Conociendo a los fundadores: Sir Clive Sinclair

Yo tengo un héroe. Un héroe de aspecto desgarbado, con gafas y muy poco pelo. Un héroe que de traje arrugado y corbata desalineada. Este héroe es inglés de pura cepa, nació un 30 de julio de 1940 en Londres, Inglaterra bajo el nombre de Clive Marles Sinclair, pero en el mundo se lo conoce como Sir Clive Sinclair.

El verano en que nació fue especialmente caliente, no sólo por la temperatura, sino por lo que se vivía en los cielos del Reino Unido ya que precisamente ese mes empezaba los que dio en llamarse La Batalla de Inglatera. Este fue el motivo por el cual el recién nacido Clive y su madre Thora Edith Ella Marles debieron irse a vivir a Devon con una tía. Todo una decisión acertada, ya que su casa en Richmond fue literalmente devastada por las bombas.

Si Clive tuvo vocación de inventor desde muy temprana edad, quizás influenciada por su abuelo y su padre George William Carter Sinclair, ambos profesionales e innovadores tecnológicos. Antes de los 10 años había desarrollado un submarino bajo la supervisión de su abuelo, George Sinclair que era arquitecto naval y uno de los desarrolladores del paravane.

Cursando la preparatoria en la escuela Box Grove destacó, obviamente, en matemáticas. Debido a problemas económicos que transitaba su familia el joven Clive se lo pasaba cambiando de escuelas. Quizás esta falta de asentamiento escolar lo llevaron a tomar la decisión de finalizar su educación formal y no iniciar una carrera universitaria para dedicarse a comercializar pequeños kits de electrónica para hobbistas y formarse de manera autodidacta.

Para enero de 1959 con sólo 18 años de edad Sinclair llevaba varias decenas de miles de kits vendidos y publicaba su primer libro de varios sobre electrónica práctica para Bernard's Publishing llamado Practical transistor receivers Book 1. Muchísimo comparado para lo que logramos el 99,99 por ciento del resto de los mortales a esa edad.

En 1961 refunda su empresa con el nombre de Sinclair Radionics Ltd. compañía que perduraría hasta 1979. Bajo esta marca y en los últimos años de de la década del 60 comercializó una de las primeras calculadoras de bolsillo y una radio portatil del diminuto tamañó de 2 y 1/2 pulgadas (unos 7 centímetros), ambos de su propia invención.

En paralelo a Sinclair Radionics inicia en 1973 otra empresa pensada a la investigación y el desarrollo tecnológico llamada al principio Ablesdeal Ltd cambiando de nombre varias veces hasta que, en julio de 1977, se convirtió en Science of Cambridge Ltd. Al año siguiente de la fundación de la compañía lanza un kit para armar una microcomputadora, la MK14, basada en el chip National SC/MP. Esto fue el puntapié inicial para lo que fue su gran proyecto, una computadora personal de bajo costo que pudiera venderse por menos de 100 libras esterlinas. En mayo de 1979 arranca la era de los microordenadores junto con Jim Westwood iniciando el proyecto ZX80.

Fue en febrero de 1980, al precio de 79,95 libras en forma de kit o a 99,95 libras ya prearmada cuando comienza a comercializarse la pequeña gran ZX80, conocida en Sudamérica como Sinclair 1000 y en Brasil como TK 83. Una pequeña gloria con un procesador Z80 de Zilog de 8 bits y 1 k de memoria RAM y 4k de memoria ROM. Monocromática y sin sonido. Ese mismo año Science of Cambridge Ltd cambia su nombre por el mundialmente conocido Sinclair Research Ltd. Tiempo después lanza la ZX81 con 16 K de memoria y algunas mejoras, incluyendo un teclado mejor que el de burbuja de la original ZX80.

Pero no fue hasta 1982 que llega su gran éxito y esta es la razón por la cual lo considero mi héroe, la ZX Spectrum. Una microcomputadora de 8 bits de potencia con sonido a través de un simple zumbador, 16 Kilobytes de ROM, 48 Kilobytes de RAM, pantalla de 8 colores con 2 niveles de brillo y 300 por 200 píxeles de resolución. Una maravilla que traía incluida un sistema BASIC potente y versátil que hizo que muchos de nosotros nos iniciáramos en lo que terminaron siendo nuestras carreras definitivas. Si, porque mi amada y querida Spectrum fue mi primer computadora. Todavía recuerdo la noche que me la regaló mi padrino, el olor que tenia cuando la desempaqué, y esas 12 horas continuas que pasé sentado frente al pequeño aparato por primera vez como si hubiese pasado ayer.

Sir Clive siguió dando sorpresas, una lástima que la suerte no lo acompañó del todo, luego del poco éxito del C5, uno de los primeros vehículos eléctricos precursor del hoy popular Segway o el Sinclair QL, un potente ordenador primero en utilizar el popular Motorola 68000, ganándole por un mes al Apple Macintosh. Sin embargo los dos no fueron acompañados por las ventas lo que llevó a que tuviera que vender la marca Sinclair a la en ese momento popular Amstrad.

El día de hoy nos encuentra con un Sir Clive igual de activo que en su juventud, vendiendo aún bajo el su compañía Sinclair Research Ltd. una bicicleta portátil con original sistema de propulsión mecánica y con un nuevo proyecto de un vehículo eléctrico llamado X-1 que sale en venta precisamente el mes de julio próximo. También se lo suele ver por la TV participando en torneos de poker ya que es un gran jugador del mismo.

Sir Clive es de esa gente que por inventiva, generosidad y humildad merece lo mejor, ojalá que en algún futuro vuelva a lograr un hito como el de la ZX Spectrum, ya que seguro, todos nosotros saldremos beneficiados.