Amnesia The Dark Descent

El juego que más miedo me ha dado: Especial Halloween

Si alguien me hubiese preguntado hace un año cual es el juego que más miedo me ha hecho pasar, hubiera contestado sin ninguna clase de duda que Silent Hill. No sé si es que yo era más impresionable en aquella época o si de verdad el combo de la intrincada historia, la niebla, el sonido, la música y las carcajadas de la Guillespie fueron tan terroríficas como para dejarme marcada de por vida.

Amnesia The Dark Descent

El caso es que pasaron los años y yo probé mil juegos más y es cierto que algunos llegaron a darme miedo, las niñas de las estacas en Fatal Frame sin duda me pusieron más que nerviosa por ejemplo, pero jamás volví a sentir que los pelos se me erizaban como cuando fui descubriendo paso a paso la terrible historia de Alessa Guillespie.

Sin embargo, las cosas cambiaron cuando a principios de esta año compre el Humble Bundle y decidí empezar por Amnesia: The Dark Descent. Sabía que era un survival horror, pero después de años viendo juegos del género que tiraban más por la acción que por el miedo, desde luego no estaba preparada para lo que este título tenía que ofrecerme.

Me puse los cascos, me instalé en la cama y me dispuse a pasar un buen rato jugando, y la verdad es que en un primer momento el juego parecía uno más, avanzar, buscar objetos para iluminar mi camino y pasar al siguiente cuarto. Pero poco a poco, la ambientación de Amnesia se me fue metiendo muy dentro, no sé si fue la música o el hecho de que en todo momento tienes claro que aquello que puede salvarte (la oscuridad) también puede acabar por volverte loco y matarte, pero a medida que avanzaba comencé a sentir un vez más que los vellos de la nuca se me erizaban y me temblaban las manos.

Encontrarte uno de esos horribles enemigos y desesperarte por encontrar el sitio por el cual salir corriendo solo para darte cuenta de que te equivocaste de puerta y te has metido en otro cuarto que no conoces o has ido directo a otro enemigo. ¡Las manos sudando, los movimientos desesperados de ratón! ¡Me encantó! Tengo que confesar que hubo momentos en los que tuve que dejar de jugar porque mi sanidad mental peligraba y no, no me refiero a la del personaje.

De hecho, mi pareja me prohibió volver a jugar con los audífonos puestos de madrugada en la cama, porque un día jugando a las dos de la mañana no pude evitar gritar y le pegué un susto de muerte.

En fin que el terror había vuelvo a mí y como ya estamos muy cerca de Halloween se me ha ocurrido compartir con ustedes vídeos del pánico que puede causar este juego. La parte del agua todavía me causa pesadillas. No se dejen llevar por los gráficos o por lo poco reales que parecen los monstruos, créanme que cuando estás metido en en el juego esas cosas dan miedo de verdad. ¡Son espeluznantes!

Por todas estas razones Amnesia: The Dark Descent es el juego que más miedo me ha dado. Ahora me encantaría saber ¿cuál es el juego que les ha puesto los pelos de punta a ustedes?