
Hace unos días os contamos que The Maw está rebajado para las cuentas Gold esta semana. Así que hemos decidido aprovechar, para hacer una breve reseña sobre este divertido y diferente juego de Twisted Pixel Games, también creadores del genial Splosion Man.
Así que aprovechad esta semana, para pagar 400 Microsoft Points. Aunque sin rebaja, 800 Micrsoft Points también merece la pena.
The Maw es un aventura-plataformas 3D con dos protagonistas, Frank y Maw; que se conocen en la nave de sus captores. Nosotros concretamente encarnamos a Frank, un alienígena humanoide azul, con tres dedos y con un aspecto aniñado. Pero el verdadero protagonista es Maw, un alienígena morado con unas ansias voraces por engullir todo lo que ve. Vamos es un Kirby pero en vez de rosa, morado.

Al igual que Kirby, según devore a determinados animales conseguirá sus habilidades. Esto le da más profundidad al desarrollo del juego que por lo demás es muy sencillo, avanzar comiendo a otros más pequeños. Así poco a poco irá creciendo, de no medir más de medio metro a llegar a una altura asombrosa.
Nosotros no controlamos directamente a Maw, si no a Frank. Eso sí, tenemos un artilugio que nos sirve a modo de correa para nuestro perro particular. También lo podremos usar para coger a enemigos y lanzarlos por los aires o desplazar grandes objetos.
Las transformaciones de Maw son cinco. Varias de ellas están en relación con los elementos como la del fuego si te comes un Gastro o la de la electricidad si te comes un Bulbous. Hay otras más divertidas y diferentes como la de Loofer, en el que te conviertes en un alien de varios ojos desde los que salen disparados láseres o la de Puf-Tor en la que te conviertes en un animal volador que puede sacudir la tierra con sus golpes desde el aire. La última transformación es la de escarabajo cuando nos comemos un Beetull. En esta transformación la fuerza bruta manda.

Los escenarios son bastantes sencillos, como el propio juego. Son ocho niveles en total y algunos de ellos están centrados en una transformación de Maw. Por tanto la variedad en el gameplay está asegurada, porque cada transformación tienen un estilo jugable diferente, desde las plataformas hasta los shooters.
No dura demasiado el juego, aunque se puede rejugar cada nivel para conseguir el 100% y comerte el Snuffle que está escondido en cada uno. Aunque lo que sí es cierto, que no es muy costoso, así que una vez pasado, lo más probable es que coja polvo virtual dentro de nuestro disco duro. Los logros también son muy fáciles de conseguir, eso como siempre gustará a algunos y a otros no tanto.
Graficamente es muy sencillo, algo normal teniendo en cuenta el peso que ocupa y ser un Xbox Live. Las texturas son muy pobres y los modelados de los personajes también. Los efectos gráficos también son muy sencillos, pero… ¿Qué hacemos hablando de gráficos en un juego como este? La verdad es lo menos importante.

Su diseño artístico es todo un acierto, al crear un juego personal, eso sí con una estética un poco infantil pero con unos personajes y monstruos inolvidables. Maw es en este aspecto el rey, una bola esférica de un morado gelatinoso, con un solo ojo y con una boca llena de dientes afiladísimos.
La música no destacada demasiado pero en algunos niveles sí es un buen fondo para lo que estamos viviendo. Además ya se ve la debilidad por el viento metal de estos desarrolladores que disfrutamos en toda su genialidad en Splosion Man.
Una de las clave del juego es su humor desbordante como lo es también en Splosion Man. Y es que la glotonería The Maw y algunas escenas de vídeo darán ese toque especial al juego.
Concluyendo, The Maw es un juego divertido con personalidad y con humor, los últimos dos aspectos le faltan a la mayoría de las grandes producciones videojueguiles. Es corto pero por el precio que cuesta tampoco vamos a exigirle mucho más. Además es el antecende; por calidad, sencillez y diversión, de lo que sería su segundo juego, Splosion Man, que es ya una obra maestra.











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