Suzuki tiene claras las bases de Shenmue 3

Anoche disfruté como un enano leyendo la entrevista que 1UP realizó a Yu Suzuki con motivo del décimo aniversario de la franquicia. Un cuestionario sin desperdicio en el que se intenta desentrañar el paradero del maestro nipón y devolver a su figura el lustre perdido, a menudo extrapolado a otros también grandes como Shigeru Miyamoto, que al contrario que el padre de Ryo Hazuki no se ha retirado del foco mediático en ninguna ocasión.

La principal diferencia entre Miyamoto y Suzuki es (así lo reconoce el entrevistado) que uno tiende a evolucionar fórmulas consagradas, gestando versiones cada vez más complejas de sus clásicos, mientras el otro se muestra reacio a revisitar proyectos, buscando siempre embarcarse en nuevas experiencias.

Hay una, sin embargo, que no le importaría retomar. Lo sabemos porque así lo declaró abiertamente hace poco. Shenmue, el juego que revolucionó el sector, la primera aventura de mundo abierto (precursora del sandbox si se quiere) vuelve a la actualidad gracias a un juego para móviles denominado Shenmue City, aún sin confirmación para occidente.

En este contexto es imposible preguntarse si el éxito del juego sea o no determinante para el retorno de la saga a consolas de sobremesa. Lo que sí parece claro es que Suzuki tiene muy nítida la dirección a seguir con esta ansiada entrega:

El concepto de Shenmue 3 ya existe. El mundo de Shenmue 1 y 2 tendía a expandirse. Por ejemplo, en los juegos originales, de todos los datos compilados, el diálogo de los personajes principales suponía un 20%. El 80% restante era diálogo de carácteres secundarios. En Shenmue 3 hablaremos más bien de una expansión protagonista.

Para que os hagáis una idea, aunque esto no forme parte del juego: cuando Shenhua y Ryo están en casa, ella le pregunta si preferiría té o café. Nosotros elegiremos una opción. Shenhua nos podría preguntar también qué animal de entre cuatro dejaríamos atrás a la hora de cruzar un río. Se nos formularán muchas preguntas de cuyas respuestas dependerá nuestra relación con el resto de personajes. Es como un test de personalidad.

No lloréis de alegría aún queridos amigos, sé que suena todo muy prometedor pero la realidad sigue pintando esquiva al cierre de trilogía más esperado de la industria del videojuego.