Ecetia Labs: Kinect, una nueva experiencia

Por allá del 2009, Microsoft sorprendió a propios y extraños presentando el que entonces se llamaba Proyecto Natal en su conferencia de la E3 2009. Todos quedamos maravillados con la nueva tecnología que teníamos ante nuestros ojos. Podíamos interactuar por primera vez con nuestra consola sin mandos. Y aunque parecía un poco verde, se abría ante nosotros un abanico de posibilidades que nos emocionó bastante.

Un año después tenemos Kinect en el castillo ecetico y durante estas semanas hemos estado probándolo de cabo a rabo para poder contarles nuestras impresiones y las consideraciones más importantes que deben tener en cuenta si están pensando en hacerse con el último periférico de Microsoft. ¿Preparados para el viaje?

El hardware

Lo primero que me llamó la atención sobre Kinect es el tamaño que tiene. No es la primera vez que lo veía. A lo largo de todo este año tuve ocasión de probarlo en varias ocasiones cuando Microsoft nos invitó a echarle un vistazo. Pero no sé porque lo recordaba más pequeño (hace más de un par de meses que no lo veía todo hay que decirlo). El caso es que el periférico es grande.

La mejor manera de enseñarles su tamaño es compararlo con otros periféricos que a lo mejor ya tienen en casa. En la foto lo pueden ver comparado con la barra de sensores de Wii y la cámara PlayStation Eye.

Kinect es de color negro brillante (se nota bastante bien la diferencia con el color negro mate de la PlayStation Eye) que pega bastante bien con el estilo de la nueva Xbox 360 Slim. Pero eso sí, prepárense con trapito en mano, porque el polvo se nota de inmediato y se le quedan grabadas las huellas que cualquier empleado de CSI se muere de gusto.

Conectarlo es realmente sencillo, no necesitaras ni leer las instrucciones para hacerlo (aunque más vale prevenir que lamentar). Si tienes la nueva versión de Xbox 360 lo puedes conectar directamente a la consola. Yo tengo una Elite de las viejitas, así que me tocó utilizar un adaptador que viene incluido de serie. En este caso hay que conectar el adaptador a la consola, y utilizar uno de los cables para conectarlo a Kinect y el eliminador para conectarse a la luz. En todo caso, en cuestión de 5 minutos estarás probando el periférico.

La configuración

Una vez que tienes tu Kinect conectado llega el momento de empezar a configurarlo. El proceso es bastante intuitivo. Al encender tu consola, Kinect empezará a buscar en el entorno para encontrar al jugador. La primera vez que lo utilizas te salta una pantalla de bienvenida que te servirá para empezar a configurar el periférico.

Una de las cosas más importantes que tienes que tener en cuenta a la hora de pensar en hacerte con el dispositivo es el espacio que requiere para poder funcionar correctamente. Kinect necesita de 2 metros entre el sensor y el jugador para funcionar de la mejor manera. Este espacio se amplia medio metro más si queremos jugar 2 personas al mismo tiempo.

Con menos espacio el sensor puede funcionar, pero habrá puntos que te será imposible alcanzar, porque te pedirá que te hagas más atrás y no tendrás espacio. Otra cosa importante es que el espacio debe ser diáfano, una mesa (de las típicas que tienes en el salón) entre tú y el dispositivo impedirá que te rastree correctamente. Así que el aparato necesita tener el espacio suficiente y es algo que debes tomar muy en cuenta si quieres que tu experiencia sea positiva. En mi departamento por ejemplo, es prácticamente imposible que dos personas jueguen a un mismo tiempo. No hay espacio suficiente en ninguno de los cuartos.

Lo primero que calibraremos a la hora de encender nuestra consola es el sónido, Kinect escuchará los sonidos de fondo que tengas en el cuarto que estas usando para jugar y producirá varios sonidos para crear una especie de mapa acústico del espacio en el que está instalado, de tal manera que el sensor no confunda los sonidos de fondo con tu propia voz.

Para calibrar el dispositivo usaremos una tarjeta con una especie de carita llamada Kinect Sensor Calibration Card que viene incluida en casi todos los juegos de lanzamiento del dispositivo. Lo que tendremos que hacer será colocarnos frente a Kinect con la tarjeta en la mano y tratar de empatarla con la que vemos en nuestra televisión. Una vez hecho esto la tarjeta cambiará de posición (más adelante, más atraás) y tocará empatarla de nuevo.

Luego tocará crear tu Kinect ID que es lo que te sirve para que el sensor te reconozca cada vez que te pones frente a la cámara. Para hacerlo te tocará ver tu avatar en pantalla en una cuadrícula de 5x3 y se te pedira que te muevas de uno a otro de los cuadros y que adoptes diferentes posiciones para que el sensor pueda registrarte. El proceso tarda unos 5 minutos, así que no tardarás demasiado en tenerlo a punto y funciona bastante bien.

Kinect ha sido capaz de reconocerme cada vez que lo he utilizado sin ningún problema, lo he probado usando incluso una sudadera que me queda bastante grande y sentada (como pueden ver en la imágen de la configuración de arriba) y a pesar de que en el manual se advierte que es mejor que uses ropa más ceñida, el sensor no tuvo ningún problema en reconocerme.

