Dead-Island-Riptide-Zombie

Cuando dos razones de peso tumban una edición coleccionista

Me encuentro yo, una persona humilde y de valores tradicionales inculcados, con una polémica de esas que parecen acomodadas con antelación, para preparar un revuelo sin paragón que llene líneas y líneas del típico discurso moralizador para quedar bien con todo el mundo. Te soy sincero querido lector, me llamaron la atención dos poderosos y (muy grandes) elementos que componían la anunciada Dead Island: Zombie Bait... y las tetas también.

Dead-Island-Riptide-Zombie

Esa estatua de resina que muestra el torso de una mujer decapitada, con dos atributos bien diferenciados cubiertos por una bandera de Gran Bretaña, pues impresionan. No nos quedaría bien en la estantería para acompañar a la figura de Solid Snake y menos al pobre Super Mario. Quizás esta edición hubiera quedado mejor con un brazo o una cabeza mutilada, o ¡qué mejor! un brazo con una cabeza mutilada en su extremo.

A Deep Silver le han aconsejado mal. Quizás su división de marketing sea demasiado fanática, o con ideas muy superficiales de lo que debería llevar una edición limitada. Al coleccionista de videojuegos le gusta más el contenido, y la edición no era precisamente interesante en este aspecto. No nos vamos a engañar: la edición Zombie Bait es bastante fea y de mal gusto, pero no tanto por el torso ensangrentado y los pechos, sino porque es, sencillamente, una figura poco atractiva. A la editora británica le han llovido tantos palos que ha tenido que disculparse mediante un comunicado oficial con todos los jugadores ofendidos. Otro error más de la división de marketing. Viendo la procedencia de las críticas, se observa que la mayoría proceden de aquellos jugadores norteamericanos que no iban a recibir esta edición ya que es exclusiva de Europa y Australia.

Quizás las quejas estén bañadas de envidia o de cierta hipocresía, pero los coleccionistas de figuras de resina están bastante acostumbrados a ver cosas mucho más extravagantes. Si una edición no gusta, pues no se compra, pero no debemos llegar al extremo de cancelarla para que los realmente interesados no la puedan adquirir. Si con esta edición Deep Silver pretendía 'homenajear' a los fieles seguidores de Dead Island, ahora se los ha quitado de encima de un plumazo por las quejas de usuarios que posiblemente nunca hayan jugado a la serie, o que ni siquiera sepan que los videojuegos ya no son sólo para niños.

Anonadado me encuentro viendo que la mayoría de las quejas vienen por los pechos y no tanto por la sangre. Una vez más aparecen las quejas sexistas en los videojuegos, en una industria que cada vez cuenta más con jugadoras de videojuegos. Todos sabemos que si la edición hubiera incluido una figura de un torso masculino, no habría pasado nada. Incluso muchas personas que llevan el discurso sexista por bandera, se lo habrían comprado para acompañar a los marines hipervitaminados de Gears of War en su estantería.

Techland debe estar bastante disgustada con el trato que recibe su nueva franquicia de zombis paradisíacos. El estudio ya tuvo que cambiar el logo del primer Dead Island porque el organismo de clasificación norteamericano (ESRB) no le parecía nada bien que la letra "I" del logo del juego representara a una persona colgada de un árbol. En su lugar un buen apaño: una silueta de un hombre de pie desligado por completo de dicho árbol. Pues eso, la moral norteamericana que mueve fronteras.