
Sí, Mr. Molyneux ha vuelto a demostrar lo bien que sabe despertar expectación mediática. Si la semana pasada nos sorprendía con aquellos ”detalles de Fable III que disgustarían a muchos usuarios”, ahora pone en duda las bases de género de su propia saga algo que, esta vez sí, no agradará en exceso a los seguidores incondicionales de la serie más allá de la intranscendente decisión de eliminar cualquier tipo de indicador en pantalla.
No estoy seguro de que pueda definir a Fable como un RPG. Desde luego no un RPG de los 90. En cierta manera puedes mirar al juego y categorizarlo como una aventura de acción. Hay mucho drama, una gran historia cargada de emoción en su interior pero con una evolución del personaje, algo que me encanta. No soy esa clase de persona a la que le gusta ofrecer al jugador personajes predefinidos y contarle: ”Este eres tú sin importar lo que te ocurra”.
Hasta el momento lo que sabemos de Fable III configura un título mucho más enfocado a la acción narrativa que intentará meternos en ambientación mediante la supresión del tradicional HUD. Se ha eliminado también el sistema de expresiones y se ha sustituído por un sistema ”táctil” en el que nos relacionaremos con los demás personajes mediante abrazos, agarrones, caricias…
A la espera de ver de qué nuevas formas sigue evolucionando el juego, que se ambientará cincuenta años después de Fable II (seremos el hijo de su protagonista y nuestras acciones en el mismo tendrán gran repercusión en esta tercera entrega), os dejamos con el primer diario de desarrollo:










pues creo que lo que diga el creador es verdad aunque ni me importa si es rpg o no es el mejor juego del mundo