La herramienta más importante de cualquier jugón de PC es su máquina. Ni los ratones más avanzados ni los teclados con más cantidad de teclas “Macro” por centímetro cuadrado pueden salvarnos de sufrir la más horrible de las muertes virtuales si nuestro ordenador no responde a las exigencias del videojuego. Hoy en día munchos de nosotros preferimos armarnos nuestra propia torre de acuerdo a nuestras necesidades, eligiendo componente por componentes el equipo que mejor se adapte a nuestro perfil y al tipo de juego que vamos a utilizar. Sin embargo también hay un amplio sector que prefiere confiar en el vasto conocimiento de los ensambladores y adquirir una computadora pre-ensamblada, que sólo tengamos que encender para poder comenzar a disfrutar.

Entre los muchos fabricantes de equipos que existen en el mercado, ASUS destaca por el equilibrio que consigue gracias a su amplia experiencia produciendo componentes como placas base, tarjetas gráficas y de sonido, e incluso torres, que pone en buen uso en su serie Essentio, de la cual hemos tenido el privilegio de probar el modelo CG8265, una impresionante máquina tanto por su tamaño como por sus especificaciones, que gracias a su configuración nos ofrece una experiencia de juego completa y muy agradable.

Formato y diseño

Las torres gaming, más que simples carcasas, se han convertido en una forma de arte en sí mismas por los espectaculares diseños que se encuentran en el mercado de serie, acentuados por las modificaciones que los usuarios más entusiastas les practican, y que en ocasiones llegan a transformarlas por completo hasta parecer cosas totalmente distintas. Este último no es el caso de ASUS Essentio CG8265, pero a su modo es también un claro exponente del diseño, marcado por un frontal inclinado sin acentos notables, que le confiere un toque de sobriedad y elegancia que no suele darse en estas máquinas, a veces extremadamente ostentosas.

Minimalista, si me permiten la expresión, es el calificativo que le pondría a la semi torre utilizada por ASUS para su línea Essentio, que no resulta en absoluto estrafalaria pero llama la atención por su perfil inclinado. Con diseño ATX convencional, la máquina no cuenta con “ventanas” transparentes en sus laterales ni marcas apreciables salvo por el deslumbrante logo ASUS con iluminación que preside un frontal de otro modo anodino. Todas las conexiones y unidades frontales están ocultas tras un panel falso, que al contrario que en unidades con “puertecita” no dificultan el acceso a puertos o lector DVD, haciendo su uso diario muy cómodo.

En el aspecto negativo cabe destacar que con sus casi 13 Kilogramos de peso neto es una torre especialmente aparatosa, y transportarla de un lado a otro, o incluso manipularla por cualquier motivo — limpiarla o conectar dispositivos a su panel trasero — es, si no difícil, al menos sí bastante molesto.

Especificaciones técnicas

ASUS CG8265 destaca indudablemente por su procesador Intel de serie Sandy Bridge, una de las mejores generaciones de CPUs que Intel ha producido nunca, y sí, cuento también la recientemente lanzada plataforma Ivy Bridge de 22 nanómetros. Este modelo concreto cuenta con el modelo más avanzado de la serie, y eso se nota a la hora de lanzarle los juegos más exigentes, que también se aprovechan de la tarjeta gráfica — fabricada por ASUS, por supuesto — NVIDIA GeForce GT 560 Ti.

  • CPU: Intel Core i7-2600K quad-core 3.40Ghz (3.80Ghz Turbo) Hyper Threading
  • Placa Base: PB ASUS formato Micro ATX - Chipset Intel Z68 Express
  • RAM: 12GB DDR3-1333Mhz (3x 4GB) - Máximo 32GB
  • GPU: NVIDIA GeForce GTX 560 Ti 1GB
  • Almacenamiento: HDD Western Digital 2 Terabytes
  • Puertos E/S: PS/2 combinado, 4 x USB 3.0 (2 en frontal), 10 x USB 2.0 (2 en frontal), Audio analógico - S/PDIF (óptico) 2x eSATA, Ethernet Gigabit.
  • Conectividad inalámbrica: Tarjeta WLAN 802.11b/g/n con antena externa desmontable
  • Alimentación: Fuente de 500W
  • Extras: Lector multi-tarjetas 16-en-1

A pesar de la semi torre de gran tamaño utilizada, ASUS ha optado curiosamente por ensamblar una placa base específica para los modelos de serie CG8250 en formato Micro ATX, en lugar de utilizar una unidad de tamaño convencional, lo que reduce sus posibilidades de expansión a largo plazo. Afortunadamente, han sido lo suficientemente cautos para incluir dos puertos PCI-express con 16 canales, de modo que en teoría sería posible instalar una segunda GPU para configurarla en SLI y conseguir un considerable aumento de rendimiento gráfico, que considerando la nueva generacíon de videojuegos que está por llegar, no le vendría nada mal, aunque está por ver si ese segundo slot funciona realmente a 16x o sólo en configuración 8x + 8x, y si su justísima fuente de alimentación de 500W podría con el drenaje de energía que dos de estos bichos producen. El slot PCIe de 1 canal restante está ocupado convenientemente por una tarjeta de red inalámbrica que nos permitirá conectarnos sin hilos, algo muy de agradecer hoy en día.

