Confrontación PlayStation Network

Esta semana la redacción de Ecetia no se ha complicado mucho a la hora de estipular un tema de confrontación: el "caso PlayStation Network". No se ha hablado de otra cosa para desgracia de Sony, lo que es normal ya que estamos ante una de las brechas de seguridad más sonadas en la historia del entretenimiento electrónico, con 77 millones de usuarios preocupados por la seguridad de su información personal (incluída la de tipo financiero).

Incluso los medios de comunicación generalistas se han hecho eco de un percance que podría costar a Sony muchos millones de dólares en compensaciones, indagaciones y costas judiciales (ya se han interpuesto las primeras demandas). ¿A quién hemos de culpar ante todo? ¿a Sony por su endeble seguridad o a los hackers que han decidido ponerla en evidencia? Tal vez la respuesta dependa de si los responsables emplean la información sustraída para algo más que dar una lección a la compañía.

No versará sobre ello nuestro debate. Queremos mirar al largo plazo y preguntarnos si, pasada la hecatombe y reestructurada PlayStation Network (Sony está remodelando radicalmente su infraestructura y promete devolvernos el servicio con añadidos a partir del próximo 3 de mayo) podremos respirar aliviados. Si en definitiva hemos de volver a confiar en Sony y por ende en los sistemas de pago adscritos a las plataformas de juego online.

¿Merece Sony un voto de confianza?

Sí (Wertigol)

Aunque mi postura personal haga que piense lo contrario, esta vez voy a votar por el sí. Para hacerlo, voy a plantear varias  premisas. Sony es una compañía innovadora en todos los sentidos, se destacó siempre por apoyar nuevas tecnologías aún a riesgo del fracaso. La PlayStation 3, a pesar de ser hackeada, demostró ser un dispositivo sólido con muy pocas brechas de seguridad.

Quizás haya mucha fantasía en lo que respecta al robo de datos. En mi otra vida, la no gamer, trabajo para dos de las compañías de telecomunicaciones más grandes de mi país y conozco la seguridad de sus redes y datos al detalle. Les puedo asegurar que comparadas, la seguridad de los sistemas de protección y guarda de datos que tienen redes como la PlayStation Network frente a los de estas empresas son un un chiste. Y la información que guardan éstas compañías son mucho más valiosa que los datos que uno puede meter en una red para comprar juegos.

Estoy 100% seguro que no hay manera de robar datos de tarjetas de crédito o personales hackeando una consola. No existe conexión directa entre los depósitos de datos e internet (nadie con dos dedos de frente violaría semejante estándar de seguridad).  Por ahora sólo se habla de rumores, pero aún si los datos fueron robados, dudo mucho que haya sido un hacker desde afuera, sospecho más por robo interno. Planteadas estas dos cosas, no veo el por qué quitarle el voto de confianza a Sony. No hay razones de peso para hacerlo. Que alguien demuestre que, fuera de la caída del servicio, se haya visto perjudicado de otra manera.

La realidad es que los realmente perjudicados por la caída de PlayStation Network han sido la propia Sony y las empresas que explotan su red (y estás últimas son las que tienen que decidir qué hacer). Nosotros como usuarios solo tenemos que esperar la restitución del servicio y seguir haciendo lo que ya hacíamos en él, jugar.

No (CésarInMEX)

Desafortunadamente no hay compañía que se merezca nuestra entera confianza, ¡atención aquí!, estoy refiriéndome a dos cosas en particular: A cualquier compañía y a la protección de datos.

Que la consola PlayStation 3 no hubiera sido hackeada en algunos años, bueno, quizás Sony no contaba en ese entonces (en el momento de encargar el desarrollo de esta) que los hackers llegarían a un punto en donde encontrarían la manera de “meter mano” a su software, modificándolo e inclusive violando la base de datos del servicio donde albergaba toda la información de sus usuarios.

Así como las anteriores consolas de la misma compañía, las cuales fueron alteradas/hackeadas, la consola de esta generación también sucumbió, aunque la verdadera “faena” que se armó fue por el servicio PlayStation Network, el mismo servicio al cual se refiere una de las clausulas de la consola PlayStation 3, esta aclara que, Sony no garantiza que la PlayStation Network sea funcional siempre, que puede estar fuera de línea por algunas circunstancias. Así que la compañía nos pone en sobre aviso de la situación que actualmente se vive. La información confidencial, así como la perdió Sony, así la han perdido muchos.

Creo que nunca se debe confiarle ciento por ciento a ninguna compañía que guardarán nuestros datos, hay otras más grandes y “poderosas” que les ha sucedido algo similar. El servicio PlayStation Network regresará, por supuesto; disfrutaremos nuevamente de esas maravillosas exclusivas con las que cuenta actualmente y también de las que están por llegar a la consola PS3; pero será responsabilidad únicamente de aquellos que confíen sus datos personales a cualquier empresa -como Sony-, esa es responsabilidad nuestra únicamente.