Desde que salió PlayStation Vita no ha habido un título que haya provocado que los jugadores tengan una razón para comprarla. Pero gracias a SCE Japan Studio parece que ha dado con la tecla para revitalizar esta potente portátil.

Uno de los títulos que más impacto y mayor expectación ha causado cada vez que ha sido mostrado al público ha sido Gravity Rush. Concebido en el 2008 inicialmente para PlayStation 3, Sony decidió mover el proyecto Gravité hacia su futura portátil, comenzando el desarrollo con un equipo comandado por Keiichiro Toyama, nombre quizás desconocido para la mayoría, pero que en seguida adquiere renombre una vez lo vemos en su currículum acreditado como el creador y director de un título tan mítico e importante como es el primer Silent Hill, además de creador de la no menos terrorífica saga Siren.

En esta ocasión Toyama no ha optado por el género del terror a la hora de plantear esta fabulosa aventura, en la cual aprovecharemos en nuestro beneficio uno de los mayores descubrimientos de la historia, la gravedad.

Con esta premisa SCE Japan Studio nos pone en la piel de nuestra joven protagonista, que responde al nombre de Kat. Una chica amnésica que despierta junto a un gato negro que le da una fabulosa habilidad: controlar la gravedad. Como la joven Kat, el no dominaremos  este gran poder desde el inicio de esta aventura, lo irá controlando a medida que avanza que avancemos. Gracias a este poder, podremos llevar a cabo nuestro cometido proteger a la población de Hekseville de los Nevi, unos monstruosos seres que amenazan seriamente la existencia humana.Pero no queda ahí la cosa, sino que también tendremos que ir descubriendo elementos sobre nuestro pasado, algo de lo que no sabemos absolutamente nada.

Jugablemente se nos presenta un juego basado en la acción en 3ª persona con toques de RPG y plataformas, un especie de SandBox, pero algo limitado. Ya que muestra un desarrollo basado en capítulos, con un corte lineal, pero a su vez podremos llegar del punto A al punto B de la manera que queramos, lo que le da cierta sensación de libertad. Parece algo contradictorio, pero implementación queda bastante bien.

El juego cuenta con actividades secundarias que poco a poco iremos desbloqueando y un sistema de mejoras del personaje que, sin bien es básico, te invita a desplazarte más si cabe por el escenario. Las gemas son la moneda del juego, se encuentran por todas partes y son la única manera de facilitarle las cosas a Kat y también de comprar mejoras para la ciudad.

Y es que, aunque tu meta final es saber quién eres y cómo has llegado hasta allí, Gravity Rush, sobre todo en su inicio, te lleva por el camino de ser una justiciera casi anónima que va solucionando problemas a los ciudadanos de a pie. Estos problemas pasan por recuperar objetos, encontrar personajes, pasar por checkpoints, etc. De hecho todo se hace de la misma manera, desplazándote por varios puntos del mapa muy bien indicados y donde no se castiga demasiado el fracaso: si te caes, cosa fácil, te regeneras en un punto seguro sin haber perdido vida u objetos.

A pesar de esta simplicidad y de la falta de dificultad en ocasiones, gracias a una narrativa muy bien llevada y a un buen planteamiento de cada reto no te da esa sensación, presente en muchos juegos, de que estás haciendo una y otra vez lo mismo. Otro apartado destacable es, cómo no, el excelente control a la hora de usar la gravedad a nuestro antojo. Con sólo presionar el gatillo derecho, nuestro cuerpo empezará a flotar instantáneamente, dejándonos a merced del vacío hasta que encontremos un nuevo punto de apoyo.  Aquí podremos usar tanto el stick analógico como el giróscopo de la consola. Una vez seleccionemos el nuevo punto de apoyo, sólo bastará volver a pulsar el gatillo para desplazarnos a toda velocidad hasta el. Consiguiendo así unos movimientos espectaculares.

A parte de esto, también usaremos la gravedad en nuestro favor a la hora de combatir, ya que podremos realizar ataques contundentes y visualmente atractivos, que harán las delicias de los poseedores de la portátil. Por supuesto, no faltarán los combos de puñetazos y patadas, pero os podemos asegurar que harán más daño cuando se impulsen mediante el efecto gravitatorio. A pesar de que nuestra heroína aparentemente sea inofensiva, pronto nos demostrará que podrá tumbar hasta a los más temibles enemigos.

Los controles son bastante sencillos, algo que se agradece debido al costoso tiempo que pasaremos acostumbrándonos a algunos movimientos de la cámara. Los cuales se pueden tomar como uno de los puntos negativos del título. Aún así una vez te acostumbras a ello la experiencia es más que satisfactoria.

Gráficamente hay que decir que no es un portento, ni un referente en este aspecto. Pero todo lo que vemos en pantalla está muy bien presentado. El título hace uso de la ya conocida técnica de “Cel Shading”, lo que de un marcado toque de cómic, algo que le viene como anillo al dedo y más aún sabiendo que su creador se ha basado en los cómics de  Moebius para la creación de esta aventura digital.

Los escenarios están muy bien detallados, ofreciendo los estragos provocados en ello debido al vórtice gravitacional al que están siendo sometidos, sin duda la ambientación es una de las partes más fuertes del juego. En cuanto a los personajes y enemigos hay que decir que tienen un acabado más que notable que hace que todo el conjunto fluya como es debido y de una manera más que coherente. Así como el apartado  sonoro, cuya música raya a un nivel sobresaliente.

8,5/10

Con todo lo anteriormente expuesto llegamos a la conclusión de que Gravity Rush es el título que le faltaba a PS Vita para despegar, nunca mejor dicho. Esperemos que las cadenas que ataban a la portátil de Sony se rompan con este título, ya que es más que recomendable dedicarle unas horas de nuestro tiempo libre al mismo. Una pena que hayamos tenido que esperar más de la cuenta para poder disfrutarlo.