Moviendonos por el interfaz de Xbox 360 con Kinect

Una vez que has configurado el dispositivo bastará con que muevas el brazo de un lado a otro para que el sensor se fije en ti y te reconozca. El mismo movimiento que harías si quisieras decirle hola a alguien. Una vez que te reconozca se abrirá el Canal Kinect desde el que puedes lanzar todas las experiencias relacionadas con el sensor. El juego que tengas en ese momento en la consola, configurar tu sensor, crear tu ID de Kinect, el vídeo Kinect y dependiendo de tu ubicación geográfica, otros servicios como ESPN o last fm.

Para moverte por el menú utilizarás las manos, el sensor registrará tanto tu mano derecha como la izquierda y bastará con que te coloques sobre la opción que quieras activar para que esta empiece a funcionar. Para evitar que todo lo que toques se active, tienes que mantener la posición unos tres segundos apróximadamente, algo que lo hace más lento que si utilizaras el control tradicional, pero que evita errores.

Como saben, también es posible moverse por los menús por medio de la voz, pero me ha sido imposible probarlo porque esta función no está activa en España. En estos momentos el sensor solo reconoce el español de México, yo soy mexicana así que no habría tenido demasiado problema, pero esta opción está desactivada así que me tocará esperar hasta la primavera para poder hablarles de como funciona ese servicio.

Video Kinect

Uno de los servicios al que menos le había puesto atención era Video Kinect. La verdad es que no suelo utilizar mucho la consola para comunicarme fuera del ámbito de los juegos así que no me emocionaba demasiado. Sin embargo tengo que admitir que una vez probada la opción me ha gustado mucho por varios motivos.

El primero es que es muy fácil de usar. Simplemente hay que configurarlo para que se conecte a tu Windows Live ID y agregar como amigos a las personas con las que quieras hablar. Una vez hecho esto, al iniciar verás en pantalla un recuadro con la imágen que vas a mostrar de ti mismo y a la izquierda los amigos con los que puedes comunicarte (aquellos con los que sueles hablar más salen primero). Para hablar con cualquiera de ellos solo hay que poner la mano sobre su nombre.

Si la persona acepta entonces podrás empezar a verla en tu televisor, también tienes la opción de hacer zoom para acercar la toma de la cámara y que no se vea tanto de tu casa. Durante todo el tiempo en el que hice la prueba no hubo casi nada de LAG y la imagen nunca se paró aunque se ponía un poco borrosa cuando te movias. Pero en general ha sido una experiencia bastante positiva.

He pensado que cuando chateo con la cámara con mi hermana y mis sobrinos en México será la herramienta que utilizaré porque me permite estár cómoda y disfrutarlo todo en la pantalla más grande de mi casa.

Los juegos

Los servicios añadidos están muy bien, pero seamos sinceros, nuestro principal interés en Kinect es la diversión que puede ofrecernos a la hora de jugar. En este caso he tenido la oportunidad de disfrutar de 5 de los juegos que se han lanzado junto al dispositivo: Kinect Sports, Kinect Adventures!, Kinect Joy Ride, Kinectimals y Your Shape: Fitness Evolved (lágrimas de metal corren por mis mejillas porque aún no he podido probar Dance Central que es el juego que más ilusión me hacia).

A este respecto, de momento, con lo que he podido probar, Kinect nos ofrece bastante diversión con sus juegos, siempre y cuando tengas claro que son juegos casuales. El dispositivo de Microsoft, está creado (o al menos eso creo yo con lo que he podido apreciar) para acrecentar el publico meta de Xbox 360 y funciona perfectamente bien con eso en mente. En casa tengo las consolas con las que "trabajo más" en el cuarto de juegos y la Wii en el salon porque es ahí donde juegan los invitados y los niños, pero desde que Kinect entró a mi casa el cuarto de juegos está invadido y no necesariamente por niños pequeños, la cantidad de adolescentes pasándoselo pipa con el dispositivo en casa ha sido fenomenal.

Los juegos registran bien el movimiento y el LAG no suele ser problema a la hora de divertirse, mi mayor problema a la hora de jugar fue el espacio. Por ejemplo, a veces en Kinect Adventures! me era imposible tapar una grieta porque tenía una pared detras y el sensor me pedia que hiciera el pie más atrás. Por eso hice tanto incapie en lo importante que es el espacio a la hora de jugar con el dispositivo.

En general si tienes esas cosas en mente vas a disfrutar bastante de Kinect, eso si, prepárate para que te duela el cuerpo después de una buena sesión de juego.

En conclusión

8/10

Kinect es una gran compra si tienes claro los tres siguientes puntos sus juegos actualmente son casuales, necesitas mucho espacio libre y es un poco caro. Con todo esto en mente, tengo que decir que Kinect es genial, divertido, y que a mi me emociona pensar en las posibilidades que puede traer por delante esta tecnología. Basta echarle un vistazo a los proyectos que ha inspirado Kinect en la comunidad Open Source para echar a volar la imaginación. Dependerá de Microsoft y de las desarrolladoras el exprimir Kinect con juegos que hagan interesarse también al jugador hardcore de manera definitiva y no como una experiencia para un rato.