Cuando estás jugando una partida a Street Fighter IV, o cualquier juego multijugador, y te están mirando ciento y la abuela es importante que midas tus reacciones y mantengas la calma, o te puedes comer un owned con patatas. Es lo que le ha pasado a un chaval que, manejando a Crimson Viper, se las daba muy felices al creer que acababa de encasquetarle un Ultra a Sagat en el último y definitivo round, pero Sagat lo esquiva y parece ganar… O no, porque mientras el que controla a Sagat está saltando de alegría, el otro jugador, sentadito en la silla, acaba el combate y gana en un contra-owned épico.

El combate había sido muy tenso, con el público encima de los jugadores, jaleando cada golpe, así que no extraña que la victoria se celebrase por todo lo alto. El problema es que, en el último segundo y mientras el supuesto ganador se pitorreaba del vencido, Viper esquiva el golpe y gana el combate para jolgorio de toda la sala.

Moraleja: No celebres las victorias antes de tiempo. Es algo que los mecánicos de Ferrari aprendieron no hace mucho.