Sine Mora pantalla de títiulo

Sine Mora, análisis a fondo

Inexplicablemente adictivo, Sine Mora es un shooter horizontal de aviones, protagonizado por animales antropomórficos que hablan húngaro en el que debemos esquivar cientos de proyectiles con meticulosa precisión, sin contar las cortinas de balas que algunos jefes finales desatan cuando deciden que les caemos mal. La historia, vagamente narrada por sus protagonistas y personajes secundarios, gira en torno a dos personas: un renegado del Imperio con un plan de venganza homicida y una de las últimas supervivientes no cautivas de una raza que perdió la guerra contra dicho imperio.

Sine Mora pantalla de títiulo

El jugador toma el papel de todos los protagonistas, siete en total, en un momento u otro. Cada uno de ellos cuenta con su propia máquina voladora, su estilo único de disparo y su sub-arma o ataque devastador que borra todo cuanto encuentra en su camino.

Sine Mora comenzó a estar disponible recientemente para PS3 y PSVita y ya había lanzado sus versiones de XBOX 360 y PC a través de Steam.

Duro en su justa medida

Para los nostálgicos, Sine Mora recuerda a los primeros R-Type. Juegos duros como el cemento, diseñados específicamente para librarnos de nuestras monedas de veinticinco. Con una pizca de clemencia que aquellos títulos no tenían, la aeronave del jugador puede tolerar más de un impacto. De hecho, puede tolerar daños casi indefinidamente. Cada bala no esquivada o cada golpe contra una pared o techo resta segundos del tiempo de juego, que se recupera abatiendo enemigos o recogiendo ciertos ítems. Cuando el tiempo llega a cero, se acabó.

cortina de balas

Además, contamos con la ayuda de las cápsulas temporales, que nos permiten defendernos de ataques que, de otra manera, serían irracionalmente difíciles de esquivar. El modo historia nos permite utilizar una cápsula que ralentiza el tiempo a nuestro alrededor. En modo arcade podemos sustituir este poder por un escudo que refleja balas o la capacidad de rebobinar eventos recientes, incluso después de ser abatidos. Todo ello dependiendo de un medidor que se agota rapidito si no somos responsables con su uso.

Uno pensaría que, con esta mecánica de vida prácticamente ilimitada y la ayuda de las capsulas temporales, Sine Mora no sería tan difícil. Lo cierto es que la capacidad para mantenerse con vida disminuye rápidamente gracias a dos factores: Cuando somos golpeados, todas las mejoras que hemos ido acumulando para nuestra arma se desprenden del avión. Podemos tratar de recuperarlas pero lo más normal es que eso implique recibir impactos adicionales, perder las mejoras más veces y perder todavía más tiempo. Tomando en cuenta que estas mejoras no son precisamente comunes y que se acumulan a lo largo de varias pantallas, un solo disparo mal esquivado puede poner el resto del juego muy difícil.

Por otro lado, los hermosos paisajes, desde vastas zonas de praderas y túneles subacuáticos a ciudades decoradas para un desfile e instalaciones industriales, tienen la peculiar manía de ser de colores demasiado parecidos a los de las balas enemigas. Por no hablar de cierto tipo de misiles que apenas se ven. Y este es el principal fallo que le encuentro a Sine Mora. Si pudiese ver las condenadas balas, no me importaría tragármelas.

Arcade con A mayúscula

A pesar de todo esto, la historia principal está pensada para que casi cualquiera pueda terminársela. La gracia del juego viene cuando empiezas con el modo arcade. Aquí puedes elegir piloto, avión y tipo de cápsula para enfrentarte a un desafío mayor, con los enemigos disparando más balas, más rápido y devolviendo menos tiempo al reloj, que comienza a ser un factor muy a tener en cuenta.

la primera vez que ves un boss, ocupa la mitad de la pantalla

Sine Mora puede ser muy frustrante, sobre todo para el tipo de persona perfeccionista que se niega a terminar una fase si no la ha hecho sin un solo fallo, acabando con todos los enemigos y esquivando cada una de las balas. Pero es la clase de frustración que compensa. Cuando terminas un jefe que te está dando guerra con tu tiempo intacto, el momento en el que le descargas ese último bombazo es de los de ponerse de pie, lanzar las manos al aire y gritar “¡chúpate esa &%@#!”

Para ayudar a perfeccionar el complejo arte de pasarse a los jefes, el juego cuenta con un modo para practicarlos en cualquier nivel de dificultad, desde “Normal” a “Insane”.

Un entorno precioso, una historia oscura

Gameplay aparte, Sine Mora es un juego con dos factores que lo hacen digno de ser jugado:

Por un lado, la estética es impecable, los aviones transmiten a la perfección el ambiente diesel-punk, los enemigos de mediados de fase y los jefes finales son enormes máquinas de escupir balas con cada torreta definida al detalle, los paisajes son sobrecogedores cuando no están interfiriendo con tu capacidad para esquivar proyectiles y las escenas de transición entre zonas de la misma fase tienen una cinemática espectacular. De cuando en cuando, un jefe te descarga su “ataque que convierte el setenta por ciento de la pantalla en balas” y casi te dan ganas de quedarte mirándolo.

La historia es desgarradora, sus protagonistas, dentro de lo poco que se les llega a conocer, interesantes y presenta esa clase de dilemas morales y situaciones que te hacen reflexionar sobre los límites de la tolerancia humana a la desesperación y los deseos de venganza.

Conclusiones

7/10

Un juego sólido, por encima de la media.

Juega a este juego si:

  • Te gustan los desafíos. No me refiero a los desafíos de los grandes lanzamientos de consola actuales. Me refiero a los desafíos de las máquinas recreativas de los 90. Te recordará a los viejos R-Type
  • Nunca has jugado a un “Bullet Hell” y te gustaría probar pero sin la necesidad de comprar un tarro de medio litro de vaselina. No es tan difícil, confía en mí
  • Eres la clase de persona que puede sobrevivir a la frustración ocasional, disfruta de superar sin fallos una verdadera prueba de habilidad y reflejos o si puedes ver los números de Matrix

No juegues si:

  • Tienes tendencia a lanzar el mando contra la pantalla del ordenador. Va a salirte más caro de lo que cuesta
  • Necesitas saber que interpretas al “bueno” de la historia. En esta historia no hay buenos
  • Prefieres pasearte un juego que pasarte un juego. Vas a tener que re empezar pantallas e incluso todo el juego
  • Te has pasado el Ikaruga y todas las entregas de Touhou en la máxima dificultad y estas buscando otro monstruo al que enfrentarte. Te dejará a medias

Tres razones aleatorias para comprarlo:

  • El juego esta co-desarrollado por Grasshopper Manufacture, los chicos de Suda51
  • Una de las protagonistas es condenadamente sexi para estar cubierta de pelo de pies a cabeza y tener cola
  • El juego cuesta siete pavos, por el amor de Dios

Un consejo: si vas a jugarlo en tu ordenador, sería perfecto que contases con un mando. El control es más intuitivo y fluido con pad que con flechas direccionales.