Siempre nos ocurre igual con Nintendo, pensamos que no volverá a hacerlo, que aún es pronto, y nos planta un rediseño de su portátil a la mínima de cambio. Es entonces cuando quedamos patidifusos, reprochándonos el no haber sabido esperar a la nueva versión del producto que acabamos de adquirir.

Más le vale a los de Kyoto acallar este rumor, porque bien pudiese echar al traste la buena marcha de Nintendo 3DS tras su rebaja de casi el 60%. Si los consumidores sospechan que de aquí a unos meses va a lanzarse una nueva máquina, se lo pensarán dos veces antes de comprar el modelo actual por muy atractivo que sea su precio.

¿A qué rumor nos referimos? El sitio francés 01net (mismo que desvelase Project Café como nombre en clave de Wii U) nos habla por fuentes de confianza de una Nintendo 3DS revisionada que traería consigo no sólo un remozado estético, también un cambio de nombre. Al parecer Iwata y compañía han tomado conciencia de la tibia aceptación 3D, optando por apodar a la máquina de otra forma y reduciendo drásticamente el tono propagandístico en torno a la tecnología.

El principal añadido del nuevo sistema sería un segundo stick analógico a la altura del actual, habiéndole pedido a muchos desarrolladores que centren sus proyectos en la disponibilidad de ambas palancas de control. Así, las 3D quedarían de lado, buscando esta revisión sacar mayor potencial técnico de un hardware que ya no tendría que procesar dos veces cada imagen.

En cuanto a la fecha de lanzamiento, se habla de 2012, cuando también se ponga a la venta un adaptador (por unos $10, al parecer) que se acople a las consolas actuales, permitiéndoles el mismo esquema de control.

Ahora bien, el éxito de este remiendo (no puede llamarse de otra forma) se antoja excesivamente confuso de cara al consumidor, máxime si se le cambia el nombre a la consola, lo que podría fragmentar la base de usuarios.

La fuente consultada habla también del proceso de aprobación de software de Nintendo, que considera excesivamente lento, lo que sumado a la carestía de kits de desarrollo (sólo se fabrican 300 por mes) ha limitado la llegada de nuevos juegos a las tiendas, otro de los problemas padecidos por Nintendo 3DS.