como la peor compañía de América para sus consumidores. Los motivos para haber sido seleccionada entre competidores de la talla de Apple, Ticket Master, Wal-Mart, Best Buy, Sony, AT&T, Comcast, Citybank y Bank of America, parecen ser obvios. De hecho las compañías de la lista negra son básicamente las mismas de 2012, y entre todas ellas Electronic Arts volvió a ser la peor entre las peores, con relación al trato que dan a sus clientes; al dar un breve repaso por su último año encontramos una considerable lista de errores de EA que no tuvo contento al mercado gamer y aquí enlistaremos los más relevantes para plantear también qué tipo de cambios podrían reconquistarnos.

Desangre al videojugador

los errores de EA

Luego de un rato comprando juegos de Electronic Arts uno no puede evitar sentirse un poco asaltado. Es como si el estudio viera a sus potenciales consumidores como pequeñas alcancías a las que hay que encontrar la manera de vaciarlas completamente. La votación por la Worst Company in America se realizó bajo un esquema de ronda de votaciones y eliminatorias, en el último encuentro, contra Bank of America, EA aplastó a su contrincante al obtener cerca del 78% de los votos.

Esta tasa de aversión es completamente plausible luego de vivir de la mano este periodo, donde la compañía parece empecinada en que los consumidores paguen montos extra por complementos o aditamentos que normalmente deberían tener todos sin costo desde el principio. Si bien han emprendido para ser ejemplo en el campo de los sistemas de micropagos también ha habido casos donde se raya en lo excesivo.

Saturación, mal y apresurado

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A eso se suma la fiebre de secuelas apresuradas, donde títulos como Dragon Age, Dead Space, y Mass Effect se vieron inmersos en esta dinámica donde tras el éxito indiscutible de una entrega al poco tiempo teníamos la siguiente, produciendo a veces la sensación de falta de continuidad real o la baja en la calidad gráfica, ritmo, gameplay y otros elementos del juego. El caso más infame de ello se vivió durante 2012 con Mass Effect 3, donde el juego decepcionó a muchos de sus devotos seguidores, tras el desenlace apresurado y relativamente genérico, tomando en cuenta el salvaje árbol de decisiones que venía detrás de cada parte.

El caso de Medal of Honor es otra perla donde la obsesión por cumplir con el calendario de comercialización y la pésima organización de los equipos desarrolladores produjeron un título que la mayoría de los seguidores de la franquicia preferirían olvidar. Y es que se trata de parte de la dinámica de EA, donde se venden millones de copias y base al flujo y resurrección de títulos triple A en distintas versiones y secuelas. Más que lograr un gran juego a veces da la impresión que la principal meta de EA es lograr que gastemos más por sus productos.

El incidente con SimCity

analisis de simcity

Aquí en Ecetia no hemos perdido la oportunidad de hablar sobre el tema. La concepción y lanzamiento del último SimCity ha sido una de las cosas más desastrosas que se hayan visto en el mercado a fechas recientes. Muchos de los videojugadores de pronto nos sorprendimos como rehenes de nuestro propio juego, con la conexión a internet obligatoria y los servidores extraordinariamente inestables que nos regalaron una de las peores experiencias de juego ever.

Solución obvia, casi imposible

Madden 11

Lo que Electronic Arts necesitaría hacer para salir de esta lista es sencillo, no tiene muchas complicaciones y resulta tan obvio como centrar sus productos y estrategias en los videjugadores más que en sus bolsillos. Sin desangrar los presupuestos de cada individuo ni el potencial de cada franquicia, si es necesario que pase una cantidad considerable de tiempo antes del lanzamiento de una secuela de un gran título, pues que así sea, y que cuando por fin llegue que siga en enfoque en el individuo, no en los esquemas novedosos de generación de ganancias y antipiratería, como les sucedió con SimCity.

La declaración anterior raya en lo ilusorio, el discurso de EA enuncia implícitamente que no hay problema en la inconformidad de sus clientes ni en las prácticas abusivas siempre y cuando el dinero siga fluyendo a sus cuentas. Es un escenario desconcertante, tenemos casos como el de Square Enix que logró juegos extraordinarios (y ganancias no tan recíprocas) y en la otra cara de la moneda un nuevo juego de Madden sin muchas variaciones reales cada año. Los errores de EA seguirán por un rato.