Diez años desde Ocarina of Time

11 de diciembre de 1998. Era la fecha elegida por Nintendo para poner a la venta en España el juego más esperado para su poderosa bestia de 64 bits, el que debía demostrarle a Sony y a su ambiciosa Playstation de quién era el terreno de las consolas domésticas. Tras innumerables retrasos llegaba a las tiendas The Legend of Zelda: Ocarina of Time.

Podría decir que Ocarina fue un antes y un después en la historia de los videojuegos, que aún hoy muchos consideran el mejor juego jamás creado (factor nostalgia, quizá sea), que inventó el Z-targeting, tan común en los juegos de acción actuales... No obstante, estaría repitiendo lo que todos llevamos escuchando desde hace años.

Ahora bien, cabe preguntarse, ¿cuán bien ha envejecido Ocarina of Time en todos estos años? ¿Ha tenido tanta influencia en juegos posteriores como popularidad entre sus seguidores?

La primera pregunta es fácil de responder: una obra maestra no envejece. Es por ello que juego con tantos años a sus espaldas como Super Mario Bros, Pacman o Tetris han sido reeditados para todas las plataformas imaginables. En su primera década de vida, Ocarina ha podido ser jugado bajo Nintendo 64 (en dos versiones), GameCube y Wii gracias a la Consola Virtual. Es más, a estas alturas se mantiene como uno de los 10 juegos más descargados del extensísimo catálogo de este servicio online.

Para responder a la segunda cuestión haría falta hacer una detallada revisión del panorama videojueguil actual. Sin embargo, quiero hacer referencia, por poner un ejemplo, a una de esas espinas clavadas que me estoy quitando en estos días, Assassin's Creed. Esta maravilla de Ubisoft goza de una jugabilidad que bebe en gran medida de los avances logrados en aquella joya de Nintendo 64. Salvando las distancias, la mecánica de los tímidos saltos automáticos de Link no se distancia tanto de los saltos de azotea en azotea de Altair. También hay que hacer referencia a los combates con Z-targeting. Sin emplear esta técnica, el asesino no tendría ni una posibilidad contra las hordas de guardias que le asedian.

Assassin's Creed es sólo un ejemplo de lo mucho que ha influenciado Ocarina of Time a los videojuegos modernos, y estoy convencido de que a vosotros se os pueden ocurrir decenas de títulos que comparten estas y otras características.

El mayor halago que puede recibir cualquier videojuego (y por ende, sus creadores) es el hecho de haber supuesto un antes y un después en la industria. Y es lo que más debería enorgullecer a Miyamoto, Aonuma, y a todo el equipo detrás de aquella joya, más aún que las notas perfectas y los elogios del público.

Vía: PixFans