Después de haber tenido entregas de otros tipos de juegos como los MMO o los FPS, ha llegado el momento de detenernos en uno de los géneros más clásicos del mundo de los videojuegos. Los juegos de plataformas, habitualmente entremezclados con los puzles, han ido cediendo terreno en los últimos años a otros géneros más “espectaculares”, quedando relegados a un segundo plano.

En ocasiones, este nuevo papel ha hecho que muchas franquicias parezcan enfocadas a un público de menor edad. No obstante, el género plataformas también requiere seguir ciertas pautas con las que no todo el mundo está familiarizado. Además, las plataformas y los puzles resultan un campo de cultivo con condiciones óptimas para atrapar a futuros gamers en potencia.
Si quieres adentrarte un poco más en el mundo de los videojuegos, pero los disparos, los hechizos, las combinaciones de botones y demás géneros te parecen demasiado complicados, tal vez este puede ser un buen comienzo. ¡Vamos allá!
1. Tomando los controles
Lo primero que deberemos hacer será pararnos a toquetear todos los botones del mando para comprobar los movimientos iniciales del protagonista del juego. Últimamente cada vez más títulos cuentan con un breve tutorial con el que tener una primera toma de contacto. En cualquier caso, si investigamos por nuestra cuenta nos daremos cuenta como normalmente los controles suelen ser siempre los mismos.
De esta manera nos encontraremos con los movimientos de izquierda, derecha y en ocasiones arriba y abajo con la cruceta o el stick. Eso para los tradicionales 2D, ya que en los 3D las opciones se multiplican 360º. Tendremos un botón de salto y uno o dos botones de acción. Estos botones podrán desde ejecutar un ataque a agarrar objetos del escenario. Además no tengáis miedo en pulsar más de un botón a la vez ya que normalmente suelen combinarse los movimientos direccionales con los saltos y ataques.
2. Movimientos como en la realidad
Una vez controlados más o menos los movimientos básicos de nuestro personaje, otro punto a tener en cuenta es saber controlar las físicas del juego. Esto es algo que aunque puede parecer fácil, a mucha gente nueva en el terreno le cuesta entender. Un juego plataformas se caracteriza precisamente por contar con elementos móviles y diferentes áreas a las que tendremos que acceder sin caer.

En muchas ocasiones un buen control de las físicas nos ayudará a efectuar el salto correcto en el momento adecuado sin morir en el intento. Para entenderlo mejor, las físicas vienen a ser la inercia natural que existe en el mundo real. Si vas hacia una dirección y saltas, lo lógico será continuar con el impulso que llevabas en el cuerpo. No obstante, esta sensación varía de un juego a otro, por eso es bueno tomarse un tiempo para acostumbrarse a estas físicas y así, mejorar el avance en el título.
3. Power Up
En muchos de los juegos que componen el extenso catálogo de la plataformas, nos encontraremos con que en muchas ocasiones según avancemos iremos desbloqueando nuevos Power up para nuestros personajes. Estos Power Up vienen a ser características nuevas que el personaje podrá ejecutar (por ejemplo, nuevos movimientos), o ayuda que en un momento dado harán que consigamos nuestros objetivos. Una vez conseguido, muchas veces podremos volver a viejas zonas para conseguir nuevas rutas, recolectar objetos etc.
Hay ocasiones en la que conseguir estos Power Ups será imprescindibles para conseguir superar cierta zona. Otra veces será un complemento que nos ayudará en un momento dado y cuya duración tiene un límite (por ejemplo, ser invencible ante enemigos)
4. Bonitas vistas
Algo que también requiere gran atención son los escenarios. Habitualmente el juego estará diferenciado en distintos mundos, cada uno con diferentes niveles a superar. Incluso aunque el juego no tenga un desarrollo diferenciado, y sea lineal como por ejemplo Limbo, existirán zonas perfectamente reconocibles.

Gracias al avance gráfico que generación tras generación han ido consiguiendo las desarrolladoras, actualmente nos encontramos con verdaderas joyas a nivel artístico y visual que merecen una mención especial. Muchas veces, cuando no sepamos cómo avanzar en un determinado punto, bastará con echar un vistazo a nuestro alrededor, ya que cualquier parte del nivel podría ser candidata a accionarse para realizar una acción determinada y así avanzar.
Siempre y cuando la mecánica del juego nos lo permita, es aconsejable fijarse muy bien en todos los elementos móviles que existen en el juego y que por lo habitual se repiten a lo largo del mundo. Contemplar los decorados también es un agradecimiento al gran número de gente que se encuentra tras el apartado artístico en el desarrollo de un videojuego. Eso sí, no nos tenemos que dormir en los laureles…
5. El tiempo es oro
… ya que en muchos juegos del género, contaremos con un límite de tiempo para llegar a la meta. Esto es algo muy habitual y va desde el clásico Super Mario Bros hasta los juegos de puzles. El tiempo puede venir representado o bien por un marcador o bien por un incremento de la velocidad en las acciones (¿quién no recuerda Tetris?) que hará, a medida que llevemos más minutos acumulados, aumentar el nivel de dificultad.
No obstante, a día de hoy podéis estar tranquilos, ya que la mayoría de los videojuegos no tienen unos tiempos imposibles de realizar.

