El estudio de George Lucas, Lucas Arts, ha visto un filón importante con las posibilidades que Kinect puede ofrecer a la franquicia Star Wars. De hecho, fue el propio Georges Lucas el que dió el visto bueno para que desarrollara esta IP.

Desde que se anunció, los fans de la saga pusieron todas sus miras hacia esta producción, incluso se pudo ver un atisbo de ilusión por parte de los mismos, hasta que llegó una noticia en forma de video  que les hizo poner el grito en el cielo, el modo baile. Algo totalmente imperdonable para los fans más aférrimos y original para los más actuales. Desde aquí solo podemos decir que es un modo de juego que se antoja un tanto curioso y que, por otro lado, fue incluido por petición expresa de los fans.

Dejando de lado esta opinión procedemos realizar lo que realmente tratamos, analizar el juego  alejándonos de cualquier prejuicio y dejándonos llevar por lo que  nos propone el mismo.

El título destaca por su variedad. Kinect Star Wars está dividido en cinco minijuegos diferentes pero siempre relacionados con con el mundo Jedi. Cuyo modo principal e responde al nombre de Destino Jedi, que no es otra cosa que la campaña en el que encarnamos a un joven Padawan con un guión bastante simple que bien podría ser un episodio de la serie Las guerras clon. Es una especie de arcade sobre raíles en el que atravesamos sencillas zonas plataformeras y usamos nuestro cuerpo para sortear obstáculos o ataques, agachándonos, dando pasos hacia los lados, saltando, etc. La tarea principal es pelear y mientras que el padawan se encara automáticamente con los enemigos, nosotros debemos usar la fuerza con la mano izquierda -dar empujones o elevar enemigos y objetos- y el sable con la derecha, además de esquivar o bloquear ataques.

En este primer modo te sentirás realmente como si fueras un Jedi. Esa sensación está muy presente en el juego y en aquellos niveles que no son muy frenéticos, puesto que funciona perfectamente. A lo que hay que  añadir que en cualquier momento se puede  apuntar un compeñare en cualquier  momento de la partida.

Los otros cuatro modos de juego en son aún más curiosos, aunque también algo más limitados y especialmente efectivos para partidas rápidas y con amigos. Gracias a los que podremos recrear la carrera de vainas del Episodio 1 y los Duelos del destino ,o lo que es lo mismo, el enfrentamiento contra algunos de los enemigos más emblemáticos de la saga como Darth Vader. Los otros dos modos están más destinados a un público familiar y menos al fan más puro de Star Wars, puesto que en este caso hablamos de una prueba en la que directamente encarnas a un Rancor , la enorme bestia que aparecía al comienzo de El Retorno del Jedi y destrozas el puerto de Mos Eisley. Es una prueba divertida, muy divertida para los más pequeños de la casa y entretenida para el resto, puesto que destrozar toda una ciudad es ameno.

Y terminamos con el modo que más a dado que hablar desde el anuncio de esta entrega, el modo baile. En el que tendremos que sacar el bailarín que llevamos en nuestro interior. ¡Sí señores, los Jedis también saben bailar! Sin duda este último modo es el más casual de todos, y seguramente se implantó para atraer a un público que tiene un contacto muy endeble con el mundo Star Wars, y puede ser un modo de acercarlos hacia él. A nosotros nos ha parecido “gracioso” pero no nos acaba de encajar del todo.

Jugablemente, todos los modos anteriormente mencionados están bien implemetados con el sistema Kinect. Nuestros movimientos se capturan con total fidelidad, todo lo que hacemos delante del sensor se mostrará en pantalla de una manera  rapida y eficiente. Aquí las pegas son pocas, sólo algún fallo de reacción sin apenas importancia.

En cuanto al apartado gráfico, Kinect Star Wars no está a la vanguardia tecnológica. Aún así, cuenta con un diseño de personajes muy cuidado, destacando principalmente el aspecto de algunos personajes secundarios como C3PO, R2D2 y Yoda. A esto hay que sumar el buen aspecto que lucen los enemigos o las trabajadas animaciones de todos y cada uno de los personajes. Sí que es cierto que los enemigos dan la sensación de ser muñecos de trapo al morir, pero aún así hay que alabar el buen trabajo que Terminal Reality ha llevado a cabo. Así como los paisajes, dignos del universo que rodea a esta popular saga.

Kinect Star Wars

La peor parte se la lleva la tasa de frames que, en ocasiones, se sufre una caída abismal, lo que da lugar a que se muestre una experiencia poco deseable e intolerable.  Al igual que una mala optimización en los tiempos de carga. Que suelen ser numerosos y algo duraderos.

Como punto final, hay que mencionar el apartado sonoro en el que Lucas Arts se ha caracterizado por mostrar un especial cuaidado. Pero, en esta ocasión, se ve que se ha levantado un poco la mano y no llega a la excelencia a la que nos tienen acostumbrados. Aún así  hay que  decir que  todo raya con un buen resultado y todo ello aderezado con notable doblaje al castellano, en el que podremos reconocer las voces de actores conocidos.

7/10

La conclusión a la que llegamos es que después de años luchando con palos  o espadas de juguete, Lucas Arts ha conseguido transformanos en todo un Jedi dejando entrever una buena idea, aunque con detalles muy a mejorar. Ofreciéndonos un título muy variado, que no va necesariamente dirigida a los fans más aferrimos de la saga, si no que trata de acercar la propia saga a una audiencia más casual. Solo nos quede deciros ¡Que la fuerza os acompañe!