Hay tres cosas que Ubisoft va a hacer mal con el próximo Driver. La primera de ellas es reabrir heridas que creíamos ya cerradas. Todos recordaréis la polémica con Assassin’s Creed II y su sistema anticopia, que requería la conexión perpetua del usuario para autentificar el software.

A consecuencia, cualquier caída o nimio fallo en la conexión provocaba el reseteo de la partida, perdiendo todo el progreso sin salvar hasta el momento y provocando la furia de unos usuarios que, además, habían invertido no poco en su copia original.
Los franceses hicieron al sistema selectivo, para finalmente erradicarlo por su pésima acogida. Ahora nos enteramos de que uno de sus próximos lanzamientos lo rescatará de la tumba. Driver: San Francisco flirteará con nuestra conexión a Internet ya juguemos en el modo para un jugador o queramos enfrentarnos a otros.
Y aquí llega el segundo error de los galos, para poder jugar online, cómo no, muchos tendrán que recurrir al anunciado UPlay Passport. Costará $7.99 (800 MS Points) a todos aquellos que se hagan con el juego por la vía de la segunda mano.
¿Cuál es la tercera metedura de pata? Una vez más, desarrollar una versión para Wii que llegará más tarde que sus hermanas, optando por una trama alternativa.
Driver: San Francisco llegará a 360, PS3, PC y Mac el próximo 30 de agosto a América (1 de septiembre en Europa).










Jajajajajaja … y como siempre, los piratas solo tendrán que copiar y pegar y ellos no tendrán problemas, ¿acaso las desarrolladoras no entienden que los que siempre salen perjudicados son sus compradores? … bueno, parece que no.
creo que no lo hacen para evitar la piratería, sino para tratar de sentirse mejor con ellos mismos diciendo que hicieron algo =) yo tenia pensado comprar el Trackmania2 de ubisoft, y aun puede que lo haga… pero lo pensare primero ¬¬
y vuelven con su #%/&$% del DRM ¬¬, hasta ahorita, ni un juego de los que he comprado trae esta función, por suerte, ojalá y estos juegos tengan malas ventas para que se lo vuelvan a pensar 2 veces antes de hacerlo, ya que los únicos perjudicados son los compradores.