Análisis del Razer Orbweaver

El típico periférico que llama la atención. Crees que no necesitas tantas teclas, o que es una cosa de frikis. En este análisis del Razer Orbweaver vamos a ver que este fantástico aparato va a complicarte la vida para poder simplificártela. Puedes ver los detalles técnicos en la web de Razer.

Esta es la primera vez que voy a estar de acuerdo con el precio de un producto de Razer. Siempre me había parecido que la conocida marca de periféricos para gaming cobraba unos enormes sobreprecios por sus artículos. El Razer Orbweaver me ha convencido de que, a veces, el precio merece la pena.

La curva

En general, el Razer Orbweaver tiene una curva de aprendizaje. En un principio resulta aparatoso, incomodo y te notas demasiado lento para juegos competitivos y para bosses e instancias especialmente tensas. Superada esta fase, estarás jugando al mismo nivel que antes pero más cómodo. Por último, llega el aumento de rendimiento. Cuando tus dedos se acostumbran a los nuevos movimientos tanto como estaban acostumbrados a los antiguos, simplemente vas más rápido.

El Razer Orbweaver es un keypad diseñado para gamers y compatible con el software firma de Razer: Synapse 2.0. Lo importante aquí no es la cantidad de teclas que tengas, siempre que tengas suficientes y que estén rápidamente accesibles. Para las manos más grandes, el Orbweaver cuenta con 20 teclas de interfaz mecánica en el frontal, algunas de las cuales son más o menos difíciles de alcanzar dependiendo de la mano de cada uno.

Para manos más pequeñas, el Razer Orbweaver puede configurarse con perfiles dinámicos, de manera que cada tecla del frontal puede contener hasta ocho acciones diferentes a las que accedemos, por ejemplo, manteniendo el joystick lateral en cualquiera de las ocho direcciones. Si esto no te parece cómodo, puedes establecer una o dos teclas para saltar al siguiente perfil o al anterior. Un display con tres leds de colores nos indica en un vistazo en qué perfil nos encontramos.

Aquí no jugamos

Si la funcionalidad del Razer Orbweaver se limitase a juegos, sería un autentico desperdicio. Definitivamente no podría estar de acuerdo con su precio. Pero me encanta utilizar los accesorios de gaming para otras cosas. Así que decidí dedicarle unos minutos a crear una serie de perfiles: Photoshop (más de veinticinco atajos de teclado resumidos en una mano), 3DStudio Max (simplificándome el uso de atajos en un programa con el que no estoy familiarizado) y Vida cotidiana (incluyendo enlaces a paginas web, accesos directos a programas y macros con mis passwords, emails y otros textos frecuentes).

Es aquí donde el Razer Orbweaver alcanza su máximo potencial y donde explotas toda su capacidad, irónicamente. En un entorno en el que no necesitas movimientos de dedos instantáneos, no te enfrentas a un oponente real y tu tiempo de reacción no condiciona el rendimiento de todo un equipo. Ahora sí puedes alcanzar todos los botones si de verdad lo necesitas. Es más, es posible que algunos atajos quieras tenerlos más alejados, por seguridad.

Combinado con un ratón o, mejor aún, una tableta digitalizadora, el Razer Orbweaver elimina la necesidad del teclado por completo. Atajos que antes requerían de pulsar hasta tres o cuatro teclas ahora se resuelven con un clic. Pasada la etapa de adaptación, estarás trabajando mucho más rápido, eliminando la necesidad de aprender atajos de teclado nuevos, ya que los puedes programar directamente a una tecla en el Orbweaver.

Look & Feel

Lo primero que casi todo el mundo dice cuando ve el Razer Orbweaver es "¡Que ratón más raro!" Al margen de eso, el tacto del teclado mecánico es una de esas cosas que no pensabas que necesitabas pero de las que ya no puedes prescindir. El acabado de Razer es, como siempre, impecable.

Se echa de menos, en el teclado retroiluminado, la posibilidad de elegir el color, fijo en verde en este caso. Aparte de eso, el diseño es tan elegante como su funcionalidad permite y su forma es tremendamente cómoda. La longitud del Razer Orbweaver puede ajustarse, así como la distancia entre el keypad y el joystick lateral. La superficie sobre la que descansa la mano puede angularse y dejarse fija o móvil para ayudar al movimiento de la mano por las teclas frontales.

En general, el Orbweaver sienta bien debajo de tu mano. Y va a pasar ahí mucho tiempo.

Conclusiones

10/10

Un periférico extraordinario con un nivel de funcionalidad mucho más allá del propósito para el que fue diseñado. Un propósito que cumple a la perfección. Con un precio de 130€ en Europa y 130$ en EE.UU. el Razer Orbweaver es un trasto caro, pero merece la pena.