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No pienso andarme con rodeos: Super Mario 3D Land es uno de los mejores plataformas que jugaréis en portátil alguna. No es de extrañar que haya catapultado las ventas de Nintendo 3DS, consola a la que PlayStation Vita espetase el otro día: -¿Pero tú no estabas muerta?.

Pues no, no lo estaba y si Nintendo la sigue mimando con títulos propietarios como este, a la consola le queda cuerda para rato. Sin ir más lejos, la pasada semana casi igualó sus ventas de lanzamiento gracias a Mario Kart 7 y Monster Hunter 3G, que superó sin problema el medio millón de cartuchos.

Sí, Super Mario 3D Land es el juego que marcó un antes y un después en el porvenir comercial de Nintendo 3DS. Acompáñanos a descubrir por qué.

Un Mario de la vieja escuela

Super Mario 3D Land nos ofrece una mecánica del todo clásica, fases repletas de enemigos y obstáculos que recorrer de principio a fin, hasta el memorable salto de bandera.

Siguiendo una estructura similar a los exitosos New Super Mario Bros. y New Super Mario Bros. Wii, avanzaremos niveles en un esquemático plano de ocho mundos, dividido cada uno en 5 o 6 fases (más el respectivo enfrentamiento contra el jefe final).

Cada par de niveles encontraremos bien una casa champiñón (donde recibir items adicionales), bien una caja misteriosa en la que hacernos con Monedas Estrella o enfrentarnos a retos más complejos.

Sobre dichas monedas, sabed que existen tres escondidas por nivel, siendo imprescindible el conseguir al menos 100 para completar la aventura (se nos irá requiriendo cierto número a cada nuevo jefe contra el que vayamos a vernos las caras).

Las fases de Super Mario 3D Land son quizás de las más breves que hayamos jugado en título del fonatero alguno, pues están pensadas para partidas no superiores a los tres minutos. Eso sí, pese a su brevedad, recorrerlas resulta del todo satisfactorio.

Hasta 3D Land no éramos conscientes de cuantísimos retos y golpes de efecto podían condensarse en un par de minutos. A este respecto el juego es un magistral ejercicio de concisión efectista: no hay nivel que no sorprenda, cada uno por razones bien diferentes.

Permitidme que cometa el atrevimiento de afirmar lo siguiente: lo último de Miyamoto presenta el mejor diseño de niveles visto en cualquier Mario portátil, algo a lo que contribuye especialmente la tecnología estereoscópica, que motiva saltos imposibles hasta la fecha.

Plataformas tridimensionales

Ya lo dijo Miya: este cartucho fue concebido para demostrar al resto de desarrolladores cómo ha de ser un juego para 3DS, de qué es capaz la máquina. Lo consigue.

Los escenarios que Mario ha transitado toda la vida se presentan llenos de salientes en profundidad, tuberías recónditas que solo esta nueva perspectiva posibilita. Las referidas Monedas Estrella son la excusa perfecta para que el jugador registre hasta el último recoveco de los niveles, asombrándose por lo mucho que aportan las tres dimensiones a la experiencia.

Quede claro entonces que las 3D no son solo un complemento bonito, sino también un elemento esencial de la jugabilidad. Para su potenciamiento se han incluido nuevos trajes como el de Boomerang (veremos como el arma arrojadiza parece salir de la pantalla) o la caja propulsora, que propicia descensos en vuelo de lo más efectista.

Pero la gran estrella del combinado es por supuesto el Mario Tanuki, con el que sobrevolar las plataformas más complicadas de rebasar. A este respecto, muchos usuarios han criticado que el complemento rebaje sobremanera la dificultad del juego, pero claro, se es libre de emplearlo o no en la mayoría de secciones.

Ha de tenerse en cuenta, además, que el juego está pensado para satisfacer a toda clase de público, desde los recién llegados que quieran planear por los escenarios sin muchas complicaciones, hasta los más asiduos de la franquicia, quienes encontrarán un reto adicional en la segunda vuelta (otros ocho mundos por completar, repletos de guiños y con un diseño de niveles modificado en pos de una mayor dificultad).

Hasta tal punto mira 3D Land por los novatos, que si fallan demasiado en la consecución de una fase, se les proporciona un traje Tanuki de níveo esplendor, con el que serán invulnerables a todos los ataques.

Por rematar nuestra alabanza al empleo de las 3D, recalcar los muy logrados enfrentamientos contra Bowser. En lugar de avanzar de izquierda a derecha, lo haremos en profundidad, esquivando sus bolas de fuego y embestidas hasta llegar al interruptor que, por enésima vez, le haga caer en la lava.

Tuberías de oro macizo

Super Mario 3D Land es uno de esos juegos que lucen rematadamente bien. Demuestra que 3DS supone un paso de gigante respecto a su predecesora, hasta el punto de recordarnos por momentos al acabado de Super Mario Galaxy. Por supuesto, ambos son juegos muy diferentes, pero la estética resulta muy similar.

Todos los elementos en pantalla lucen perfectos en sus formas, desde unos redondeados Goomba hasta los bloques de interrogante. No hay defecto gráfico alguno en la travesía de Mario por rescatar a Peach, destacando muy especialmente la plasticidad de las fases acuáticas o el fulgor volcánico de los niveles acontecidos en el castillo de Bowser.

Las melodías, en claro homenaje a los temas clásicos, han sabido reinventarse y acompañan a la perfección a cada nivel, juéguense por ejemplo los imprescindibles recorridos por las mansiones encantadas, donde los Boo siguen dejando patente su timidez. Vamos, que como en los primeros juegos del fontanero, os sorprenderéis tarareando alguna melodía una vez hayáis apagado la consola.

Respecto al control, las 3D casan perfectamente con el Slide Pad, si bien en ocasiones puntuales se le echa en falta un mayor recorrido, comprometiendo nuestro avance en aquellos segmentos donde se nos pide un mínimo tiempo de reacción. La posición de los gatillos también puede ocasionarnos más de una muerte involuntaria al arrojarnos al vacío 'culetazo' mediante.

En la pantalla inferior encontramos además un segundo item para utilizar cuando ya portemos alguna habilidad, bastando tocarlo para adquirirla al momento con un simpático efecto. También podemos mover la cámara ligeramente a izquierda y derecha con los botones táctiles presentes.

Puntualicemos por último que el juego se antoja breve, más por lo divertido que por su duración, prolongable si es que buscamos todas las Monedas Estrella y completamos los muy recomendables ocho mundos especiales.

10

Sea como fuere, Super Mario 3D Land es el mejor juego con que cuenta Nintendo 3DS hasta el momento, una de las mejores experiencias 3D en consola alguna y el más lucido Mario portátil jugado hasta la fecha. ¿Por qué? Por su preciosismo técnico, el ingenioso diseño de niveles y sus guiños a los mejores títulos de la serie.