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Qué tiempos aquellos, en los que los bares y salones recreativos tenían por lo menos una máquina de pinball de por sala. Esa gran mesa cubierta con cristal, con un montón de figuras y obstáculos de colores, y unas resplandecientes luces que de niños atrapaban la vista como si de pronto fuese a suceder algo mágico o fuera de lo normal, y donde en su interior una bola metálica rebotaba por todas partes para conseguir la mayor cantidad de puntos posibles. No sé en otros países, pero tristemente en aquí en España rara vez consigo encontrarme hoy en día con una maquina de éstas.

El número de videojuegos que conocemos hoy en día basados en estas míticas máquinas es también escaso, si lo comparamos a otras épocas, en la que los simuladores de estos abundaban sobretodo en PC. Por eso es agradable encontrarnos con este título que ha creado la gente de System 3, este Williams Pinball Classics que nos ofrece un interesante y adictivo paseo por las máquinas más populares y recordadas que Williams ha venido creando desde los años 70.

El juego nos ofrece por lo tanto un completo número de mesas, basadas y diseños reales, que lo cierto es que están muy bien recreadas. Cada detalles del tablero, los objetos, rampas e incluso los sonidos y música de fondo, se han recreado para ofrecernos una experiencia lo más parecida posible a la de estar ante las máquinas de antaño. El título nos ofrece un total de 13 mesas que nos encontraremos en un salón donde se simula un gran centro recreativo.

Así mismo, nos encontraremos con tres modos de juego: el Arcade, que nos ofrece directamente las maquinas en el mencionado salón, y podremos acceder a la que queramos y jugar cuantas partidas se nos antojen, recaudando créditos que nos permitirán desbloquear otras maquinas y algún que otro extra. Por otro lado, tenemos también el modo torneo, en el que participaremos en varias maquinas y podremos competir contra otros para ver quién consigue mayor puntuación. Por último nos encontramos con el modo Williams Challenge, donde cual experto en la materia, tendremos que superar una a una las distintas mesas para demostrar que somos los campeones del pinball.

Me ha gustado

La jugabilidad está verdaderamente conseguida. Nos encontramos con un control muy sencillo e intuitivo, los gatillos para mover los flippers, el joystick izquierdo para mover la maquina (cuidado con darle más de la cuenta por la temida penalización) y el derecho para lanzar las bolas, y algún que otro que otro botón para cambiar la cámara, que puede seguir la bola o mostrarnos directamente todo el tablero.

Otro aspecto muy conseguido, como ya he comentado antes, radica en el apartado artístico, que borda por completo el aspecto de la mesa, consiguiendo junto al control y al sonido, hacernos sentir al cabo de un rato machacando los botones, como si estuviésemos frente a una maquina de pinball real. Las mesas son muy variadas, y nos encontramos con los motivos típicos y míticos que hace unos años decoraban los bares junto a las llamativas luces.

No me ha gustado.

En cuanto al aspecto técnico, gráficamente el juego es muy irregular, contando un aspecto gráfico muy pero que muy anticuado. Algunos aspectos de la mesa y algún que otro efecto se quedan muy por debajo de lo que cualquier juego nos deja ver hoy en día, y detalles como los personajes que decoran el salón recreativo parecen sacados del público de algún Pro Evolution Soccer de la primera PlayStation. Por suerte, esto se disimula considerablemente en la mesa con el buen aspecto que luce la mesa y lo concentrados que tenemos que estar para seguir la bola.

Por otra parte, el conjunto de mesas y modos me parece escaso para un juego que se vende en formato físico, y que a pesar de venir a precio reducido, le vendrían de perlas unos circuitos más y algún modo que premiase más la competitividad que se generaba antaño por ser el mejor en dichas máquinas.

En conclusión

7 / 10

Un título que nos ofrece simple y directamente una estupenda experiencia que simula fielmente a las añejas maquinas recreativas, tanto es así que al cabo de un rato engancha tanto como si estuviésemos frente a una de éstas. Muy recomendable para los seguidores que añoran la presencia de estas maquinas en los bares.