A medida que ha pasado el tiempo y los videojuegos han ido evolucionando, los juegos de coches han conseguido convertirse en verdaderos simuladores capaces de hacer al más experto sudar la gota gorda para conseguir terminar una carrera. Turn 10 no ha querido quedarse atrás y ha hecho del tercer juego de la saga de Forza Motorsport un título que mejora las cualidades de sus predecesores y está muy cerca de la perfección.

Más de 400 coches de 50 fabricantes y circuitos para dar y regalar (más de cien) te mantendrán pegado a tu control y en completa tensión mientras aceleras para conseguir llegar en primer lugar. Al menos conmigo lo han conseguido y considerando que no soy lo que se dice una fan hardcore de los juegos de carreras, creo que es un gran mérito porque más allá de que sea mi trabajo reseñar el juego, me lo he pasado genial conduciendo y tratando de mejorar mis tiempos.

Comenzarás como un piloto novato y con un coche de gama baja, y tendrás que hacerte de un nombre a medida que vas avanzando en el juego. Funcionaremos en base a temporadas, semanalmente deberemos participar en diferentes eventos (tienes la posibilidad de elegir entre 3 distintos cada vez) y el final de semana se celebra las carreras del campeonato del mundo a las que deberás acudir de manera obligatoria.

A medida que comienzas a ganar carreras y acumular puntos de experiencia irás desbloqueando eventos más importantes y difíciles, y también mejorarás tu reputación así que las compañías comenzarán a hacerte descuentos en las mejoras de tus coches y de vez en cuando te mandaran un carro nuevo para competir.

Lo que me gustó

Para mi, la mejor característica del juego es la habilidad que te otorga para hacerlo tan fácil o difícil como quieras. Forza Motorsport 3 es, tan imposible como parece, un juego para absolutamente todos. Puedes hacer que la conducción sea tan fácil como aquellos primeros juegos en los que solo había que acelerar y chocar con todo lo que se te pusiera por delante para ser los primeros. O tan difícil que el más mínimo error te haga perder una carrera.

Antes de comenzar a correr tendrás la posibilidad de modificar el nivel de dificultad activando o desactivando las ayudas. Podrás por ejemplo decidir si quieres tener frenos antibloqueo, que tanto quieres que influyan los daños, el consumo y el desgaste de las ruedas, si quieres hacer los cambios de marchas manuales, o incluso si quieres que el juego te muestre el trazado óptimo.

Pero obviamente el juego premia la mejor conducción así que cada ayuda que desactives incrementa tus ganancias en el juego. Tener la posibilidad de adaptar el juego a tus necesidades hace que el juego siempre sea divertido para ti. Nunca te sentirás horriblemente frustrado porque no tienes la más mínima posiblidad de pasar, y tampoco te aburrirás como una ostra porque todo es demasiado fácil para ti. El más hardcore y el más casual pueden jugar Forza con diferentes experiencias de juego que serán satisfactorias en cualquiera de los casos.

Una de las cosas que más me gustó del juego es lo fácil que es navegar por los menús y configurar lo que te sea necesario. A medida que vayas avanzando querrás mejorar tu coche para seguir siendo competitivo y aquí también tienes la posibilidad de hacerlo de un plumazo y sin dolor (que el juego lo haga por ti y tu solo pagues el coste), o revisar exactamente que mejoras quieres hacerle cuando a tu coche.

Otro punto fuerte desde mi punto de vista es que desde tu primera carrera tienes la opción de comprar casi los 400 coches, hay muy pocos bloqueados, pero eso sí, no pienses que podrás hacerte con un Ferrari a la primera, porque si bien están disponibles, los mejores coches cuestan una pasada así que tendrás que currartelo para poder conseguirlos.

Tenemos la opción de modificar el aspecto de nuestro coche no solo en cuanto a color, sino como en los juegos anteriores creando los diseños que tu quieras gracias al editor de vinilos que te permite múltiples opciones y al que seguramente habrá quien le saque mucho jugo (basta ver algunos de los diseños que ha conseguido hacer la gente en los juegos anteriores).

El juego te permite regresar en el tiempo cuando haces algo mal en la carrera. Dependiendo de tu punto de vista puede ser algo malo (le quita realismo, es un poco como hacer trampa) o bueno porque puedes deshacer ese terrible patinazo que te hizo terminar en la arena cuando estabas a punto de alcanzar el primer lugar. Yo tengo que confesar que lo he usado bastante en alguna curva, pero ¡eh! por fin he aprendido a trazarla decentemente.

Por último y este es un punto que se ha debatido mucho, los daños a los coches se notan y si juegas alguna carrera en plan kamikaze como yo, terminarás con los fans el automovilismo viéndote con cara de “eres una sacrílega” y el coche destrozado.

Lo que no me gustó

En cada carrera compites solo contra siete rivales, y a veces se hacen pocos, sobre todo porque en las primeras fases del juego la IA de todos ellos no es pareja y pasar a los 4 últimos es bastante fácil, no suelen “competir” a tope. Eso sí, los tres siguientes te mantendrán ocupado tanto si vas por detrás y tienes que pasarlos como si vas por delante y se viene la recta porque ten la seguridad de que van a intentar pasarte. Esto es algo que cambia a medida que avanza el juego, de hecho las últimas carreras los tienes a todos metiéndote caña, lo que es más realista y divertido (aunque también mucho más difícil).

Los tiempos de carga para iniciar cada carrera son un poco cansinos, tampoco es que sean eternos pero aburren un poco, aunque han intentado paliarlos poniendo pequeños datos de información sobre los coches y la historia de las carreras que van cambiando. Yo por lo menos he aprendido un par de curiosidades interesantes.

El clima siempre es perfecto, algo que para mi no es necesariamente un problema, pero estoy segura de que mis compañeros de MotorFull hubieran apreciado mucho que incluyeran algún circuito con pista mojada para presumir lo bien que pueden conducir aunque la naturaleza les ponga problemas.

Conclusión

9/10

Creo que puedo definir el juego en un frase pequeña y concisa: es el mejor juego de conducción que he jugado a la fecha. No es perfecto, pero es increíblemente divertido y ten la seguridad de que te va a durar muchísimo (hay mucho jugo que sacarle). Con un montón de posibilidades que hacen que el juego se adapte a ti y que siempre haya un reto que tengas que alcanzar, tanto si eres un experto y buscas el mejor simulador como si lo tuyo es acelerar a tope y agarrarte fuerte en las curvas Forza Motorsport 3 cumplirá tus expectativas y será una joya en tu colección de Xbox 360.