El frontal facilita la conexión de dispositivos extra mediante cuatro puertos USB (2 de especificación 3.0 y otros 2 puertos USB 2.0) y su lector 16 en uno nos permite conectar casi cualquier tipo de tarjeta de memoria para descargar contenido, por ejemplo, de una cámara digital.

Uso y Sistema operativo

Un equipo potente es usualmente, y salvo excepciones que implican sistemas de refrigeración líquida, ruidoso, y esta no es la excepción. Aunque en su interior sólo habitan cuatro ventiladores — un disipador remarcado ASUS con ventilador en CPU, un ventilador de 80mm trasero y dos ventiladores en el sistema de refrigeración de la GPU — el equipo es tremendamente ruidoso en algunas circunstancias, aunque tranquilo y sosegado en estado “idle”. Al arrancar, previo al POST y detección de hardware, la refrigeración de la tarjeta gráfica se dispara, y el sonido que sale del equipo es bastante alto, aunque una vez superado ese tramo, la máquina se vuelve bastante silenciosa, al menos hasta que ejecutamos software de gran exigencia. Ya sea abriendo muchas (20) pestañas en el navegador, o con la mayoría de videojuegos, los ventiladores regulados automáticamente pasan a su estado más agresivo y el ruido se vuelve en ocasiones insoportable, en función de la carga de CPU y GPU, algo que resta atractivo a un equipo que de otro modo sería más interesante si cabe.

Como es habitual en todos los ordenadores pre-ensamblados, ASUS ha incluido de serie algún software preinstalado en el sistema operativo, Windows 7 Home premium de 64 bits, como sus aplicaciones de monitorización de recursos y “mejoras especiales”, que si no somos especialmente juguetones no utilizaremos casi en absoluto. Por otra parte, se incluye un pequeño centro de entretenimiento que ofrece acceso a servicios online de música, vídeo y juegos casuales, bastante interesante si no tenemos una librería propia de MP3, o nos gusta trastear “online”, pero que de otro modo puede también alimentar la papelera de reciclaje. Este Bloatware, en el caso del equipo que nos ocupa, no es muy agresivo ni intrusivo, y en algún caso como la versión de prueba de un conocido antivirus, incluso se agradece. Personalmente, sigo anhelando el día en que los ensambladores instalen una versión limpia de Windows en sus máquinas.

Al grano, pruebas de rendimiento

Existen máquinas más potentes en el mercado, no cabe duda, que utilizan tarjetas gráficas de mayor calibre y popularidad, y también de nueva generación, como la serie Kepler (Serie 600) de NVIDIA o las GPUs Southern Islands (HD 7000) de AMD, pero la GeForce GTX 560 Ti con 1GB de memoria de vídeo que ASUS ha instalado en su Essentio 8265 ha demostrado ser más que capaz para llevar cualquier juego que esté en el mercado actualmente.

Los benchmarks sintéticos son la manera habitual de testear este tipo de ordenadores, así que la primera prueba obligada era pasar el exigente 3DMark 11, programa que somete a duras secuencias tanto a la unidad gráfica como a la memoria, CPU y almacenamiento. El equipo superó con nota las tres pasadas de rigor, alcanzando una puntuación de 4356 puntos en "Performance", si bien no comparable a las almacenadas en la base de datos de Futuremark, habitualmente conseguidas con un índice notable de overclocking sí en consonancia con el resultado obtenido por la tarjeta gráfica con ajustes de serie.

Las pruebas reales con videojuegos fueron no obstante bastante más esclarecedoras, y ofrecen una visión mucho más clara de lo que esta máquina puede dar de sí. Comparada con un recién ensamblado AMD FX-8120 con 8GB de memoria DDR3 y ATi Radeon HD 5770, la máquina de ASUS es claramente superior, pero las diferencias pueden desvanecerse si lo único que buscamos es poder jugar, sin prestar mucha importancia a filtros, resoluciones y mejoras de imagen que hoy en día saturan la memoria de vídeo y los motores de texturizado de nuestras tarjetas gráficas. Las pruebas se dividieron entre 4 juegos bien conocidos de reciente factura: Mass Effect 3, Battlefield 3 Diablo III y Max Payne 3, todos casualmente en su tercera versión aunque esto no pase de mera anécdota. Aunque todos fueron jugables en ambas máquinas, la diferencia con el modelo de AMD, aunque no de manera abrumadora, fue inequívocamente superior, ofreciendo especialmente en el más exigente de los cuatro, Battlefield 3, una clara ventaja sobre el equipo de referencia. Todas las pruebas se llevaron a cabo con los ajustes más altos en cada juego — y uno intermedio en Battlefield — y en resolución FullHD para ser equitativos con ambos ordenadores.

