Las videoconsolas mataron al rey de los MMO
Me encontraba ayer tan tranquilo paseando por la Store de Playstation 3 esperando que se bajase la demo del nuevo Star Wars: The Force Unleashed cuando me tope con un vídeo con las novedades de Sony Online Entertainment. Desde los tiempos anteriores a absorber Verant, he de reconocer que nunca he sido muy amigo de este departamento de Sony centrado en los juegos online masivos. Y aunque revisando mi cuenta no niego que me han hecho pasar grandes momentos en Everquest I&II, Star Wars Galaxies, Vanguard y Planetside, la verdad es que nunca ha necesitado demasiado tiempo para cargarse de alguna manera sus juegos. Así que más por curiosidad que por esperanza decidí echarle un vistazo a ver en que MMORPGs andaba metido SOE en colaboración con SCEE para la Playstation 3. Y la verdad es que tengo que decir, que tras ver el vídeo se me cayó el alma a los pies.
Primero conocí Free Realms: un mmorpg infantil o familiar con gráficos muy coloridos y poca miga. Luego vino un conocido, The Agency: otro mmorpg de acción con espías, pocos jugadores por misión, pocas clases y gráficos de lo más simplón. Y para rematar DC Universe, el que mejor pintaba de los tres, pero que no dejaba de ser un City of Heroes con Superman y compañía y gráficos un poco actualizados. Me quedé de piedra. SOE era mala, pero al menos ambiciosa. Sus juegos, aunque mal ajustados, tenían miles de posibilidades que lograban enganchar. Sin embargo, ahora me he quedado con la impresión de que Sony está intentando convertir un género normalmente tan acotado en un mercado de juegos casuals, con pocas posibilidades, gráficos vistosos, pero manteniendo religiosamente la cuota mensual. Yo desde luego puedo decir que por muy malos que sean Age of Conan o Warhammer Online, los prefiero, porque son mundos amplios y no meros mata-mata.
No sé si fue porque acababa de ver la intro de World of Warcraft: Wrath of the Lich of the King, pero se me acaba de caer un mito.





