Ecetia Labs: Ilomilo

Ilomilo es una de las últimas joyitas en aparecer en el Xbox Live Arcade. Está desarrollado por SouthEnd Interactive y Microsoft Game Studios. Uno de los juegos más recomendable que ha salido en Xbox 360, lo que llevamos de año.

Obviamente el título es exclusivo de Xbox 360 y de Windows Phone 7, curiosamente su lanzamiento en móviles fue anterior. Sin entrar en demasiados detalles antes del análisis, lo único que puedo hacer es recomendaros este puzzle con un diseño artístico tan vistoso. Sus dos grandes virtudes son esas, la mecánica jugable con unos puzzles que enganchan y por otro lado el aspecto visual es espectacular.

El argumento está protagonizado por dos amigos, uno rojo: Ilo y el azul: Milo. Cada uno vive al otro lado del parque y todos los días se reúnen en el centro del parque como buenos amigos a tomar té y galletas. Pero por la noche se vuelven a casa para reunirse al día siguiente. El problema es que volver a encontrarse por las mañanas cada vez era más difícil, porque todo estaba desorganizado. Este argumento de cuento infantil va creciendo según vayamos superando los niveles.

En total son cuatro niveles, cada uno con sus 9 pantallas en el que el objetivo siempre, es reunir a Ilo y a Milo. Para hacerlo el juego nos pone en los primeras pantallas unos puzzles bastante sencillos que se van complicando. Quizás todo empieza a crecer en el Nivel 3. Aunque como siempre, parte de la dificultad radica en recolectar los objetos. Los safka que tienen tres colores: azul claro, verde y morado. Los recuerdos, las imágenes y las canciones. La mayoría para poder visualizarlo más tarde en la galería.

La mecánica de juego es muy sencilla pero igualmente atractiva. Los escenarios son una serie de cubos unidos que flotan en el aire en los que están atrapados Ilo y Milo. Nuestros personajes solamente podrán avanzar en horizontal, a excepción de en algunas "alfombras" que nos servirán para girar en el cubo. Normalmente el camino está bloqueado. Para solucionarlo tendremos que hacer uso de una serie de cubos que podemos coger. Cada uno tiene una función. Uno es un cubo simple, otro se estira, otro vuela, uno sirve para encender otros cubos especiales, otro sirve para girarte... En fin, cada uno tiene una función. Tendremos que aprender a usarlos y a intercambiarnos entre Ilo y Milo porque controlaremos a ambos pero no de forma simultánea.

La principal dificultad viene en movernos por los escenarios laberínticos y encontrar la solución en el espacio tridimensional tan complejo. Quizás los rimeros niveles son demasiado sencillos pero que no os engañe, Ilomilo no es un juego sencillo. Al menos, los últimos niveles. El juego también se puede jugar en cooperativo en la misma consola pero sin cambiar la mecánica jugable.

Un añadido interesante es el Ilomilo Shuffle, un minijuego muy sencillo pero que se basa en la velocidad y en los reflejos. El objetivo será conseguir la máxima puntuación recogiendo a los safka y los recuerdos teniendo cuidado en no caerse.

En el plano visual no hay más que admirar el trabajo hecho por este pequeño estudio. El diseño artístico es una delicia, una muestra de imaginación desbordante. Todo el mundo formado por cubos, incluso algunos personajes tienen esa misma forma. La iconografía parece sacada de un juego infantil. En realidad, todo el juego tiene ese toque infantil que lo hace un juego recomendable para los más pequeños pero también para los más mayores. Aunque suene tópico, es adecuado para todos. Es simplemente un puzzle que puede divertir a cualquiera. La música tiene también ese encanto infantil. Melodías muy sencillas y pegadizas.

9/10

No se puede decir otra cosa que desde su lanzamiento Ilomilo es otro clásico instantáneo de la Xbox Live Arcade. Sin duda uno de los puntos fuertes de la consola de Microsoft es el catálogo tan amplio de juegos descargable. Ilomilo es uno más pero no uno cualquiera, es uno de los mejores. No me queda otra cosa que recomendaros que compréis este juego, sobre todo si sois amantes de los puzzles. Un cuento infantil, una fantasía que merece la pena ser jugar, no os arrepentiréis.