Corría el año 1997. Goldeneye acababa de salir a la venta para Nintendo 64, y con él el género de los FPS cambió por completo. Goldeneye impuso un nuevo modelo de multijugador frenético, una IA enemiga avanzada, y la estrategia y la ocultación como método para alcanzar la victoria más allá del simple tiroteo a pecho descubierto.

Sin embargo, al mismo tiempo, DreamWorks y Electronic Arts se traían entre manos un proyecto igualmente ambicioso, basado en las aventuras jurásicas de Michael Crichton y Steven Spielberg. Jurassic Park: Trespasser incluyó por primera vez la física en el género, mucho antes de que lo hicieran los de Valve en Half Life 2 o se creara la jungla ultrarrealista de Far Cry. El poderoso motor físico de Trespasser corría en los ordenadores de la época, y fue el precursor y fuente de inspiración de los shooters modernos basados en física realista.

Continuar leyendo »