No hay pesadilla más grande para un jugador hardcore como nosotros, que despertarse una mañana para descubrir que su amada consola ya no enciende. Sobre todo cuando la hermosa garantía que cubre esta clase de daños ya ha expirado.

Despegarte de la que fue tu consola favorita, aquella con la que pasaste tantos momentos felices es difícil. Eso de mandarla sin más al punto limpio como que no, así que al diseñador australiano Alexis Vanamois ha decido crear un ataúd para que los restos de tu Xbox 360 descansen en paz.

Me pregunto como será el cielo de las consolas…