Los juegos de cartas no están entre los más populares en lo que a videojuegos se refiere, pero cuentan con un público muy entregado entre el que me incluyo. Me divierte bastante formar mazos (decks) y adecuar estrategias, me parece una forma muy divertida de pasar el rato. No vean la de horas perdidas que pasé perfeccionando y usando mi deck de descarte en The Eternal Duelist.

Pero esta vez voy a centrarme en hablarles de The Eye of Judgment: Legends la versión para PlayStation Portable de aquel juego de cartas con el que Sony nos deslumbró por allá del 2007. Para infortunio de Sony, The Eye of Judgment para PS3 pasó por nuestras vidas sin pena ni gloria. El concepto de la realidad aumentada era divertido y las reglas del juego interesantes y retadoras (no por nada involucraron a Wizard of the Coast en el proyecto), pero el precio absolutamente desorbitado al que salió en Europa (en América era caro pero aquí ni se diga), y los problemas técnicos, como la facilidad con la que se podían copiar las cartas y la dificultad para encontrar los boosters (sobres), terminaron por mandarlo al olvido.

El caso es que Sony ha decidido revivir la saga en su portátil eliminando de la ecuación aquellos fallos que hicieron que la versión para la consola de sobremesa no levantara el vuelo. ¿Es suficiente como para que valga la pena comprar el juego? Eso es lo que vamos a tratar en este análisis.

En The Eye of The Judgement tenemos como base un tablero de 3x3 casillas que nos deja con un total de 9 espacios donde podemos colocar a nuestras criaturas. Cada casilla está formada por un tipo de terreno específico que afectará el funcionamiento de nuestras criaturas dependiendo de su elemento. Por ejemplo, si colocas una criatura de tipo agua en una casilla de fuego los PS (puntos de salud) disminuirán, por el contrario, si colocas una de fuego sus PS aumentaran y generalmente activan otras características de la carta.

Aparte de importar el tipo de terreno donde colocas tu criatura, también es importante que tengas en cuenta la orientación. En este juego tus criaturas tienen puntos muertos que les hacen débiles al ataque, así como rangos de ataque predeterminados, así que dependiendo de su orientación podrás atacar o resultar atacado más fácilmente.

Si has jugado Magic, la dinámica te resultará más o menos conocida, porque aunque hay ciertas diferencias (en especial la parte de los terrenos y la orientación a la que me costó mucho acostumbrarme por precisamente tener las ideas preconcebidas de Magic en la mente), hay otras muy parecidas como los turnos, el uso del mana para pagar hechizos y criaturas, y las fases dentro de los turnos para realizar acciones.

La estructura de los turnos es la siguiente:

  1. Robar carta
  2. Adquirir Mana
  3. Fase inicial: En esta fase puedes activar el ataque de las criaturas que ya tienes en el tablero, así como girarlas o lanzar hechizos.
  4. Fase de invocación: En esta fase puedes invocar una criatura al tablero.
  5. Cierre de turno: Al cerrarse tu turno se hace el recuento de criaturas y se descarta en el caso de ser necesario.

Se juega con decks de 30 cartas y como es usual en este tipo de juegos empiezas con 5 cartas en la mano (y al igual que en el Magic tienes la opción de hacer mulligan si no te gusta tu mano pero sin coste alguno). Durante cada turno ganaras 2 puntos de mana que te servirán para invocar criaturas o hechizos, o para girar o hacer atacar a tus criaturas.

El invocar a una criatura al tablero termina activa de inmediatamente su ataque y provoca el final de tu turno, así que hay que tener cuidado de lanzar hechizos y mover a nuestra criatura antes de invocar. Una vez pasado el primer turno, nuestra criatura queda estática y de ahí en más cada vez que deseemos que ataque tendremos que pagar un costo de activación en mana.

Muchas criaturas tienen habilidades propias que podremos usar en nuestro beneficio y no tienen coste de mana. Por ejemplo, la de robar mana del contrario cuando son destruidas o la de hacerle descartar una carta al contrario si te la envían al cementerio.

El objetivo del juego es conseguir invocar 5 criaturas en el tablero o descartar a nuestro oponente por completo, cualquiera de las dos opciones te lleva directo hacia la victoria.

Para mi una de las partes más divertidas de los juegos de cartas es ese punto en el que comienzas a entender las dinámicas, a saber para que sirven tus cartas y a planificar tus decks. En el caso de The Eye of Judgement tienes la opción de crear hasta 16 decks distintos. Al iniciar tendrás la opción de elegir entre una baraja de fuego, agua, tierra o bosque. Yo como siempre he tirado por lo verde, me decanté por esta última y tiré de la baraja básica para crear una de descarte con goblins, plantas, algún elfo y un par de hechizos azules.

Lo que me gustó

El juego incluye un modo de campaña que le viene muy bien porque es interesante, tiene una buena duración y te sirve para empaparte del espíritu del juego. Como todo en esta vida, cuando empiezas te parecerá que la IA es dura de roer, y así durarás un rato hasta que te acostumbras a las reglas de juego, a leer no solo tus cartas sino las del contrario, consigues un deck con el que te sientas cómodo y aprendes a base de errores un par de estrategias para rendir al máximo.

Por lo tanto si ya eres un experto gracias a todo lo que aprendiste con el juego en PlayStation 3 probablemente sientas que es demasiado fácil, pero para alguien que se inicia es incluso complicadito, sobre todo porque es difícil hacerse con las reglas del juego a la primera de cambio. Es una excelente manera de iniciarte en el mundo del juego y tomar algo de experiencia antes de aventurarte al modo en línea.

Otra de las cosas que me gustó es la inmensa enciclopedia que te servirá no solo para entender la historia al 100% sino como un recurso para aprender más sobre los enemigos y tus propias cartas, vamos que si te quieres poner en plan hardcore a aprenderte hasta el último detalle de aquellos a quienes quieras atacar, tienes con que y está traducida por entero al español.

El modo en línea del juego hace que los usuarios más avanzados no se aburran porque siempre habrá alguien igual de enganchado (o más) que tú con quien echar unas buenas partidas. Es un excelente añadido para el juego.

Lo que no me gustó

A la hora de estar jugando me hace falta una manera más eficiente de ver las características de las criaturas enemigas y propias en el tablero. Puedes acceder a ellas mediante el botón de triángulo pero debes hacerlo de una en una. Eso es algo que te complica bastante la vida cuando eres novato. A medida que vas haciéndote con las cartas y aprendiendo sus habilidades ya ni lo tomas en cuenta.

Otro punto negativo es que a pesar de que puedes crear hasta 16 barajas distintas, no puedes utilizar dos veces la misma carta en una baraja. Así que vas a tener que echarle incontables horas de juego al modo de un jugador si quieres tener un buen rango de decks interesantes. Que ya sabemos que las criaturas raras no son fáciles de conseguir.

En conclusión

7/10

Si eres fanático de los juegos de cartas o te interesa iniciarte en este mundillo The Eye of Judgment Legends es un excelente puente, pues el desembolso que tienes que hacer no es muy importante. Con un modo de un jugador hecho a medida para iniciarte en el juego y la posibilidad de jugar en línea se transforma en un título con una vida muy grande que te hará pasar muchísimas horas de enganche.