Retroecetia #16: Outcast

Mil novecientos noventa y nueve, año en que la pantalla grande tuvo un giro de 180º gracias a una revolucionaria película de moderado presupuesto dirigida por dos hermanos varones de origen judeoamericano --hoy hermana y hermano-- apellidados Wachowsky, obviamente hablamos de Matrix. Así como dos medianamente desconocidos revolucionaron el cine, ese mismo año, un oscuro estudio de origen belga llamado Appeal con apneas un título en su haber apareció en escena con uno de los juegos más bellamente concebidos de toda la historia de los videojuegos. Esta obra de arte, al igual que la película que nombramos, también tuvo un nombre corto y simple, Outcast.

La historia reza algo así. En el año 2007 los Estados Unidos envías una sonda a través de un portal a un mundo alienígena en un universo paralelo. La sonda comienza a transmitir imágenes de este plantea hacia la Tierra, sin embargo, tan solo unos pocos minutos después de comenzada la transmisión, una forma extraterrestre descubre el dispositivo y lo destruye, causando una explosión imprevista que envía algún tipo de antimateria a lo largo del portal generando una especie de agujero negro que amenaza con engullirse a nuestro planeta. Luego de ser informado por su viejo amigo, el Mayor Vernom, Cutter Slade un conocido Navy SEAL es asignado con la misión de escoltar a tres científicos de nombres William Kauffmann, Anthony Xue y Marion Wolfe encargados de cruzar el portal, recuperar la sonda y tratar de cerrar el agujero negro. Apenas llegados al nuevo mundo conocido como Adelpha, Cutter es separado del resto del grupo e identificado por los nativos, llamados Talans, como su mesías, el Ulukai. Adelpha es básicamente un mundo similar al planeta Tierra pero tecnológicamente en apariencia se encuentra bastante más atrasado. Se rige por un sistema feudal similar al medioevo europeo o la China antigua, sin embargo en seguida descubrimos que los guardias que custodian a la semi-esclavizada población cuentan con armamento de energía y existen portales interdimensionales conocidos como Daokas para moverse por todo el planeta, con lo cual nuestra teoría de mundo retrasado en seguida se va por el desagüe.

El juego se desarrolla bajo una perspectiva de tercera/primera persona, y los desarrolladores hicieron todo lo posible para que la inmersión dentro del mismo sea total, tratando de quitar indicadores y menúes externos a la historia. Para salvar el juego, el personaje recibía un dispositivo llamado Gaamsavv, si el dispositivo de estrujaba absorbía parte de la esencia del personaje de manera que si este caía podía restaurarse tal esencia. El problema radicaba en que cada vez que estrujábamos el Gaamsavv emitía un sonido que alertaba a nuestros enemigos que acudían inmediatamente a investigar.

Otro aspecto destacado de Outcast fueron sus motor gráfico, que hacía un uso extensivo de la potencia de proceso de la época y sin usar aceleradoras lograba efectos que sólo reaparecieron después cuando las tarjetas gráficas 3D se pusieron de moda. El software usaba una combinación de técnicas de ray casting para el paisaje y mapeo de texturas para los objetos y personajes animados. Lo cierto es que hasta ese momento nadie había visto efectos de clima y agua como los que presentaba el juego. Incluso había un muy temprano sistema de partículas que permitía efectos muy realistas de nieve, fuego y otros elementos similares. Obviamente todo esto tenía un costo y era pura y exclusivamente de procesador y memoria, con los modelos más potentes del momento que se contaban en la línea de Pentium III de 500 a 600 MHz se lograba fluidez en las resoluciones más chicas --512 por 384 píxeles-- con una recomendación de 128 megabytes de memoria RAM, números que para esa época eran elevadísimos. Hubo que esperar un par de años para que apareciera un equipo que pudiera correr el juego en los 640 por 480 píxeles que permitía como máxima resolución.

Sin embargo no todo acaba en los gráficos. La inteligencia artificial de Outcast era también asombrosa. Esto era debido a otro motor propietario nombrado con el original título de GAIA que no era otra cosa que la sigla de Game Artificial Intelligence with Agents --Inteligencia Artificial de Juego con Agentes-- el cual estaba compuesto de una serie de librerías escritas en C++ que proveían un sofisticado control sobre los personajes del juego basados en lo que se llama Inteligencia Artificial Distribuida. Esto quiere decir que la inteligencia es representada como una actividad distribuida sobre un conjunto de rutinas llamadas agentes. Un agente usa una habilidad, tal como escuchar, mirar o moverse para completar una tarea asignada. Estos agentes pueden interactuar e incluso competir entre si para realizar una tarea complicada.

Y por si las dos características anteriores no bastaran, nos faltaba la música, que al momento que escribo esta nota sigue siendo una de las más hermosas compuestas para un videjuego. La banda sonora del juego era una serie de arreglos orquestales compuestos y arreglados por Leenie Moore y ejecutados por la Orquesta Sinfónica y el Coro de Moscú. No tengo que decirles que ponía la piel de gallina. La banda de sonido venía también en un CD aparte para escucharse fuera del juego en un segundo CD, cosa que en ese momento nadie había hecho y luego se volvió costumbre.

El juego fue muy bien recibido por la crítica, tal es así que Gamespot lo nombró Aventura del Año en ese mismo 1999. Inmediatamente Appeal se puso trabajar en una secuela que inicialmente iba a ser para la poderosa Dreamcast, luego el proyecto se cambió a PlayStation 2 y finalmente quedó en la nada debido a la bancarota de la empresa. Un grupo de desarrolladores independientes llamados The Eternal Outcasts está desarrollando una secuela gratis usando CryEngine 2 --luego de haber pasado por los motores de Gothic y Crystal Space 3D-- llamado Open Outcast. En abril del año pasado nuestros queridísimos Good Old Gamers relanzaron el juego compatible con Windows XP, Vista y 7 que incluye un patch realizado por la propia comunidad de jugadores que evita tener que usar un programa para ralentizar los procesadores modernos, todo eso por apenas 6 dólares. Y para terminar como habitualmente lo hago les dejo un video del juego para ver si los tiento a gastar ese poco dinero que requiere rejugar a esta maravilla.