Perspectiva Ecética #9: El culebrón de Infinity Ward y Activision

Como cada lunes Perspectiva Ecética vuelve con las pilas recargadas con ganas de abrir el debate que sea necesario entre nuestros lectores. El tema esta vez es el culebrón de Infinity Ward y Activision, de hecho en el resumen semanal de ayer ya le dedicamos portada.

Para quien todavía no sepa de lo que estamos hablando, vamos hacer un brevísimo resumen para ponerle en situación. Activision despidió hace unas semanas a los jefes de Infinity Ward, después de aquello IW fue sufriendo un desangrado de miembros pero aun así quedan bastantes que están dispuestos a seguir dando guerra. Por otro lado Zampella y West ya han fundado Respawn Entertainment.

Como siempre, la última palabra la tenéis vosotros.

Jose C. Castillo

Bien, así que tenemos a los padres de una de los títulos más taquilleros de la historia despedidos por Activision en un alegato de insubordinación que incluiría retrasar el lanzamiento de Modern Warfare 3 en contra de los intereses comerciales de la compañía. Yo a esto lo llamo desagradecimiento y rufianería.

Es obvio que lo que Activision pretendía era forzar a Jason West y Vincent Zampella (Inifity Ward en definitiva) a apresurar el desarrollo de la nueva entrega de la franquicia de acuerdo a su propia visión. Esto es, coartar la creatividad del estudio dándoles un patrón de lo que tenían que hacer y una fecha de entrega poco acorde a la calidad que se espera de MW3, algo que pareció ocurrir también en menor medida con Modern Warfare 2 y que llevó a muchos usuarios a considerar a este exitoso juego "por debajo de las expectativas".

Así las cosas creo que Activision tiene lo que se merece: si intentas anteponer a latigazos tus ansias monetarias frente a la garantía de calidad y creatividad de tus estudios, la jugada nunca puede salir bien. ¿El resultado? Infinity Ward se desintegra con la marcha de sus empleados a la nueva empresa de vuestros subordinados, podéis perder millones de dólares fruto de un complejo litigio legal y, quizás lo más preocupante, la licencia Modern Warfare de la que ahora se beneficiará vuestra más directa competidora: Electronic Arts.

No entraré a debatir si West y Zampella deberían haber optado por otra compañía para sus acuerdos de distribución, pero es cuanto menos curioso que vuelvan a la casa que un día no supo valorarlos lo suficiente dejándolos marchar...

César Orlando

Tal parece que Activision va a pagar caro el hecho de "dejar ir" a estos dos genios de la industria, bueno, en realidad ahora son más de la decena de personas que han salido de Infinity Ward.

Tras la salida de Jason West y Vincent Zampella, la compañía ha perdido una pieza importante para el desarrollo de la franquicia Modern Warfare, tal vez la pierda para siempre. Y como las mentes creativas no pueden descansar, este par ya tiene su propia compañía desarrolladora de videojuegos, Respawn Entertainment y ahora, sus mejores amigos serán EA.

En lo personal pienso que hicieron bien, ahora, Activision tendrá que afrontar las consecuencias; no queda de otra más que pagar por los platos rotos y a Respawn Entertainment no le queda otra más que hacer un título magnifico, que se valore tanto o más como Modern Warfare 2, del cual Zampella y West son padres.

Ricardo Lázaro

Partiendo de que Activision es el mal más absoluto y que Infinity Ward son unos genios, conviene aclarar otros aspectos menos conocidos. A pesar de que IW son uno de los mejores estudios de videojuegos hay que reconocer que no son famosos por su lealtad a las empresas para las que trabajan y que no son fáciles de manejar.

Vamos, que van de divos. Activision estaría cansada de las rarezas de la compañía pero estoy seguro que no hubiera dejado escapar al estudio si no fuera por algo gordo. Posiblemente tengan la razón con que estaban tanteando la idea de irse a EA. Ellos por supuesto encantados, porque recuperan un estudio que jamás debieron dejar ir. Por otro lado Activision no son precisamente unos angelitos, y seguro que el estudio ha sufrido muchas presiones e injerencias en los aspectos creativos de sus juegos.

De todas formas todo esto son hipótesis, ¿sabremos algún día todo lo que pasó? Yo creo sinceramente que hay más cosas que se nos escapan, que no es tan fácil como puede parecer en el primer momento y que solamente conocen los directamente implicados.

Paola Mejia

Dicen que nadie es imprescindible y lo más probable es que sea completamente cierto, el trabajo se hace en equipo, pero siempre hay puntas de lanza y resulta que Jason West y Vincent Zampella eran dos de esas puntas para Infinity Ward. Supongo que Activision consideró que podía seguir adelante sin ellos, y lo más probable es que efectivamente hubiera podido lograrlo si solo se hubieran marchado ellos dos, pero no se dio cuenta del mensaje que estaba lanzando a todos sus demás empleados. Porque si eres capaz de despedir a quienes te han creado uno de los juegos con más ventas de la historia, ¿a quién no serás capaz de despedir?

El resultado ha sido una sangría de empleados que ha terminado por cargarse uno de los mejores estudios (esperemos que a favor de la creación de otro), miles de problemas en el camino y una de las franquicias más rentables en el mundo de los videojuegos en peligro. Me pregunto si a estas alturas a Activision sigue pensando que tomó la decisión correcta.

Yo creo que monetariamente hablando (que es lo que a las empresas les interesa) no, porque si consiguen quedarse con la marca de MW los jugadores veremos con recelo cualquier título que saquen y le será difícil convencernos. Y si no lo consiguen han perdido no solo una franquicia importantísima, sino a quienes hubieran podido ser capaces de crearles unas cuantas más.