[Diario E3cético] 13 de Junio: Microsoft confirma Kinetc con una asombrosa puesta en escena

Cuando uno llega a Los Ángeles no puede dejar de sorprenderse de cuantos clichés fílmicos conforman su fisionomía. Un carísimo traslado en taxi desde LAX ya te hace esbozar una sonrisa a cada enorme avenida apalmerada. Entonces el conductor para el cuentakilómetros y tú bajas, maleta en ristre, dispuesto a hacerte con unas acreditaciones que poco importan en cuanto vuelves la esquina y la ves: la fachada del Convention Center.

Años y años viéndola en fotografías, soñando con algún día poder estar ahí y de repente es ahí mismo donde te encuentras, bajo un inmenso Crysis que corona la que para muchos será una de las mejores ediciones del E3 en años.

Pero el tiempo apremia y tras más 13 horas de vuelo y a tan sólo tres del comienzo del evento con que Microsoft ha querido desvelar al mundo, el nombre y primeros títulos para su sistema de control por movimiento, el cuerpo sólo pide una cosa: poder llegar al hotel, soltar las maletas y descansar un poco.

Del nulo favor que nos ha hecho la ubicación del alojamiento y de las enormes dificultades de desplazamiento que trae de serie "la ciudad en la que nadie camina" os hablaremos en otro momento. Porque lo que importa y por lo que mi compañero Carlos y yo estamos aquí al fin y al cabo es por la feria de marras y hoy, además de su ya inolvidable primer vistazo, nos ha dejado momentos de lo más curiosos gracias al susodicho evento especial de Microsoft, que ha citado en el Galen Center de Los Ángeles a una ingente horda de periodistas y profesionales que, mire usted la gracia de las filtraciones, acudían ya conocedores del gran secreto del evento: el nombre comercial de Project Natal.

¿Qué más puede pedirse de tu primer día de cobertura cuando te encuentras a tu lado y tras de tí respectivamente a Itagaki y Kojima (sí, los hemos tenido a centímetros? Nada. Estos dos maestros han asistido también al evento y, como nosotros, han portado las "túnicas" de hombreras llamativas con las que Microsoft ha vestido a todos los asistentes, que accedían al Shrine Auditorium con la sorpresa de un espectáculo muy esperitual a cargo del excelso Circo del Sol.

El misterio de las túnicas pronto fue esclarecido: las luces de la sala se apagaron y todas las hombreras comenzaron a relucir en color verde, descubriendo a todo el respetable que formaban las aspas propias del logo de Xbox 360, que aparecía en el escenario con una puesta en escena sin igual: un sofá colgando del techo del auditorio agrupaba a la familia protagonista del espectáculo, que desde su aparición se ha dedicado a desmotrar las posibilidades de Nat... Kinetc (la costumbre, perdón) con varios juegos en los que los avatares están a la orden del día.

Así, hemos podido ver un título de carreras cual versión simplificada de Mario Kart, rafting sobre balsa hinchable, varios juegos de habilidad, sucedáneo de Wii Sports con fútbol, voleybol y carrera de obstáculos/velocidad, un simulador de baile de corte rapero y el típico juego de mascotas con un simpático tigre como protagonista. Todo ello por no hablar de la gran sorpresa de la velada: un juego basado en el manejo del sable láser de Star Wars (algo largo tiempo soñado por los Wiipropietarios) que se mostró con una similitud de movimiento y espectacularidad sin iguales.

Lo cierto es que la presentación fue audiovisualmente impresionante, supo atrapar a todos los profesionales que atestaban el auditorio pero también es cierto que ese accesible catálogo repleto de minijuegos no hace sino confirmar la casualización de Kinetc. Su enfoque plenamente familiar como medio para conseguir un fin: el trozo de pastel que Nintendo está saboreando gracias a sus dos últimos sistemas.

Nada se ha dicho de fecha o precio ni tampoco si los mostrados serán los principales representantes de este nuevo sistema: factores que esperemos Microsoft resuelva en unas horas, con motivo de su conferencia oficial de este año. Ahí estaremos nosotros para narrarosla al minuto.