Battlefield 3, la exigencia

Si un juego ha puesto a prueba a este ASUS Essentio CG8265 ha sido el título de Electronic Arts y DICE, que en su configuración más avanzada, “Ultra”, fue relativamente jugable, con momentos de fluidez y terribles ralentizaciones cuando se llegaba a un entorno abierto o cargado de objetos a renderizar, momento en el que el framerate cayó incluso por debajo de 25 fotogramas por segundo, produciendo saltos. En ambos ordenadores las caidas son apreciables, pero sólo el modelo de ASUS con su GPU más potente ofrece una jugabilidad fluida incluso en este modo de detalles máximos

Como la prueba carece de valor en un entorno tan exigente dada la naturaleza del PC de referencia, se hizo una segunda prueba con Battlefield 3 esta vez en configuración de detalles “Altos”, con la que llegamos a una conclusión muy parecida. ASUS Essentio CG8265 con su Core i7 y su GPU GTX 560 Ti es sin duda mucho más eficiente que la comparación, pero esta vez ambos son bastante jugables.

Mass Effect 3, la justicia

Mass Effect 3 ofreció un rendimiento realmente notable en ambas plataformas, manteniendo la jugabilidad al máximo tanto en el PC de ASUS como en la máquina AMD FX Bulldozer, pero la primera obtuvo evidentemente una mejora sustancial en la misma secuencia, superando los 80 fotogramas por segundo en algunos casos, aunque con caidas preocupantes por debajo de los 60 que no deberían haberse dado. Por su lado, la máquina personalizada se mantuvo a la altura de una GPU tan desfasada como la ATi de serie HD 5000, con cierta estabilidad, alcanzando una media de 45 FPS con todos los detalles al máximo y en 1920x1080 píxeles de resolución.

Diablo III, la suavidad

La prueba con Diablo III resultó obviamente la más satisfactoria por la naturaleza del juego. En un ambiente cerrado pero con multitud de enemigos el CG8265 fue una bestia, manteniéndose casi siempre por encima de los 100 FPS en un juego en el que la referencia se quedó con unos también notables 82.1 FPS de media.

Max Payne 3, la revelación

La sorpresa vino de la mano del perfectamente optimizado Max Payne 3, lanzado el día 1 de junio oficialmente, y en el que el ordenador con la tarjeta gráfica NVIDIA GTX 560 Ti logró superar la fluidez perfecta para cualquier videojuego, con una media superior a 60FPS y picos de 83 en los mejores casos con todos los ajustes a su máximo permitido con la salvedad del Anti-Aliasing, que conseguía sobrepasar el límite de memoria de vídeo disponible. Al igual que en el resto de pruebas, el equipo reaccionó posiblemente por causa del disco duro con algunas caidas puntuales de framerate hasta los 50 FPS, recuperándose en algunos casos de inmediato, y en otros gradualmente hasta volver a la normalidad. Pero lo más increible fue comprobar que la referencia era capaz también de conseguir una tasa considerablemente buena para una GPU antigua, con 44FPS de media.

Comparativa y conclusión

7/10

ASUS Essentio CG8265 es un ordenador de sobremesa con un precio medio de 1200 Euros, una cifra que no muchos están dispuestos a pagar por un equipo, aunque cae tan sólo 100 Euros por debajo de un equipo idéntico montado por piezas sin contar siquiera con el valor de la licencia de Windows 7. La relación calidad-precio es innegable, con la salvedad de algunos detalles que a estas alturas son casi imperdonables como la ausencia de almacenamiento SSD para el sistema operativo, que podría ofrecer al conjunto un necesario acelerón a la hora de arrancar el sistema operativo y ejecutar aplicaciones y juegos.

ASUS ha tenido a bien incluir incluso un sencillo set de teclado y ratón, que pese a que no son de gama alta, cumplen con su función a la perfección, siendo especialmente cómodo el teclado de tecla baja y controles multimedia integrados. Los resultados obtenidos son halagüeños y nos hacen pensar que futuros juegos encontrarán en este ordenador un compañero que no les fallará.

Pero también hay que plantearse la otra cara de la moneda. El ordenador de comparación, con su AMD FX-8120 de 8 núcleos a 3.1Ghz (Turbo Boost de 3.9Ghz) y la humilde ATi Radeon HD 5770 que se ha quedado a una distancia considerable del modelo de ASUS, tiene un valor de mercado que ronda los 600 Euros en componentes, la mitad que la máquina pre-ensamblada, y logra mantener el tipo en la mayoría de las pruebas. Por supuesto aunque de momento resulta un PC muy capaz, puede que con el tiempo se nos quede corto según llegan los Crysis 3 y otros juegos de nueva generación, lo que resulta un handicap a largo plazo, subsanable eso sí y sin perder ninguna garantía, instalando hardware actualizado.