No termina de entrarme en la cabeza cómo alguien puede llegar a pagar la escalofriante cifra de 41.300 dólares por un título que, a priori, no destaca más que por su limitadísima edición.
Sí, puede que sólo existan 200 copias en todo el mundo del que es considerado como el más raro de los juegos licenciados de NES y que la copia en cuestión sea una de las diez únicas precintadas que quedan en circulación, pero no puedo evitar el pensar que, en este caso, ha...
NTSC





