Perspectiva Ecética #5: La piratería

No podía faltar a nuestra Perspectiva Ecética, la madre de todos los debates videojueguiles. Sí, lo habéis adivinado, estamos hablando de la piratería. Y no, no nos referimos al pirata cojo, con pata de palo, con parche en el ojo y con cara de malo que decía Sabina.

Estamos hablando del pirata y la piratería informática, el dominio del ilustre Verbatim, del yo me lo guiso yo me lo como y, por último, el "para qué" pagar por algo que puedo tener gratis.

Es el tema más controvertido y de sobra conocemos los argumentos a favor y en contra. Nosotros nos hemos mojado, ahora os toca a vosotros.

José C. Castillo

Seré muy claro: la piratería es totalmente perjudicial tanto para la industria como para el usuario por mucho que éste se empeñe en no verlo. Y no valen como excusa los altísimos precios del software, que sí, son excesivos y deberían rebajarse sustancialmente, lo que no justifica en ningún caso que despreciemos el trabajo que durante años muchos estudios han llevado a cabo para traernos grandísimas obras maestras como las que estamos viendo de unos meses a esta parte.

El que uno no pueda permitirse comprar muchos juegos no debe ser así justificación para recurrir a las copias ilegales pues, si lo pensamos, no es que se lancen tantos juegos imprescindibles al cabo del año como para no poder afrontar su compra. Y aún cuando no pudiéramos costearlos todos, siempre es preferible hacernos con cuatro juegos originales tras los cuales ha habido todo un ilusionante proceso ritual de selección, ahorro, adquisición y "degustación" (al menos en nuestros más tiernos años) que tener acceso a un número ilimitado y no atender más de cinco minutos seguidos a cada uno de ellos, tónica general del consumidor pirata.

Y es que la piratería asesina la ilusión del jugador, hace que éste valore mucho menos el producto que tiene entre manos, mina su capacidad de diversión y al mismo tiempo supone un lastre económico importante no ya a editoras y distribuidoras sino a los propios estudios de desarrollo, cuyo esfuerzo y buen hacer rara vez se ven recompensados.

Unos piratas discutiendo sobre el último cargamento de Verbatim

Ricardo Lázaro

Yo lo tengo tan claro como José Carlos. No me gusta la piratería y no me gustan las excusas que ponen los piratas para hacer lo que hacen. ¿Qué los juegos están muy caros? Pues cómpralos de segunda mano, alquílalos o pídeselos a algún amigo. También me hace gracia aquello de que los videojuegos son cultura y como tenemos derecho a acceder a la cultura, pues todo vale. No señores, los juegos sean o no sean cultura cuestan un dinero hacerlo y sobre todo cuesta el trabajo y el tiempo de un grupo de personas. ¿Es así como valoramos su trabajo? Si estuviéramos en su piel, seguro que no nos gustaría nada.

La piratería hace mucho daño a la industria. Primero con las pérdidas económicas que existen aunque se quieran negar, esto no quita que haya que reconocer que copia pirateada no significa copia no vendida. También tenemos que recordar que España es uno de los países con mayor índice de piratería, luego nos quejamos de que no se traduzca al castellano. Pues en alguna ocasión, este asunto seguro que tiene algo que ver.

Además la piratería le da la excusa perfecta para las productoras de promover algunas políticas malas para los usuarios. Ahí está el DRM y la proliferación de los DLC. No hay que dar argumentos ni excusas, si no quieres un juego no lo compres.

La multiusos R4

César Orlando

Es verdad que la piratería ha venido a afectar a muchos sectores, inclusive a este, el de los videojuegos, si bien es malo consumir piratería, más que nada en el aspecto moral, pero existe y no podemos negarlo, y la hemos "consumido", tampoco -desafortunadamente-, podemos negarlo.

Si bien dicen mis compañeros, una de las excusas que utilizamos alguna vez fue sin duda, "los videojuegos son muy caros y yo no puedo pagarlos originales". Puede que esto sea verdad, alguna vez como jóvenes estudiantes y amantes de los videojuegos, el dinero no nos alcanzaba y nuestros padres pensaban que era mejor comprar otras cosas que videojuegos, es por eso que muchas veces recurrimos a la piratería, podemos verlo por ese lado y tal vez tengamos razón, pero aún así no deja de ser malo.