6. Hora de pensar
Sobre todo en los juegos en los que tengamos que atravesar varias zonas llenas de puzles, la lógica será nuestra aliada más útil. Estas partes en las que creeremos desesperar son pequeños desafíos o pruebas que deberemos superar habitualmente con los elementos de los escenarios.
Muchas veces, la solución es más obvia de lo que nos imaginamos, y podemos tenerla delante de nuestras narices sin apenas darnos cuenta. Un pasillo oculto, una palanca camuflada… Pueden ser miles las artimañas que los desarrolladores puedan crear pero al fin y al cabo, no olvidéis que es un juego y el bloquearos en un sitio el 99% de las veces no se trata de un fallo del juego. ¡Dadle al coco!
7. Ejercita la memoria
Aunque pueda tener relación con el anterior punto, la memoria en este caso tiene más que ver con las secciones de velocidad dentro de los juegos plataformas. Muchos títulos tienen algunas partes en las que los reflejos en los saltos y ataques serán más importantes que cualquier otro movimiento. Un retardo en una milésima de segundo pulsando el botón adecuado pueden ser sinónimo de muerte.
Por ello cobra relevancia memorizar muy bien el camino a seguir, Calcular milimétricamente cada detalle del nivel, agarrar con fuerza el mando y no perder de vista cada detalle de la pantalla. Esto es algo que los expertos en Rayman Origins que hayan completado el juego entero conocen muy bien.

8. Cuantos más mejor
Igual que antes hablábamos de Power Ups, otra de las características que guardan muchos juegos del género es una variedad de personajes para elegir. En ocasiones cada personaje tendrá su propia historia con sus propios niveles, pero muchas veces esos personajes pueden elegirse libremente para superar diferentes mundos.
Dicho de otro modo, hay ocasiones en las que si por ejemplo vamos por la tercera zona y nos atascamos, tal vez podamos elegir a otro personaje con diferentes habilidades que nos permita superar el nivel.
A veces esa ayuda viene también en forma de multijugador, donde entra la interacción con amigos para poder superar los mundos. De esta forma nos encontramos con juegos donde, aunque un protagonista pierda una vida, si el compañero sigue jugando puede salvarle para continuar avanzando, y de este modo resulta más sencillo superar los niveles más complicados.

9. Nuestro mejor aliado
En cualquier caso si llega un momento en el que ninguno de los anteriores puntos funciona, siempre puedes recurrir a uno de los mieles de vídeos que circulan en YouTube donde la gente graba sus avances en el juego y tal vez descubras la manera de superar un nivel. En otras ocasiones podrás encontrar objetos que desbloquen extras en caso de que no seas capaz de encontrarlos.
Bien es cierto que un videojuego es un desafío, y podría parecer que se pierde la gracia si nos rendimos. No obstante, hay ocasiones en las que más vale superar un bache con una pequeña ayuda para poder seguir avanzando, que no pillarle manía al título y dejarlo abandonado. Al fin y al cabo y aunque ahora sea en vídeo, las guías de videojuegos oficiales o no han existido desde hace mucho tiempo ¿no?
10. Los clásicos nunca mueren
Una vez llegues a dominar el género plataformas con títulos actuales, te queda una última prueba que superar para considerarte todo un experto en la materia. Gracias a la distribución digital hoy es más fácil que nunca jugar legalmente a títulos clásicos de los 80 y los 90. NES, Mega Drive, títulos Arcade… hay una amplia variedad de juegos plataformas que, aunque en esencia, difieren mucho de los títulos actuales.
Estos juegos de antaño no contaban, para empezar, con las facilidades de guardado de ahora, teniendo que pasar el juego del tirón en muchas ocasiones y sin ni siquiera claves para ir directamente a un mundo.
Además, la dificultad de los mismos era notalmente más elevada que en la actualidad, teniendo mucha más importancia la adquisición de vidas para conseguir llegar a los créditos finales. Jugar a títulos clásicos tanto de plataformas como de puzles puede ser un entretenido desafío además de una lección de historia en toda regla.

Y hasta aquí nuestra guía anti noob para los juegos de plataformas y puzles. Esperamos que a partir de ahora, deis una nueva oportunidad a esos títulos que gracias a las nuevas formas de distribución, llegan a nuestras consolas y PC. Juegos que sin ser grandes y multimillonarias producciones, ofrecen desafíos interesantes y que nos pueden ofrecer varias horas pegados a la pantalla, ya sea recogiendo setas o anillos, encajando piezas, o venciendo a las más temibles fuerzas del mal.










Añade un comentario