Tropico 3 es la tercera entrega de un juego de estrategia que nació hace nueve años. En aquella época sorprendió por ofrecer algo distinto en el género y el año pasado volvió su tercera parte, después del paréntesis de una segunda entrega que cambiaba parte del planteamiento. Volvemos a ser por tanto un dictador que debe manipular su isla.

El juego está disponible en Xbox 360 y es una opción muy interesante, sobre todo teniendo en cuenta que no hay competidores directos. Vamos que si quieres jugar a un juego de estrategia de administración de recursos y construcción tienes que pasar por Tropico 3. En PC hay muchas alternativas pero no deja de ser una de las más interesantes.

¿Queréis saber más? Pues pasad al mundo de la política del a Guerra Fría.

Gráficamente está bastante bien. Unos entornos muy grandes y con bastantes detalles que visto de lejos le da un aspecto muy naturalista a la isla. Obviamente cuando acercamos la vista, se ve que tan bien. Edificios y personas no están tan detallados como parecía a priori. Pero eso es normal, porque en un juego de estrategia no vamos acercar nunca tanto la cámara.

La música es quizás el aspecto que más he disfrutado de este Tropico 3. La música está muy bien, buena música cubana con mucho ritmo. Además este tipo de música no se suele escuchar en un videojuego, así que perfecto. Lo único es que hay pocos temas y en las largas partidas acabarán repitiéndose; pero os aseguro que son muy pegadizas y no molesta.

La mecánica de juego es muy parecida a cualquier juego de estrategia de administración de recursos. En este subgénero se han hecho de todas las temáticas y cada uno con sus particularidades, Tropico 3 no es menos. En el juego manejamos a un dictador latinoamericano, más concretamente una isla del mar de las Antillas, vamos que aunque no se diga la clara referencia es a Cuba. Vamos que si pensáis en Fidel Castro no os equivocáis demasiado, de hecho el personaje de la portada se le parece en cierta manera.

Como buen dictador tendremos que saber controlar nuestra isla, hay diferentes modos de hacerlo, con un control férreo del ejército o con medidas populistas o incluso podemos buscar la senda de la democracia. Otra decisión importante será con quien aliarse, ¿con EE.UU. o U.R.S.S.? o si lo preferís ¿capitalismo o comunismo? Cada uno es un sistema político y económico con sus pros y sus contras. O podemos optar claramente por uno o quedarnos en un difícil punto medio, manteniendo unas buenas relaciones.

El interfaz es muy sencillo. En la esquina inferior izquierda aparece el mapa de toda la isla con las construcciones y algunos detalles muy importantes para controlar los puntos claves de un solo vistazo. En un recuadro viene la fecha en la que estamos, la felicidad media de la población, la población total de la isla y el dinero disponible. Con el botón “back” podemos desplegar un menú mucho más rico con muchos más datos, todos muy útiles organizados en pestañas. Podemos ver la población, el porcentaje de felicidad que tiene y los aspectos que más valoran y los que menos, el sueldo medio, la disparidad de rentas. En economía podemos hacer una gráfica con los diferentes ingresos y gastos, y por supuesto, el balance final. En la pestaña de política tenemos las diferentes facciones: capitalistas, comunistas, intelectuales, religiosos, militaristas, ecologistas y nacionalistas. Comentarlos a todos será un trabajo muy duro.

Por otro lado tenemos el menú de las construcciones, que se abre al pulsar la Y y en él están todos los edificios que se pueden construir ordenados por categorías y con una breve descripción. Otros menús son el de los decretos donde podemos legislar en temas sociales, tomar decisiones en los planos político y militar; y hacer acuerdos diplomáticos con las dos grandes potencias. Las posibilidades de configuración son muy altas.

Igualmente si pinchamos en cualquier edificio o persona. Aparecerá un menú en la parte baja de la pantalla para informarnos de todo lo referente al objeto o persona seleccionado. También podremos usar a nuestro avatar-dictador para visitar edificios y así conseguir que los trabajadores rindan más.

La jugabilidad con mando está relativamente bien adaptada. Pero como siempre el ratón y el teclado es una combinación ganadora para los juegos de estrategia, por eso es un género tan popular y tan querido por los jugadores de PC. De todas formas con los menús y submenús y el uso de los botones se acaba supliendo bastante bien. Los dos joystick quedan obviamente para el manejo de la cámara y el cursor.

El humor es una de las seña de identidad de la saga y en Tropico 3 no es una excepción. Los comentarios del locutor que nos acompaña en todo momento están llenos de ironía y de comentarios críticos realmente graciosos. Incluso algunas situaciones que nos pondrá el juego serán realmente cómicas y marcadamente surrealistas. La política y la ideología serán los dos grandes elementos en los que gire este humor.

7,5/10

Tropico 3 es un juego de estrategia muy completo, encantará a los que les guste este género de administrar un imperio/ciudad. En este caso es una isla y desde un contexto histórico concreto y un prisma muy particular. En consola hay muy pocas alternativas, así que si no tienes un PC para jugar, es altamente recomendable. Si tienes PC y juegas a menudo con él, es quizás más apropiado jugarlo en PC.