Beat the Beat: Rhythm Paradise: Primeras impresiones

¿Qué fue de los arcades old-school? Esos que se manejaban con uno o dos botones, con los que tan bien lo pasábamos. Eso me pregunta mi hermana, que no toca un juego hardcore ni que le paguen, y debo admitirlo; yo también me lo paso genial con esos arcades. Beat the Beat: Rhythm Paradise para Wii es un título de este tipo pero, al mismo tiempo, no es para nada convencional. Sí es divertidísimo, y sí lo recomendaría para una fiesta de amigos frikis. Ahora la saga salta de la DS a la Wii.

Nintendo nos dio hoy la oportunidad de probar la versión final del juego, que saldrá para Wii el 6 de julio en Europa. Lo cierto es que al ver la presentación parecía fácil, ¡pero otra cosa es ponerse a los mandos! Beat the Beat te exige total atención a la música, teniendo que controlar el tempo para poder avanzar en cada fase. Mirar la pantalla puede incluso perjudicarte, lo más importante es mantener el ritmo, no perder el tempo. No te preocupes, en pocos minutos coges el tranquillo.

¡Qué mono más mono!

Pero cómo no ver la pantalla si no hay más que dibujos graciosísimos, monos que saltan, que bailan, situaciones absurdas e irrisorias. Un despiporre de tonterías desplegadas en nuestro televisor para hacernos pasar un buen rato, pulsando solo A y B. A veces solo A, otras A+B. Sencillo de controlar, complicado de perfeccionar.

¿Cómo es la mecánica de Beat the Beat? Compuesto de varios minijuegos, la jugabilidad siempre se basa en pulsar los botones en el momento adecuado, guiándonos por la música, y por diferentes sonidos que reproducen los bichos en pantalla. Simple, pero perfecto para retarnos. Empezamos con un nivel básico en el que solo pulsamos A, en situaciones bastante controladas, para luego ir aumentando la dificultad.

Varios minijuegos se basan en la memoria, al estilo Simon, pero teniendo que entrar en el momento correcto y acompasado a la música. Por ejemplo, el de la Pandereta, donde un mono toca este instrumento en una secuencia que debemos recordar y reproducir. Por cierto, la banda sonora puede cambiarse, entre la versión inglesa y japonesa, opción primera vez vista en la serie en España.

Otros, como el de Bádminton, donde los personajes practican este deporte al tiempo que pilotan un avión, hacen que, directamente, no puedas mirar a la pantalla. Esto es porque, en determinados momentos, se meten en zonas nubladas, y solo puedes guiarte por la música y las señales que te grita el compañero. El tempo se acelera, se ralentiza, te juega malas pasadas, te obliga a pulsar a contratiempo, etc. Se vuelve frenético, pero no al punto de atragantarte la comida.

Por si fuera poco, cada cinco fases llega el Remix, un nivel especial que, como su nombre indica, es una mezcla de todos los demás. Con una canción especial, salta de un minijuego al otro, sin previo aviso en algunos casos, por lo que tendremos que poseer cierta práctica en los anteriores. Estos niveles son los que realmente nos ponen a prueba. Además, si no los terminamos, no podemos desbloquear el resto de fases.

Hasta que no lo haga en Perfect, no paro

Qué bueno es picarse, ser perfeccionistas. Porque no es lo mismo terminar una fase con un Bien, que con un Muy Bien. Mucho menos es igual que pasarlo con una medalla y un Genial; un gamer de verdad nunca se rendiría hasta conseguir un Genial. Nintendo lo sabe, y por eso ha implementado en el juego un sistema de retos, donde cada medalla que conseguimos en una fase, nos reporta un bonus. Ya sea canciones de la banda sonora, o fases secretas. Incluso los cinco juegos de Game Boy Advance de la serie, algunos nunca editados fuera de Japón.

No todo se limita al buen hacer propio en Beat the Beat, sino que se traslada al multijugador, presente tanto en modo cooperativo o competitivo. Tratar de dominar un ritmo a dúo ya son palabras mayores. Lo interesante es que, cuanto más compatibles seas con el otro jugador, más alta será la puntuación. En cambio, si prefieres competir, tu modo es el de "Juegos sin fin", donde la acción va poniéndose cada vez más difícil.

Con 50 pruebas en total, se nos antoja un título bastante completo y variado. Personalmente, me encantó el Monoreloj, aunque casi todos los que probamos nos arrancaron una sonrisa y nos lo hicieron pasar genial. Aún así, y como muchos juegos de Wii, habrá que ver si a los 3 días seguimos teniendo interés en sacarlo de la caja. Sin embargo, todo indica que puede ser un ganador en las fiestas donde antes brillaba el Guitar Hero. Ideal para esos momentos incómodos en los que se acaba el tema de conversación.