Call of Juarez, del Oeste al mundo del narcotráfico

Call of Juarez es una de las pocas franquicias que está ambientada en el mundo del Viejo Oeste. Ha tenido a día de hoy dos entregas (Call of Juarez y Call of Juarez: Bound in Blood), y amas están ambientadas en ese periodo histórico. Son FPS divertidos y de una calidad notable. No hay excelencia en ellos pero eso no quita que puedas pasar buenos ratos con ellos. Ambos han sido desarrollados por los polacos de Techland.

Ubisoft hace unas horas anunció mediante nota de prensa, la tercera parte de la saga: Call of Juarez: The Cartel. Como podéis intuir por el título del post han decidido cambiar radicalmente la ambientación del juego. Ahora estará ambientado en el México y Estados Unidos actual pero centrado en el mundo del narcotráfico. Nos moveremos por localizaciones como Los Ángeles, California, Ciudad Juarez... No ha trascendido mucha más información pero seguramente seamos un miembro de la DEA o algo así. ¿Quién sabe? Lo mismo hasta encarnamos a un narco. En la nota de prensa se insiste en la importancia de la historia algo que en estos casos me suele provocar risa. Pero solamente os digo una cosa, si os gustan las buenas historias y el tema del narcotráfico, dejen el mando y vean Breaking Bad.

Call of Juarez: The Cartel saldrá este verano. Está siendo desarrollado por el mismo estudio de desarrollo, Techland. Las plataformas en las que se está desarrollando son las tres de siempre: PC, PS3 y Xbox 360.

Es ver las imágenes y entrarme cero ganas de probar el juego. ¿Se puede hacer un diseño artístico más chabacano? Aunque si os mola matar a mucha gente en un FPS con unos macarras pues lo mismo os sorprende. Yo sinceramente me he quedado patidifuso con el cambio. ¿A vosotros os gusta? Para mí ha perdido todo el atractivo.

Aunque siempre hay que dar una oportunidad. Es cierto aquello de que los usuarios muchas veces nos quejamos por los cambios y cuando no los hay, nos quejamos de que no hay novedades. Para acabar os dejo con la portada que he visto en Topofarmer. No tiene desperdicio.