Obama habla de los videojuegos y la educación

barack-obama

Ayer por la noche, el Presidente de EE.UU. Barack Obama ofreció un discurso en el congreso en el que habló del tema de la educación, el fracaso escolar y su relación con los videojuegos. Cuando empecé a leer la noticia casi cierro los ojos porque usualmente cuando esas dos palabras vienen juntas son malas noticias para nosotros, y es que la política y los videojuegos nunca se han llevado bien.

Sin embargo para mi sorpresa Obama expresó una opinión que es mucho más cercana a la realidad que los gritos de ¡maten a los videojuegos! y de hecho llamó a los padres a tomar responsabilidad por lo que sus hijos hacen:

Estas políticas de educación le abrirán las puertas de la oportunidad a sus hijos. Pero no nos corresponde a nosotros asegurarnos de que caminen a través de ellas. Al final, no hay programa o política que pueda sustituir a la madre o padre que asiste a las conferencias padre/estudiante, o ayudarles con la tarea después de la cena, o apagarles la televisión, quitarles el videojuego y leerles a sus hijos. Les hablo no solo como el presidente, sino también como padre cuando les digo que la responsabilidad por la educación de nuestros hijos debe comenzar en casa.

Creo sinceramente que la mejor política que un padre puede tomar es la de preocuparse por lo que hacen sus hijos en su tiempo libre. Cuando trabaja en la tienda de videojuegos me topé con un hombre que le compró a su hijo de 7 años GTA. Yo le explicaba que es un juego con clasificación para adultos en el que se hacia un uso de la violencia y el lenguaje al que el niño probablemente no debiera verse expuesto. Pero el padre me respondió que el niño era maduro y se llevó el juego. Si ese chico usara después lenguaje inapropiado en la escuela, ¿sería culpa del padre o del videojuego?

Los videojuegos no son modelos educativos, ese ámbito pertenece a los padres y es su responsabilidad asegurarse de que los videojuegos de sus hijos sean adecuados para su edad, y que el tiempo que pasen jugándolos no sea excesivo.

Me ha encantado su forma de ver el asunto.