Hipertextual Labs: Limbo

Entre tanto contenido descargable creado simplemente para sacarnos los cuartos, de vez en cuando aparecen títulos que son una verdadera maravilla y que en este caso, merece cada uno de los Microsoft Points que cuesta. Limbo es una prueba más de que en las tiendas online, en este caso en el bazar de Xbox Live, existen verdaderas maravillas.

Limbo es un juego de plataformas y puzzles en el que tomaremos el control de un niño que se ha perdido en el paraíso y debe encontrar a su hermana para poder salir de allí. Para ello tendremos que superar multitud de rompecabezas que nos impiden avanzar por los escenarios.

Una maravilla visual

Lo primero que llama la atención del título es claramente su soberbio apartado visual. En lo que es un verdadero golpe sobre la mesa, que demuestra que no hacen falta multitud de polígonos, y motores gráficos millonarios para entrar por los ojos. Limbo destaca por la absoluta simpleza de sus escenarios y personajes, jugando con el negro y los tonos grisáceos para crear una verdadera maravilla visual, en la que encontraremos un paraíso o limbo muy diferente de lo que nos muestran en las películas o podemos leer en los libros, aquí todo es oscuro, lleno de criaturas extrañas y un sutil toque macabro.

El apartado jugable es también una verdadera delicia, el control es muy simple, podría ser jugado con un mando de la primera Nintendo, y esto no hace más que reforzar la sensación de juego clásico que respira el título. Solamente necesitaremos el joystick para movernos, un botón para agarrar cosas y otro para saltar. Y a esta gran simpleza añadimos la salsa del juego, los puzzles, tras completar el juego no he tenido la sensación en ningún momento de haber repetido ni uno solo de los rompecabezas. Estos están repletos de una gran variedad, y lo cierto es que requieren que nos paremos a pensar para poder resolverlos.

El arte de los puzzles

A medida que avanzamos en el juego los puzzles van evolucionando, siendo necesario al principio únicamente mover una trampa o una caja para poder avanzar, después nos toparemos con la necesidad de explorar el entorno para encontrar algún objeto o cuerda que nos ayude, y la posibilidad más avanzado el juego de manejar entornos metálicos haciendo uso del magnetismo, escenarios que giran e incluso la gravedad, dando lugar a acertijos muy pero que muy interesantes, que tras ser completados os dejarán bastante satisfechos.

Cada vez que alguna de las trampas acaben con la vida del pobre protagonista, y esto sucederá de las formas más variadas y brutales, empezaremos un poco más atrás en un punto de control, y tendremos infinitas oportunidades para poder reintentarlo. Eso sí, si queréis los logros tendréis que trabajarlo mucho más ya que requieren que probemos o investiguemos cosas que no han sido necesarias para avanzar, además del logro que conseguiremos al completar el juego de una sola vez sin morir más de cinco veces, y lo cierto es que eso es todo un reto, y para conseguirlo será necesario volver a completar el título para conocer bien cada trampa.

Esto último, junto con los rankings mundiales y de amigos, sirve para compensar el único punto que podríamos echarle en cara a Limbo, y es que puede hacerse un poco corto, pero como ya os dije le da ese aspecto retro o clásico, al igual que en aquellos títulos que podíamos pasarnos en un día. Ni siquiera eso empaña las buenas sensaciones y los grandes retos y ratos de diversión que aporta.

El sonido es otro punto a favor, y es que sabe acompañar perfectamente el estilo preciosista del juego. La ausencia de música y voces, y su apoyo total en los sonidos proporcionan una gran inmersión en el limbo, incentivando también el estilo mimético, tétrico y a veces tenebroso del mismo.

En conclusión

10 / 10

La verdad es que el juego ha sido una absoluta sorpresa para mi. Me llamaba mucho la atención por su apartado gráfico y las partes de su mecánica que había visto en los vídeos, pero no esperaba encontrarme con semejante joya. Desde luego que no puedo ponerle ni un punto negativo al título, ni siquiera por su duración, que en 3 o 4 horas puede estar terminado, pero es que por ese precio, lo bien hecho que está y lo divertido que resulta, me parece perfecto.