Tres eran los grandes nombres que podían jugarse en el stand de Capcom: Dead Rising 2, la llegada de Okami al terreno portátil y por supuesto la gran sorpresa del pasado Captivate, Marvel vs Capcom 3. Junto a estos, otros títulos menores que no hacen sino recalcar como la compañía ha apostado este año por la calidad antes que por la cantidad.
Comenzamos nuestra visita privada por el stand probando Marvel vs Capcom 3. Desde ya podemos afirmar rotundamente que Capcom está a punto de alzarse con el trofeo a mejor desarrolladora de juegos de lucha de esta generación, algo que conseguirá en cuanto esta nueva entrega salga a la venta. Juego que bebe muy directamente de las bases que trayeron de vuelta a otra de sus más grandes sagas: Street Fighter 4.
Así, el apartado gráfico es impresionante, trabajadas animaciones envueltas por una estética comic que no repara en detalles. Modelados de personajes y escenarios lucen completamente nextgen y el repertorio de golpes inunda la pantalla de todas esas filigranas visuales que tanto gustan en cualquier combate videojueguil que se precie.
Controlar este MvsC3 con los pad específicos que Capcom dispuso en su booth fue por tanto toda una delicia. Estamos ante un juego que despertará pasiones tanto de los fans de la lucha como de la saga y Marvel en sí mismas. Sólo pudimos probar unos pocos personajes como Dante o el Capitán América pero nos bastó para darnos cuenta de que éste es un juego de enorme profundidad aunque también apto para los recién llegados: lo mismo podemos ganar articulando secuencias interminables de botones que encontrando un punto flaco del adversario y machacándolo sin descanso una y otra vez. Esto es al menos lo que nos ocurrió con Dante, que parecía un poco sobrepotenciado por encima del resto de personajes disponibles.
De la banda sonora mejor no hablamos: no queremos poneros los dientes largos…
Dead Rising 2 se nos mostró en dos partes: la precuela apodada “Case Zero” y la aventura principal propiamente dicha. Por lo poco que pudimos degustar una cosa es evidente: la evolución gráfica de esta entrega respecto a la anterior está fuera de toda duda. Todo luce con varias capas nuevas de pintura como aquel que dice, mucho más definido, mucho más amplio, animaciones y expresividad se han visto también potenciadas y ante todo la fluidez del juego es aún más notoria, algo que nos alegrará especialmene cuando centenares de zombis a los que repartir estopa pueblen la pantalla.
También nos dió la impresión de que la trama tendrá aquí un mayor peso y que sus personajes serán bastante más empáticos que el impertérrito Frank West. No creemos que Dead Rising acabe en este segundo juego, auguramos un gran futuro para la franquicia y esto sólo con unos minutos de gameplay a nuestras espaldas.
Okamiden fue el último título que pudimos probar. Y vamos a contaros de él todo lo que esperáis oir, en el mismo sentido en que esperáis hacerlo. Es una auténtica delicia visual, de lo más bello artísticamente de la feria con el permiso del inigualable Kirby’s Epic Yarn. El empleo del pinzel celestial con el stylus es de lo más intuitivo, casi pareciese que consola y juego han sido diseñados de forma conjunta y es por ello por lo que este Okamiden se nos antoja uno de los últimos grandes de Nintendo DS (si es que Nintendo decide darle carpetazo en favor de 3DS en breve).
Sinceramente, no tenemos queja alguna con lo que pudimos probar, tan sólo esperamos que su lanzamiento no se haga de rogar en exceso…






















A la espera de Dead Rasing 2!!! ¿Ya hay alguna fecha de salida para éste y el MVC3?
la verdad es que ubieran tomado videos que estos tiempos apartes de las imagenes nos dejan apreciar mas el juego. saludos