No sé a vosotros pero a mí cuando un juego comienza a sufrir retrasos para adecentarlo, pulirlo o similares, empieza a asaltarme la desconfianza. En traducción literal, este tipo de justificaciones denotan que el juego, aproximándose la fecha de lanzamiento prevista, no cumple la planificación inicial. Algo ha fallado en la cadena de desarrollo y, en el peor de los casos, la fase en cuestión puede terminar ocasionando un efecto dominó que eche al traste el producto final, sin remiendos o tiempos extra que valgan.

Habría que hacer un estudio que determinase la nota media de los títulos más retrasados con la de aquellos que aparecieron en el mercado puntuales cual reloj suizo. Seguramente muchos de los rezagados acabaron llevándose puntuaciones nefastas, aunque confiamos que no sea el caso de Deus Ex: Human Revolution, que ciertamente también ha habido algunas obras maestras más esperadas que la hora del almuerzo (no, lo siento, no me refiero a Gran Turismo 5).

Square Enix acaba de anunciar que su máxima apuesta para 2011, a manos de Eidos Montréal, no verá la luz en el primer trimestre de 2011 precisamente por ese pulido del que hablábamos.

Human Revolution ha quedado emplazado pues en el próximo año fiscal, comprendido entre el 1 de abril de 2011 y el 31 de marzo de 2012. Por lo visto hasta ahora, máxime con el acuerdo de Warren Spector, el juego promete convertirse en uno de los SOTYs del año que viene. Su apartado visual luce despampanante en el último trailer mostrado (más arriba) y la mecánica coquetea nuevamente con ideas propias del señor Molyneux: “el juego se adapta a tí”, “un mundo de posibilidades te aguardan“…

Algo nos dice que este retraso tiene algo que ver con el balance de resultados de Square Enix, que no sólo ha visto rebajados sus ingresos de 160 a 130 billones sino también sus previsiones (de 20 a 8 billones). ¿Tendrá algo que ver el batacazo de Final Fantasy XIV?