Los zombies de Resident Evil 1996/2009
El tiempo pasa hasta para los zombies, lo que ocurre es que en la era virtual, en vez de oler cada vez peor el resultado es el contrario. Y sino comparen a los muertos vivientes del primer Resident Evil de 1996 con los sofisticados diseños de Resident Evil 5 para el año que viene.
Una de las diferencias que más llama la atención (a parte de la sangre, de tosca y pixelada en sus comienzos a viscosa y densa en los últimos años) es el cambio en la actitud de los zombies ante nuestra presencia. En los primeros títulos la influencia venía de toda una tradición cinematográfica iniciada por Romero en los años 60. Movimientos lentos y torpes y un único instinto activo que nublaba todo atisbo de inteligencia: comer. A raíz del estreno en cines de la irregular 28 Days Later (irregular porque son dos películas en una, la primera iluminadora y vibrante, la segunda confusa y meando fuera del tiesto) y de la excelente revisión del clásico de Romero Dawn of the Dead que llevara a cabo Zack Snider, los zombies se convierten en depredadores que correrán a por tu carne con una velocidad endiablada. Esta renovación del subgénero comienza a explotarse con excelentes resultados en Resident Evil 4 para marcar así el camino a seguir por los futuros títulos de la saga.
Otra cosa es pensar en qué nos dio más miedo, si los zombies pixelados de mediados de los 90 o los perfectos amasijos de polígonos y texturas que llegaron con el siglo XXI, simple pregunta de posiblemente compleja respuesta.



