Wii

Un responsable de una compañía de videojuegos, que prefiere permanecer en el anonimato, ha comentado en Eurogamer lo poco rentable que resulta desarrollar para Wii:

Hay muchos juegos que uno puede pensar que son perfectos para Wii, pero no venden por las compañías no tienen dinero para promocionarlos. El caso de Nintendo es distinto, por gastan muchísimo dinero en el marketing de sus juegos. Es oro falso la Wii. Parece genial, pero es muy difícil hacer dinero con ella. Para la mayoría de desarrolladores de software, incluidas las grandes, es una mina vacía. Básicamente solo se compran juegos de la propia Nintendo, y unos pocos de otras compañías. Si alguien invierte dinero buscando una cuota de mercado en Wii, se arriesga demasiado.

¿Tiene razón? Pues sí y no. Sí porque es cierto que quien compra una videoconsola de Nintendo lo hace movido principalmente por los juegos de desarrollo interno, que son el alma de la compañía en una industria donde los desarrollos multiplataforma están a la orden del día. También el propio Reggie Fils-Aimé le da la parte de razón. Pero no hay que es la propia Nintendo la única, con alguna excepción, que se toma en serio sus propia consolas, porque el apoyo de las third parties desde hace más de una década es casi nulo, y con Wii y DS se ha limitado en muchos casos a ports o colecciones de minijuegos de dudosa calidad y escaso presupuesto, que son los que erróneamente entienden muchos que son perfectos para la consola y, obviamente, sus desarrolladores no pueden pretender que sea un superventas.

Hay otros juegos, como puede ser MadWorld, No More Heroes o Zack & Wiki que han vendido mucho menos de lo deseable a pesar de ser grandes proyectos de Platinum Games, Suda51 y Capcom respectivamente, pero parece que no eran el tipo de juego al que se refería el desarrollador anónimo. Y tampoco es un mal exclusivo de Wii, una superproducción como Bionic Commando ha fracasado en ventas, así como bastantes grandes juegos de PSP y DS, aunque en el caso de las portátiles la piratería juega un papel muy importante. En cualquier caso, los buenos juegos tienen posibilidades de acabar haciendo buenas ventas.