Confrontación: Shenmue 3

Estábamos redactando el análisis de Yakuza 4 esta semana y nos fue inevitable reparar en la saga de la que siempre se ha considerado secuela espiritual. Shenmue, la magna obra de Yu Suzuki que calase hondo en millones de jugadores.

Somos muchos los que ansiamos culminar la venganza de Ryo Hazuki, aunque sepamos bien que a día de hoy es casi un imposible por el enorme presupuesto requerido. Sí, mientras escribimos ésto se están desarrollando proyectos tanto o más caros, pero todos ellos bajo la premisa de la rentabilidad, algo que a Shenmue 3 le falta para materializarse.

Suzuki ya dijo que SEGA muy probablemente le dejaría desarrollarlo, que sabe exactamente cómo hacerlo, pero que falta lo más importante: dinero. Los del erizo por su parte instaron a que Sony, Nintendo o Microsoft comprasen la exclusiva, única vía por la que el juego podría terminar viendo la luz.

Unas semanas antes de que arranque el E3, por añadidura, aparecía el rumor de que Shenmue 3 sería presentado en la feria junto a un remake HD de sus dos primeras entregas, las cuales en su día se dijo terminarían llegando a Xbox Live Arcade. ¿Qué hay de verdad en todo esto? ¿hasta qué punto es posible que Shenmue 3 se convierte en el gran protagonista del E3 2011?

¿Será presentado Shenmue 3 en Los Ángeles?

José Carlos Castillo

Tengo que reconocer que he escogido el sí más por coherencia para con fanatismo hacia la saga, que por una férrea convicción. De hecho me he mentalizado de que el título quedará un año más en el limbo, que luego las desilusiones duelen a rabiar. Pero me voy a lanzar a la piscina y expondré por qué sí sería presentada esta hipotética conclusión de la saga.

No se dice que Yakuza sea sucesora espiritual de Shenmue por nada: ambos son títulos basados en enormes núcleos urbanos abiertos, donde los combates tienen un gran peso y el argumento se antoja principal motor del gameplay. ¿Por qué no reutilizar entonces el engine visto en los dos últimos Yakuza para engendrar Shenmue 3?

Otra cosa es que Suzuki se niegue y quiera crear su propio motor desde cero, temeroso de que su obra pierda personalidad o pueda caer en odiosas comparaciones. Sea como fuere, la posibilidad existe y teniendo en cuenta que Toshihiro Nagoshi y los suyos son capaces de desarrollar un Yakuza por año (con enorme solvencia además) no veo por qué no articular una colaboración entre ambos genios de la programación.

Shenmue 3 podría estar listo en no más de dos años, como colofón final para esta generación. Para garantizar su rentabilidad, además, podría incluirse una película CG que ponga al día a los recién llegados, al tiempo que Yakuza y Shenmue se hermanasen, incluyendo demostraciones y referencias cruzadas en cada entrega de ambas franquicias. Todo para reavivar la serie y crear expectación entre los millones de fanáticos que Ryū ga Gotoku tiene en Japón.

¿No cobra todo más sentido desde esta perspectiva? Desarrollar un nuevo Shenmue ya no parece una idea ni tan distante, ni tan descabellada. No habría que invertir una millonada y por consiguiente tan sólo con que los seguidores del juego se hiciesen con una copia (somos muchos, muchísimos) el proyecto quedaría plenamente financiado.

Voto pues por el sí. SEGA tiene en sus manos llevarse un pedacito de E3 con tan sólo este anuncio: la colaboración de Suzuki y Nagoshi en un proyecto "largo tiempo esperado"...

No

Paola Mejía

Como gran fanática que soy de la saga me cuesta mucho reconocer que Shenmue 3 tiene poco de realidad y bastante de ilusión. Lo soñamos muchos, quizá más de lo que se pueda pensar, pero no los suficientes como para que Sega piense que es suficientemente rentable arriesgarse.

No dudo que la compañía haya considerado en varias ocasionas revivir la saga, y el maestro Suzuki no deja de ilusionarnos con declaraciones, pero desafortunadamente no hay ninguna pista o indicio que nos pueda hacer deducir que hay posibilidades reales de volver a encarnar a Ryo Hazuki. Todo parece indicar que, al menos en esta próxima E3, no habrá venganza.

Creo que este año se quedará junto a el remake de Final Fantasy VII (estoy a punto de incluir Beyond Good and Evil 2 con lágrimas en los ojos) en esa pila de proyectos que todos desearíamos ver pero que nunca terminan por llegar.