Nada más cercano a una transacción armoniosa que ésta, una compra en la que ZeniMax, propietaria de Bethesda, se hace con id Software, algo que también se podría considerar como “poner bajo amparo financiero” con tal de evitar riesgos y acelerar el crecimiento. Ambas son compañías que han arrojado importantes juegos como The Elder Scrolls IV: Oblivion y Doom, respectivamente.

Era una oportunidad única para hacer equipo con un inteligente y sofisticado publicista como Bethesda Softworks donde los intereses del estudio y el publicista están totalmente alineados con el desarrollo y mercadotenia de nuestros títulos.

Adicionalmente, ahora tenemos recursos financieros y de negocios para apoyar el futuro crecimiento de id Software, una enorme ventaja que resultará en mejores juegos para nuestros seguidores.

Lejos de hacer cambios de raíz en sus filas, muchas cosas se mantendrán en su sitio dentro de id Software e incluso se contratarán nuevos talentos para hacer, a como le dicen, “más grande y fuerte” la compañía. Sin duda, muy buenas noticias.