Y podemos pensar que las industrias tienen mucho dinero y no afectará que yo y otros miles más compremos sus títulos piratas, pero lo más seguro es que sí tenga un efecto negativo; ahora que ustedes y yo trabajamos y ganamos nuestro salario, tenemos la posibilidad de comprar títulos originales, ¿díganme si no es grandiosa la sensación de ir a la tienda y escoger el juego que queremos, palpar la caja, leer el manual, introducir ese código del DLC exclusivo? Por supuesto que sí. Disfruten la experiencia.

Antes de que se inventara la tarrina

Paola Mejia

La piratería es un problema que ha existido desde la primera consola que yo tuve. ¿Quién no recuerda aquellos clones de Atari? o los cartuchos de 1001 juegos para la NES. Quizá ahora lo tenemos "más a mano" por lo fácil que es descargarnos un juego en nuestro propio hogar, pero lo cierto es que la piratería ha estado a nuestro alcance siempre.

Así que más allá de hablar sobre si es moralmente correcto o no hacer uso de ella me gustaría enfocar el debate a ¿qué podemos hacer para solucionarla? Hay quien opina que el precio no es el problema, pero yo les digo que por experiencia propia puedo decir que sí que lo es. Por ejemplo, un juego de Xbox 360 en México podía costar hasta 1500 pesos (unos 100 euros), un precio que casi nadie podía pagar. Pero desde que Microsoft ha empezado a distribuir de manera oficial los juegos originales han bajado (aún son caros pero al menos el precio es más razonable) y las ventas de software original han aumentado.

Hay muchos factores que necesitan moverse para terminar (si es que eso es posible) con la piratería, pero yo considero que algo que conseguiría que disminuyera en gran medida es el precio. Todos preferimos tener algo de buena calidad y poder disfrutar al máximo si podemos permitírnoslo. ¿Cuál creen ustedes que sería la solución?

Carlos Molina

Estando de acuerdo con mis compañeros en que la piratería es perjudicial y un mal que debe terminar, quiero ahondar en el algo que dijo José Castillo: "la piratería asesina la ilusión del jugador". Es algo totalmente cierto, lamentablemente no puedo decir que he estado alejado de la piratería, pero no tiene ese mismo sentimiento tener la caja con el boxart original, el manual, el disco con arte y cualquier cosa extra de las ediciones de colección, que un "verbatim" como dirían algunos.

Es cierto que debemos terminar con esto, pero no es sólo cosa de nosotros, principalmente de las compañías de videojuegos. Teniendo precios más bajos ayudaría no sólo a erradicar la piratería, si no que podría ayudar a expandir el número de personas que juegan y compran consolas, enriqueciendo a nuestra industria.

las consecuencias...

DaQuinta

Mi postura es la de un estudiante sin muchos ingresos que se crió con un Verbatim bajo el brazo y con todas sus consolas modificadas. Me gustan los videojuegos, pero me parecen muy caros, y gracias a internet puedo conseguirlos de una manera fácil y rápida, y lo más importante: gratis. Pero hay un problema: Si yo hago esto, las empresas desarrolladoras no reciben ingresos y estoy causando el fin de algo que me gusta. ¿Entonces soy yo el causante de que desaparezcan los videojuegos? La respuesta es un rotundo No.

Estoy harto de que me vendan rollos moralistas que me intentan hacer sentir como un ladrón. Yo no soy un ladrón, pero las empresas sí son unas incompetentes. ¿Por qué debería preocuparme a mí que una empresa no esté ganando dinero? Algo estarán haciendo mal. Yo me preocupo por mi economía, pues el usuario no es quien ha de procurar que las empresas tengan beneficios. El usuario debe "apretar las tuercas" y forzar a las compañías a evolucionar. No se trata de ser egoísta o desconsiderado. Un ejemplo: El sector de la prensa en papel está en crisis. Se han dado cuenta de que las revistas están obsoletas porque actualmente existen métodos mejores y más rápidos para estar informados. Y lo mejor: gratuitos. ¿Deberíamos seguir comprando revistas para que este mercado no acabe en la ruina? Es de lógica que no, quien ha de preocuparse por evolucionar y seguir ganando beneficios es el propio negocio. Adaptarse o morir.

Y por supuesto que prefiero adquirir legalmente un producto, con todas las ventajas que tiene y la satisfacción que da adquirir algo fruto de tu esfuerzo, apoyando así a la compañía que te ha brindado la posibilidad de jugar a ese juego, pero lo siento mucho: no voy a pagar 70 euros por un juego, porque eso más que satisfacción me produce dolor de riñones.