Terremoto nipón: NGP podría retrasarse, Sony dona $1.3 millones vía PSN

El próximo lunes se cumplirá un mes de la catástrofe natural que asoló gran parte de Japón. Desde entonces el país y su crisis nuclear han copado minutos informativos, con incidencia incluso en nuestro sector, aquejado de retrasos y cancelaciones varias. Hoy nos enteramos de que la próxima portátil de Sony también podría ver retrasado su lanzamiento a consecuencia.

Jack Tretton, Presidente de Sony Computer Entertainment América, ha dejado caer la posibilidad de que el sistema sea lanzado en un sólo territorio este mismo año, aunque realmente nunca tuvimos confirmación de un lanzamiento mundial. Todo apunta ahora a que serán los japoneses quienes primero puedan hincarle el diente a la consola, gesto comprensible tanto desde lo logístico como lo humano.

No hace falta explicar las causas de este retraso (se especuló con el 11 de noviembre como posible fecha) numerosas plantas de producción han quedado afectadas por el terremoto y posterior tsunami, lo que dificultará poder abastecer al ritmo deseado.

Los analistas no han tardado en alertar a la multinacional de cuan caro puede costarle el inconveniente, pues cuando NGP llegue al mercado ya habrán pasado unos ocho meses desde el estreno de Nintendo 3DS. Ésto sin considerar el retraso adicional en otras partes del mundo. ¿Podrá la hipotética PSP2 encarar a su competidora con más de un año de diferencia a sus espaldas?

$1.3 millones es a lo que asciende, por su parte, la cuantía recuadada por Sony a través de Playstation Network, donde hizo un llamamiento para que todos los usuarios donasen cuanto pudiesen. El dinero irá a parar directamente a la Cruz Roja y la Central Community Chest de Japón.

Quien también ha anunciado subastas benéficas es la CESA, organizadora del Tokyo Game Show, que de paso ha desmentido con rotundidad los rumores de un evento mucho más reducido. Se tratará de una feria de dimensiones similares a la del pasado año, a celebrar entre el 15 y el 18 de septiembre. Esperemos que todos los asistentes demuestren sobradamente su solidaridad y que por entonces la situación de los japoneses haya experimentado notables mejoras.