
Los logros, una de las grandes aportaciones de Microsoft a la industria del videojuego posteriormente adoptada por competidores cual trofeos, recompensas y derivados… Personalmente nunca les he prestado demasiada atención, pero no por ello valoro menos la importancia que éstos tienen para no pocos usuarios, que encuentran en este sistema de puntuación un aliciente a la rejugabilidad y las más altas cotas de adicción en el empeño por “hacerse con todos” cual Pokemons.
Supongo que el éxito de los Logros radica en que no son sino la materialización de nuestra pericia, galones que nos permitan presumir ante el prójimo del éxito alcanzado, lo que para muchas personas representa su estilo de vida. Y es que no hay cosa que nos guste más como individuos que la ostentación: que el vecino se compra un coche, inmediatamente nos planteamos adquirir una caravana; que un amigo cambia de móvil, pues allá que vas tú dispuesto a pillarte uno con más megapíxeles.
No por nada, si os dáis cuenta, los expertos psicólogos que han estructurado Xbox Live (porque corporativamente todo se resume a eso, a analizar nuestra psicología y satisfacerla de forma sutil) han incluído la curiosa opción de “comparar juegos”. Apuesto a que, como un servidor, habéis dedicado un tiempo considerable a escudriñar la lista de logros de los demás jugadores en busca de ese palcentero sentimiento de superioridad que da el saberse mucho mejor puntuado que ellos en un determinado título.
Disertando sobre esta cuestión con un buen amigo el otro día, una pregunta hizo acto de presencia: ¿qué pasaría si la propia vida tuviera logros? Imaginemos que cada uno de nosotros contase con un expediente en el que nos premiasen cada vez que pasáramos x noches en vela , cada vez que nos rompiesen el corazón, cada vez que condujésemos un determinado número de kilómetros o tuviésemos el valor de decir abiertamente lo que pensamos. Tal vez si se nos reconociesen simbólicamente cosas tan positivas como esta última contribuiríamos a un mundo mejor, aunque a ello sólo nos llevara nuestra propia ansia competitiva como especie. Por eso en este experimento sociológico deberíamos desechar logros tan negativos como llevar a tu país a la crisis, hacer llorar a alguien o imitar todos y cada uno de los comportamientos de los “Cerdos Egoístas” de Andy Riley.
Bromas aparte, lo cierto es que la vida tiene ya su propio sistema de logros: las medallas del traje militar, ese título universitario colgado de la pared, una escritura de propiedad e incluso el número de amigos en Facebook. Queda demostrado por tanto que los modernos sistemas de logros videojugables imitan nuestro devenir vital, que no es sino un inmenso podio en el que ascender por el simple placer de mirar por encima del hombro a los que dejamos por debajo.
Y yo me pregunto: ¿el éxito de los videojuegos no es fruto en gran parte de su faceta competitiva? ¿no son una manera de extrapolar en una pantalla esas guerras internas y contra los demás que intentamos luchar a diario sin éxito viéndonos obligados a emprenderlas virtualmente, mando en ristre? Con dicho argumento nadie puede esgrimir crítica alguna a nuestra forma de entretenimiento predilecta pues su razón de ser se encuentra en lo que somos y en el mundo que vivimos y del que formamos parte.










Gran reflexión, la verdad es que sí, puede que el aliciente que tenemos para jugar sea nuestra naturaleza competitiva y claro que se aplica a la vida real. ¿ Quien no ha comparado sus notas de clase con el compañero ? Quien no se ha sentido satisfecho al ver que has logrado la mejor nota en las pruebas físicas ? En fín todo es así en esta vida… Podriamos probar a cooperar en mas cosas áun a ver como nos va.
Saludos.
Los logros, los trofeos y todo aquello que nos haga sentir el impulso de competir, hara que nosotros demos lo mejor de nosotros mismos. Es algo que esta muy bien implementado en los videojuegos, yo jamas acabaria 2 veces un mismo juego de no ser por los trofeos. @_@
Jugar es jugar. Lo trascendental han de ser temas más importantes como una hipoteca, los estudios, la crisis, las guerras… No digo que no sea interesante el post. Pero para mi jugar va a ser y será siempre ocio, y como algo que pueda poner siempre detrás de otras cosas.
yo tengo 120 mil de logros haha
Los logros para mí en el xbox 360 lo son todo. Me da mucha pena ver a muchos que tienen juegos en 0 puntos o que a penas tienen 25. Y la suma de todos esos juegos supera los 30.000. Yo los invito a tener todos sus juegos en almenos 700 puntos. Mi Gamertag es ManJoanna360 por si quieren ver mi puntuación.
para mi han sido la gran revolucion en esta generacion, el juego online ya estava en la anterior. ¿conseguirlos todos? si tienes muchos juegos es casi imposible. imaginaos que hay billetes de 20 eur en la calle por el suelo i en las copas de los arboles. ¿ quien se subiria a un arbol pudiendo coger los del suelo?
Que grande te ha quedado Jose! Estupenda reflexión!
Gracias compañero ;-)
Buena reflexión la de esta noticia, aunque claro por lo menos lo que es yo veo los trofeos en mi caso, no como algo para restregarselo a la gente sino como algo que da mucho más aliciente a conseguirlos, a descubrir todas las bonbades y secretos de los juegos. Si digo la verdad un juego sin trofeos como que no me atrae demasiado, quizas porque si juego a uno que no premia mi esfuerzo pues no se como que me siento un poco desganado.
La verdad es que es una pena que SONY no se le ocurriera esto de los trofeos desde el principio, pues tengo la mitad con trofeos y la otra mitad sin de mi colección particular…XDD!! Eso si no niego que viendo los trofeos de amigos y mi hermano, me a dado un poco de envidia sana el no tener tal cantidad…XDD!! Y es que por una u otra razon no puedo jugar, tanto como quisiera o como mi hermano y muchos pueden.
“Apuesto a que, como un servidor, habéis dedicado un tiempo considerable a escudriñar la lista de logros de los demás jugadores en busca de ese palcentero sentimiento de superioridad que da el saberse mucho mejor puntuado que ellos en un determinado título.” Por supuesto :P
Para mi no son una prioridad, aunque si disfruto ver el aviso que acabo de desbloquear uno. Juego por diversión y cuando no me divierto simplemente no juego. Cuando para alcanzar X logro debo hacer algo que no me va a divertir/entretener/animar, simplemente no lo hago. Si veo que sería entretenido conseguirlo pues adelante. He ahí un punto a favor e importante acerca de los logros: los programadores pueden escogerlos para ayudar a hacer más disfrutable el juego. Por otro lado, pueden simplemente ser logros vacios cuyo único fin es demostrar algo que para el jugador no tenga la menor importancia, aunque también están aquellos que para alcanzarse implican (porque así se diseñaron) meterle mucho tiempo al juego (mata X enemigos en línea de X forma).
Los logros apelan al orgullo propio, a la autosatisfacción. Ver iluminada la imagen que proclama que hice X cosa en el juego. Pero, ¿jugar sólo por alcanzar los logros? Si algún juego no me divierte/entretiene/anima pero tiene logros fáciles y por eso lo juego? ¿En donde se pierde la línea que separa el juego por diversión del juego por obligación? (Obligación por tener un marcador).
Logros de la vida ¿Se imaginan? Habría que designarlos primero:
Cosas así, jejeje