Ecetia Labs: Sniper Elite V2

Hoy en día hablar de juegos de acción en primera persona o tercera persona basados en conflictos bélicos, se nos viene a la cabeza sagas como Call of Duty, Battlefield, Medal of Honor o Gears of Wars. Juegos que en estos momentos basan su tática militar en un ambiente actual o, como es el caso de CoD: Black Ops II, en un futuro cercano.

Lejos quedan esos títulos en los que la ambientación e historia nos sitúan en la Segunda Guerra mundial en los que nos hacíamos partícipes del conflicto entre los Aliados y la Alemania Nazi. Pues bien, Sniper Elite V2 vuelve a traernos el encanto de aquellas batallas pero, lejos de hacerlo como un soldado más, adoptaremos uno de los papeles más eficientes y discretos: el Francotirador.

Aquí encarnaremos y controlaremos a Karl Fairburne, un agente norteamericano de las OSS, la oficina de servicios de estrategia de los Estados Unidos, que se encuentra infiltrado en la Alemania Nazi en 1945, más concretamente en la ciudad de Berlín. La Segunda Guerra Mundial está llegando a su fin,  Hitler y sus secuaces están a pocas semanas de claudicar definitivamente, pero mientras tanto siguen desarrollándose los misiles V2, que son una auténtica amenaza para el bando aliado. Nuestra misión será la de neutralizar a los científicos que se encuentran trabajando en estos misiles para, de esta forma, frenar la carrera armamentística de los nazis.

Lo que parece una misión rápida y eficaz para dar con una serie de estos científicos se acaba complicando, y la persecución de éstos hasta dar con todos es lo que dará sentido al desarrollo de la trama, recorriendo diversas zonas devastadas en medio de la última gran guerra que ha sufrido occidente.

Con esta premisa nos encontramos ante un título que se enmarcaría dentro de la acción en tercera persona, pero muy distinta a lo que estamos acostumbrados, ya que contaremos con dos premisas básicas para la realización, con éxito, de las misiones que tendremos que acometer. La primera es el sigilo, Karl Fairburne deberá moverse como una sombra, ser un fantasma entre las ruinas de Berlín. Para cumplir con éxito nuestras misiones no nos vale con ir a lo loco por el campo de batalla vaciando cargadores a diestro y siniestro, sino que el camino a seguir estará marcado por la planificación y la precaución. La segunda premisa será la de un tiro, un muerto, ya que cada bala perdida es una invitación a que nos maten, en cada una de las diez misiones con las que cuenta esta entrega. Cuya estructura es bastante simple: encontrar algún documento, objeto o punto concreto como primer paso; el segundo será llegar a una zona elevada o una localización ventajosa para nuestros letales disparos, el tercero acabar con el objetivo que se tercie y por último intentar escapar con vida una vez completada la misión.

Como podéis deducir de lo arriba expuesto, se nos ofrece un estilo mucho más pausado y tranquilo que otros juegos de acción al uso, pues aquí lo verdaderamente importante es usar el sigilo y ser lo más efectivo posible. Eso sí, la cosa no será fácil, ya que tendremos que calcular con la mayor precisión posible la trayectoria todos y cada uno de nuestros disparos, debido a que no tendremos ningún tipo de ayuda más allá de la mirilla para saber dónde impactará nuestro disparo. Además, el bueno de Karl no tendrá un pulso perfecto, por lo que si queremos apuntar mejor más nos valdrá aguantar la respiración y esperar a que la mira se estabilice por completo durante un pequeño instante. Una apuesta muy real que hará que exprimamos al máximo nuestra habilidad. Sin duda esto es lo que más nos ha gustado.

A esto hay que sumarle la espectacularidad de la Kill Cam, la cual sigue la trayectoria de nuestro proyectil para que podamos visualizar con mayor detalle donde ha impactado en nuestro enemigo, pero no contentos con ello, también se ha introducido dentro de esta cámara una visión de los daños ocasionados.

La contienda fuera del  uso del rifle, deja bastante que desear, puesto que en este apartado se ha descuidado bastante la reacción de nuestro personaje a los controles, así como la IA de los enemigos que, a veces, pecan de ingenuos. Así que si queréis disfrutar de la mejor experiencia jugable, evitad a toda costa este tipo de confrontaciones.

Gráficamente, podemos apreciar a simple vista que su fuerte no está en este apartado. Es de recibo comentar que no se encuentra a la altura de sus homónimos, si no que más bien algo pobre para lo que se puede conseguir actualmente.

Los enemigos muestran un acabado bastante simple y repetitivo, casi sin variedad de los mismos, de los que veremos modelados bastante repetitivos. Así como unas animaciones algo toscas. En cuanto a los escenarios, podemos decir que son los que salen beneficiados. La devastación de la ciudad está bien realizada, dotada de buenos detalles  e iluminación, así como buena ambientación, algo que hace gane algunos enteros y preste algo más de solidez en este apartado.

El resultado final de este punto lo podemos tildar de correcto, sin grandes  fallos, pero sin grandes aportes.

Para finalizar hay que decir que el sonido es correcto en cuanto a la banda sonora elegida, la cual puede resultar “cargante” en algunas ocasiones. Pero bastante notable  en los efectos sonoros , que muestran una gran fidelidad  a la realidad, así como el doblaje a nuestro idioma llevado a cabo por 505 Games, en el que encontraremos voces reconocibles como la de Nathan Drake.

7/10

Ser un francotirador de élite requiere de nervios de acero, precisión y sigilo, justo en lo que se basa este juego. Si váis con esta premisa, disfrutaréis del mismo. Eso si, no esperéis más por que no lo hay.